• Ruben Herrera

La tribu sin nombre · Potyguara Bardo


Los procesos evolutivos en la música del continente americano serían, actualmente, una golosina intelectual para Charles Darwin. Escribiría folios sobre este mix de razas, culturas, costumbres y sonidos. Esta peculiar mezcla de culturas nos ha regalado un abanico incalculable de posibilidades auditivas. La irreverencia y peculiaridad de los países de América del Sur nos siguen dando autonomía y trascendencia. Sin embargo, existe un universo aún a medio descubrir en el continente, sin el español como basa. El protagonista real de la exploración de esta tribu será el portugués. O mejor aclarar: el portugués brasileño.


*¡Oh, Brasil! Suspiros al cuadrado.*


Esta gente que inventó el bossa nova convirtiéndolo en una marca registrada de su cultura, son también una especie de universo paralelo/hermético para Latinoamérica. Porque para ellos, cuando habitas dentro de su sociedad, la palabra amigo sale de sus bocas a pocas horas después de haberte dicho: -Um prazer te conhecer-; pero si no dominas su idioma, la mayoría de las veces pasan la página tal cual reality televisivo de citas a ciegas: NEXT.


Este no fue impedimento para vivir una temporada con ellos. Empecé a tener mucho contacto con la cultura brazuca, interesándome no solo en el idioma sino en su música, llegando a mis oídos una cantante/drag queen llamada Potyguara Bardo (José Aquilino). Al inicio pensé que era otra imitadora del famoso drag y cantautor Pabllo Vittar, queriendo obtener fama de las pelucas y evocaciones de RuPaul's Drag Race, pero no tenía idea de cuan equivocado estaba. Su nombre Potyguara viene de la tribu indígena que habitaba el nordeste de Brasil en el siglo XVI (lugar de dónde es original la cantante) y Bardo viene del libro de Timothy Leary llamado Experiencia Psicodélica: un manual basado en el Libro tibetano de los muertos, publicado en 1964 como instructivo para sesiones de contacto con drogas psicodélica. Para el budismo, bardo significa estado de transición, concepto que usa Leary. De esta forma, Potyguara Bardo, trasciende a ser más que una cantante o una drag. Ella es una especie de princesa elfa y chamánica que nos traslada fácilmente a una experiencia conceptual.


Lanzó su disco Simulacre en el 2018, con una mezcla psicodélica que hace de su música un estado intermedio entre la realidad y la fantasía. Sus letras parecen poemas urbanos con una mezcla de humor y ritmos como el house, brega, funky, lambada y reggae.


*El resultado es original, único e interesante*

El álbum inicia con la llamada telefónica de la gerente de un restaurante a Potyguara Bardo, para disculparse por una equivocación en un pedido de comida: en vez de llegar unos champiñones comunes y corrientes llegaron a su puerta unos hongos alucinógenos. Esta llamada de advertencia llega un poco tarde pues nuestra princesa chamánica ya había probado parte del pedido, encontrándolos muito gostosos. La gerente le relata los efectos secundarios del consumo desmedido de estos hongos y ofrece devolverle el dinero junto a una cena para ella y un acompañante. La cantante, feliz, responde a manera de chiste que nunca se había ganado nada en la vida pero ahora lo difícil sería encontrar al acompañante.


Esta conversación tan absurda como cotidiana, introduce a un álbum aventurero donde cada canción relata una historia diferente, triste o divertida, donde el principal protagonista es el amor y el existencialismo. Por ejemplo, la canción Lambada do Floop inicia con el monólogo de Zuzu, protagonista de la telenovela "Foi Sem Querer", producida por TV Mossoró, en Rio Grande do Norte. Zuzu era interpretada por Maria Zuleidi, quien fuera celadora de un hospital e inició este proyecto local junto a la productora de su hijo, sin presupuesto, grabado con una cámara fotográfica. La escena de Zuzu se hizo icónica y una de las más virales de la década en Brasil, reconocida como Perdida na Lagoinha? |aquí abajo la escena|

La cantante extrae específicamente el momento que dice “Que rumo eu vou tomar da minha vida? Sem ninguém, só sempre sozinha, agora fiquei no deserto... poxa vida...” Tr.: ¿Qué dirección voy a tomar en mi vida? Sin nadie, solo siempre, ahora me quedé en el desierto...

Construye, a partir de este instante mainstream, una letra en honor a la soledad y esa búsqueda constante del ser amado con resultados pocos alentadores, donde le reza a san Antonio y a la diosa Afrodita al mismo tiempo, solo con el objetivo de conjugar en oraciones una fe que hable de un nosotros en lugar de un yo; mezclando al ritmo de la lambada con un tecnobrega, género musical propio del Norte de Brasil que fusiona la música popular con la ochentera en remixes que también son llamados tecno cursis o tecno sexy, y que te hacen olvidar con su melodía lo triste que puede sentirse el no ser amado. |aquí abajo la canción|

Otra letra particular es la canción Karamba, la cual relata la historia de una chica aburrida en casa, que mientras espera que llegue el pedido de comida que hizo por IFood. Revisa el feed de su Instagram y se encuentran con su “amor verdadero” y futuro “padre de sus hijos”; desencadenando un juego de mutuos likes, follow back y mensajes directos desarrollándose una historia de amor fugaz en la cual es imposible no sentir empatía en esta época digital.


*Todo esto con el sonido musical exploratorio que otorga Brasil*

Su disco es el viaje al mundo piscodélico que nos ofrece como chamana. Hasta la ilustración que sirve de portada para su álbum es una advertencia o más bien aperitivo de lo que te vas a encontrar: leones blancos, ríos de arco iris, hongos alucinógenos, cobras, Potyguara Bardo rodeada de mucha luz, selva y simulacro. Si quieres escuchar algo diferente deléitate con su sonido y capaz termines siendo un fiel devoto a su filosofía existencialista que afirma que la realidad surge de nuestra imaginación, nada es materia, nada es real...

*Tú puedes estar en una simulación*