top of page

Prohibido el punk


ree

PROHIBIDO EL PUNK

Erika Zepeda

SM, 2025


Guadalajara, 1999, y una adorable y divertida Mariana adentrándose en el mundo del punk. Suena a chiste, pero es mucho más serio de lo que parece. Hace falta contexto: ella está en la prepa, sin entender muy bien quién es, qué quiere ni hacia dónde va; los típicos problemas de la juventud. Esto le genera ansiedad. En medio de esa búsqueda de identidad aparece Juan Pablo, el chico por el que empieza a sentir cosas todavía más difíciles de definir. O sea: más preguntas. Y es aquí cuando la música y el ruido juegan un papel fundamental, no solo a nivel simbólico, sino en la manera en que se construye el tono de la novela. Es el punk lo que va a desencajar todas las piezas de Mariana.


A pesar de estar convencidísima de que odia los conciertos y de que su gusto musical es bastante diferente al de Juan Pablo, prefiere abrazarse a la letra de aquella canción de José Alfredo Jiménez: “Y si quieren saber de tu pasado, es preciso decir una mentira, di que vienes de allá, de un mundo raro”, y actuar en consecuencia. Sin nada que perder, oculta quién es para adentrarse en el bar El Calavera y disfrutar de la banda Criaturas Podridas. Esa pequeña decisión termina detonando su vida social y la forma en que se enuncia ante el mundo. Ocurre ese gran descubrimiento identitario de la juventud, y no a partir de la imagen, sino de la sensación de pertenencia que le genera el punk, con su rabia y su estridencia.


Así, a pesar de su timidez, Mariana reconfigura el siempre complejo espacio familiar y abre un lugar de amistad con las personas que integran la banda: Lupe, Gordo González y Mozart. No renuncia: ensaya, practica, insiste, aprende de sus errores y sigue, porque el punk la mantiene con vida. Prohibido el punk se arma con esa energía, la del humor que no niega el conflicto, solo lo vuelve soportable. Y con un corazón adolescente que no quiere ser drama… pero igual lo es, porque crecer siempre es un poco eso, drama con música de fondo.


Un libro que no se centra en la etiqueta de lo juvenil, sino en los procesos de ser joven. Sin condescendencia, pero con un trasfondo de ternura. Es habitar en y desde la música para crear un espacio personal, explorando cómo los vínculos (amistosos, sociales, culturales) forman parte del desarrollo de una salud mental sana y estable. Mariana encontrará en el punk un estilo que deja de ser prohibitivo o censurable para convertirlo en un lugar habitable, donde sentirlo todo, hacer ruido al máximo y decir lo que sea en voz alta. Y así, poder ser finalmente escuchada, no sólo por el entorno, sino por ella misma.






Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


postalpezlinternasinlogo_edited.png

Cultura, libros, infancia y adolescencia

  • Blanco Icono de Instagram
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono de Spotify
  • Blanca Facebook Icono
  • Tik Tok

ilustración de las jornadas @Miguel Pang

ilustración a la izquierda @Juan Camilo Mayorga

bottom of page