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Cadena: Netflix Creador: Peter Morgan Temporada: 2


¿Sabían que esta era la última temporada de Claire Foy como la Reina Isabel II? Lo más curioso es que, a pesar de eso, la temporada estuvo más enfocada en el príncipe Felipe y la princesa Margarita, a quien le pongo todos los focos de esta temporada. La actriz Vanessa Kirby interpretando a Margarita dio tanta complejidad a las reacciones de su personaje como la misma Claire Foy que parece la reina pero de los matices emocionales. Ambas logran en una misma escena pasar del enojo a la emoción, de la alegría a la tristeza, del deseo a la sorpresa. Pero todo desde el estático reinado que pesa sobre sus hombros.

En esta temporada me aburre un poco todo el énfasis en el príncipe Felipe. Cada vez que salía era como un capítulo de "Los ricos también lloran" pero con una mega super producción. Cosa que era bastante ambigua porque al mismo tiempo le dieron patadas a su imagen. En fin, esto resulta divertido, porque dudo mucho que se diga algo en la serie que no esté aprobado previamente por el reinado. Así que en el fondo asumo que es como estar viendo revistas del corazón, un "Hola" bastante bien armado pero no me disgusta. Al fin y al cabo está bien escrita y las reflexiones alrededor del poder y de cómo cambia la imagen de la reina a medida que transitan los años, no deja de ser interesante. Además que hay un interesante juego entre lo histórico y lo dramático como recurso.

En esta temporada hay dos grandes episodios: el de la foto de Margarita en la prensa, con los hombros descubiertos. Y el de la visita de Jackie Kennedy y el obvio enfrentamiento con la mirada pacata y algo en desuso que tiene la reina Isabel sobre el mundo. Son esos detalles que no sólo te enganchan, sino que te vinculan a la historia que tiene una gran factura en lo técnico, argumental, artístico y actoral; pero ante todo un gran respeto con el espectador.

Cuestiono cierta conclusión algo machista pero que se entiende en cuanto a la impostura del poder, y lo tontorrón de la escena de: "todos vamos a dejarnos crecer las barbas en el barco". Al fin y al cabo, la idea de la serie siempre será dejar bien librada a la figura de la reina, lo demás es mera circunstancia.


 
 

Cadena: HBO Creadores: Damon Lindelof y Tom Perrotta Temporada: 3


A los que han leído mi Facebook este año, no les caerá de sorpresa. Esta serie se la debo a Fulvio Quintana​ y a Virginia Riquelme​, a quienes nunca dejaré de estarles agradecidos. Contrario a mi número dos, esta serie fue, para mí, un sufrimiento constante. ¿Y por qué la pongo de uno si te hace sufrir? Porque a veces sufrir por una ficción es necesario. Y si no sufrías, es porque no estabas conectado con ella, y si no lo estabas, entonces simplemente no te gustaba. Suena complejo, es probable que sea el peor vendedor de la serie, pero para disfrutar "The Leftovers" tienes que ser parte de ella.


Es compleja. Me cuesta recomendarlo por qué nunca supe a quién iba dirigida, ni si iba a gustarle a la gente de mi entorno. Su segunda temporada fue un fiasco casi masoquista, y vi la tercera porque era la última. Así de claro. Y resulta que en esa última jugaron todas las cartas buenas. Cerraron sus historias, profundizaron en estos conflictos humanos, buscando la forma más alegórica de explicarnos el fenómeno de la "ascensión", esa desaparición del 2 % de la población mundial que cambió el rumbo en la vida de estos personajes.


Una serie que habla de la soledad, del amor, de la entrega, de lo que uno es capaz de entregar, del encuentro con uno mismo y de la fe. La fe al hombre, al otro, a quienes somos. Es tantas cosas que no sé cómo detenerme en el detalle. Y cada episodio de la temporada final es como una parábola en cada uno de sus personajes, es un viaje complejo, un reto. Se trata de una lucha contra la desesperanza gigante que dejó esta desaparición de los hombres.


No se trata de entender a Kevin (Justin Theroux), ni de verlo como el mesías. Ni de sufrir con Laurie (Amy Brenneman); sino de desvivirse por la lucha y la búsqueda interminable de Nora Durst, uno de los personajes más complejos, interpretado magistralmente por Carrie Coon (a quien la Academia ignora, porque brilló tanto aquí como lo hace en "Fargo"). Nora es la esperanza, siempre altiva, dispuesta.


Luego está la edición, la dirección, la fotografía, la música, lo surrealista de su penúltimo capítulo, el vértigo de la pérdida en el 80 % de su episodio final, en donde el espectador no sabe dónde se encuentra, pero que cierra con una escena brillante. Donde solo el guión y las dos actuaciones de sus protagonistas, son capaces de concluir el dilema de esta historia. No necesitamos una investigación científica o lógica cuando se trata de los temas de la fe. Es sorpresivo, generoso y definitivo. Cada episodio de esta tercera temporada, para mí, fue una experiencia única. En cada uno me enfrenté a reflexiones y emociones complejas que no me hacían huir, sino que como ellos, quería mantenerme hasta el último momento. Si yo no había desaparecido, necesitaba entenderme en ese mundo, como ellos pasaron sus vidas haciéndolo.


Un final brillante.


Lástima que no exaltaran sus logros como se lo merecía.



 
 

Cadena original: HBO

Creador: David Simon

Temporadas: 1

Es quizás el peor capítulo piloto que he visto: largo y aburridísimo.

Pero Ariana Basciani Fernández y Noemi Glez Glez me dijeron: “supéralo, que la cosa mejora”.

Y lo hice, y mejora muchísimo, y va creciendo cada vez más, a fuego lento.

La serie cuenta, a partir de personas comunes y corrientes, cómo se desarrolla el mercado de la pornografía en Times Square durante los años setenta. La ambientación es uno de los grandes valores de la serie, que recrea la época de forma impecable hasta en el color de la imagen.

Contrario a "This is US", no esperes encontrarte con los personajes más entrañables del 2017. Ellos son tan reales que no sirven de espejo, al contrario, logran turbar un poco tu humanidad. Aunque tiene una de las actuaciones más destacadas de este año: Maggie Gyllenhaal, protagonista que se devora todas las escenas en las que aparece. Su personaje, Candy, es atenta, observadora y ambiciosa. Entiende el poder del placer y de lo femenino, usándolo como herramienta para abrirse un camino dentro del mercado del porno. Ella es, de forma discreta, un personaje subversivo. Al menos lo es ante la relación de las prostitutas con los policías, de las actrices con la prostitución, de la prensa con la policía, de la gente cotidiana con la necesidad de sobrevivir, habiendo corrupción o no de por medio.

Es una historia que se cuenta lento, pero narra bien, y organiza con detalle cada uno de los aspectos de su historia. Es familia cercana a "The Wire" Esto hace que pueda ser muy mundana y fría para un espectador más ansioso.

Para terminar, sólo pondré este nombre: Ruby. Fuck.



 
 
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Cultura, libros, infancia y adolescencia

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ilustración de las jornadas @Miguel Pang

ilustración a la izquierda @Juan Camilo Mayorga

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