¿Adiós Angoulême?
- Lorena Ayala

- hace 12 horas
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Tradicionalmente, el Festival Internacional del Cómic de Angoulême («Festival International de la bande dessinée», FIBD) se organiza durante un fin de semana de enero, y así ha sido desde su primera edición en 1974. Sin embargo este año el festival no se llevó a cabo.
Durante noviembre y diciembre de 2025, distintos participantes del festival (autores y editoriales) anunciaron que no acudirían si las condiciones no cambiaban, y empezó a circular un llamado al boicot. El problema no era el festival en sí, sino la sociedad 9e Art+, encargada de gestionarlo y organizarlo desde 2007. Las críticas hacia la empresa apuntaban a una visión demasiado mercantil del festival, a malas condiciones de trabajo y, sobre todo, a una gestión deficiente o inexistente de los casos de agresiones sexuales. No se trataba de reproches nuevos: ya en enero de 2025 se hablaba de estas cuestiones. Ante la falta de reacción por parte de 9e Art+, el boicot fue ganando fuerza. Una de las primeras ilustradoras en convocarlo fue Mirion Malle, que publicó en Instagram una explicación de sus razones para boicotear el festival el 7 de noviembre de 2025.
Boicot: feminismo e independencia del festival respecto de 9e Art+

En la imagen mencionada aparece Chloé, exempleada de 9e Art+, identificada como Elise-Bouché Tran. Fue despedida después de presentar una denuncia por haber sido víctima de una agresión sexual en el marco del festival, en 2024. Una investigación publicada en L’Humanité en enero de 2025 reveló que el despido se produjo pocos días después de la denuncia. Según la empresa, el motivo fue su comportamiento, considerado inapropiado, y se le reprochó su estado de embriaguez. De este modo, 9e Art+ no solo la despidió, sino que además la hizo cargar con la responsabilidad de lo ocurrido.
A este episodio, que suscitó una fuerte indignación en el medio de la novela gráfica, se sumó otra polémica: la sociedad 9e Art+ intentó (y logró) implantarse como el mayor accionista del festival, manteniendo a su director, Franck Bondoux, al frente. Se planteó entonces la necesidad de una dirección más plural, que permitiera diversificar también las voces del jurado. La intención era escoger tres entidades diferentes, pero finalmente solo se conservaron dos (9e Art+ y la «Cité de la bande dessinée»).
En abril de 2025 empezó a circular una petición de autores y editoriales llamando al boicot, que superó las 2000 firmas. Más tarde, en octubre de 2025, la galardonada Anouk Ricard (edición 2025 del festival) anunció que no acudiría ni al festival ni a la exposición organizada en su honor. Algunas editoriales independientes la apoyaron desistiendo también, y ahí comenzó una cadena de abandonos. En noviembre, las grandes editoriales se retiraron igualmente, ya que sus autores se negaban a participar.
A mediados de noviembre, el comité del FIBD intentó remediar la situación convocando un llamado a accionistas para la edición de 2027, pero la ola de boicot ya era demasiado fuerte, impulsada también por el hashtag #girlcott. El 19 de noviembre, el periódico Libération anunció la cancelación del festival. Y el 1 de diciembre de 2025, 9e Art+ comunicó oficialmente la anulación total.
¿Y ahora qué?

En Angoulême, los actores locales organizaron eventos durante el fin de semana del 29 de enero al 01 de febrero, en el que tradicionalmente se celebraba el festival, ya que este representaba una gran fuente de ingresos para la ciudad.
Y en el resto de Francia se llevó a cabo la Fiesta Interconectada de la novela gráfica («Fêtes Interconnectées de la Bande Dessinée»), organizada por la asociación Girlxcott, que tuvieron lugar el mismo último fin de semana de enero en diferentes ciudades de Francia, en Bélgica y hasta en España.
Del 28 de enero al 1 de febrero de 2026 se desplegó una red de sedes repartidas entre Angoulême, Avignon, Barcelona, Bordeaux, Bruxelles, Lyon, Marseille, Mons, Montpellier, Nantes, Nice, Paris–Seine Saint Denis, Strasbourg, Tournon-sur-Rhône y Toulouse. En Barcelona, la programación se concentró en Fatbottom (charlas, proyecciones y feria de autoedición), Escola La Gossa (taller) y Buffet Lliure (expo). En Angoulême, las actividades se desplegaron en espacios como Le Vieux Corbeau, MPP, Bistrot de la cité, Théâtre d’Angoulême, ÉESI y Théâtre de l’Éperon, con exposiciones, salón de microedición y encuentros sobre luchas sociales, censura, violencias sexuales e incluso una mesa sobre IA, además de un “Carnaval des luttes”.







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