Entrevista a Ana Díaz-Plaja Taboada

Actualizado: abr 10


Los jóvenes, en la actualidad, están enfrentados a grandes cantidades de información gracias al mundo virtual, las redes sociales y la publicidad. Sin embargo, la literatura siempre busca un nicho para comunicarse con ellos. Ana Díaz Plaja, especialista en literatura infantil y juvenil, conversa sobre la lectura en los jóvenes en la actualidad.

¿Cómo fue su acercamiento a la lectura?

Gracias a mis padres y hermanos.

¿Qué leen los jóvenes en la actualidad?

La realidad -aunque a veces no guste, porque es políticamente incorrecta- es que las jóvenes leen mucha literatura romántica, con vampiros o sin ellos, y los jóvenes leen menos. Si lo hacen, es una línea épica al estilo posttolkeniano. Todos (ellos y ellas) leen ingentes cantidades de materiales que pueden encontrar en sus smatphones, tabletas u ordenadores. La mayoría, interacciones entre ellos.

¿Los libros para jóvenes son una estrategias de marketing?

Todo hoy día es una estrategia de marketing. Y ya que el marketing se aprovecha de nosotros, aprovechémonos nosotros del marketing.

¿Las modas son ventajosas para la lectura en los jóvenes?

Sí, claro. A través de una moda un joven puede empezar a leer algo. Si queda atrapado, pues habremos ganado un lector. Si solo era una moda, lo dejará. ¡Tampoco valía la pena como lector!

Ante un mercado editorial tan competitivo actualmente, ¿cómo serían las dinámicas para abordar la lectura de los clásicos de la literatura juvenil?

A través de todo tipo de estrategias, pero que contemplen la noción de esfuerzo, de complejidad, de placer lento que comporta profundizar en los clásicos.

¿Aún en la actualidad se puede hablar de literatura juvenil como un género menor?

No “se puede”. Hay quienes aún se permiten ignorarla o despreciarla. Allá ellos…


De dar tres reglas básicas clasificar a un libro para jóvenes, ¿cuáles serían?

Como me gusta más pensar en lo que es y no en lo que debería ser, las tres reglas la reduzco a una: que forme parte de una colección destinada a público joven. La metamorfosis de Franz Kafka algunas veces se ha considerado como juvenil, según la colección a la que pertenezca. Después hay lectores jóvenes que encuentran su libro en cualquier colección. Un adolescente puede fascinarse con Crimen y Castigo o con Lolita de Nabokov, aunque no pertenezcan a colecciones juveniles.

En un mundo plural, con evoluciones sociales y lingüísticas en los jóvenes tan distantes, ¿cómo construir un libro universal?

Creando libros muy locales que trasciendan su localismo. Es el caso del Quijote.

¿Existe la segregación de editoriales con literaturas de otros países o se está dando una apertura en la actualidad?

Creo que a los hispanohablantes en general nos falta más intercambio, más conocimiento unos de otros, más contactos.

¿Por qué la crítica de la literatura infantil y juvenil ha causado tanto interés en los últimos años?

Porque se ha trabajado con intensidad, rigor, variedad y con buenas herramientas metodológicas.

¿Cómo sería el libro ideal?

Cada lector ha de encontrar el suyo. Y, probablemente, a lo largo de su vida, irá añadiendo otros nuevos.


Biografía

Ana Díaz-Plaja Taboada es doctora por la Universidad de Barcelona. Trabaja en la Facultad de formación del Profesorado de la Universidad de Barcelona y da clases a estudiantes de grado y de Máster. Sus campos de trabajo son la literatura infantil y juvenil, la didáctica de la literatura, la literatura comparada y la interacción de las artes. Pertenece a los grupos de investigación FRAC y POCIO de la Universidad de Barcelona. Ha participado en diversos congresos, ha colaborado en revistas y ha publicado algunos libros. Su último trabajo es Escrito y leído en femenino (Universidad de Cuenca/CEPLi, 2011).

***Imágenes usadas en esta entrevista: 1. Fotografía cortesía de la página web de la Universitat de Barcelona. 2. Detalle de portada del libro Escrito y leído en femenino: novelas para niñas, editado por la Universidad de Castilla-La Mancha. 3. Portada del libro Lecturas adolescentes, editado por Graó.