Bolonia en el Día Internacional Del Libro Infantil


Todo es cuestión de perspectiva. Lo que está abajo, bien pudiera estar arriba. Lo que está a la derecha, para otros puede ser la izquierda. Para algunos algo comienza mientras que para otros termina. Abrir, cerrar. Quitar, poner. Más que antónimos, son formas de ver el mundo. Así, bajo esta premisa, la autora e ilustradora venezolana Menena Cottin crea la primera publicación de la editorial digital And Then Story Designers, proyecto que lleva adelante junto a su hijo Alfredo.


Doble Doble es un libro de imágenes sencillas pero con un alto contenido de reinterpretación: cuando el lector toca la pantalla hace que la imagen se revierta, dándole sentido a ambas palabras que se sugieren. Un árbol repleto de hojas bien puede tener las hojas de alfombra. Una inteligente sencillez que logró, la semana pasada, ser reconocida con una mención en el Bologna Ragazzi Awards al libro digital; premio que, en el 2007, recibiera la misma Menena Cottin junto a Rosana Farías, en la categoría News Horizons por El libro negro de los colores.


Pero este año Latinoamérica tuvo también varias alzas en los premios. La editorial colombiana El Rey Naranjo ganó el reconocimiento New Horizons por La chica de polvo de Jung Yumi, así como la editorial chilena Amanuta recibió una mención especial por su colección de poesía ilustrada inspirada en las versiones de cuentos clásicos de Gabriela Mistral, interpretados por distintos ilustradores, postulados también a Los mejores libros para niños y jóvenes del Banco del libro de este año. Entre otros reconocimientos de importancia durante el evento la editorial mexicana Petra Ediciones se llevó los honores con el Premio BOP (Bologna Prize-Best publishers of the year) como mejor editorial infantil del año en la categoría América Central y América del Sur.

La Feria de Bolonia es uno de los espacios indispensables del mundo editorial de la literatura infantil y juvenil. Punto de encuentro entre autores, ilustradores, diseñadores y editores que buscan no solo conocer el desarrollo de las nuevas tendencias en el mercado del libro, sino profundizar en alternativas para la estimulación de lectura en los niños. Es un espacio comercial, de negocio editorial, pero también un espacio de reconocimiento y premios. Son más de 75 países los que se reúnen en esta feria, donde la ilustración cumple un papel protagónico. Sumado a esto, cada dos años se entrega el galardón internacional más importante del área: el Premio Hans Christian Andersen, considerado por muchos como el Premio Nobel de la literatura infantil y juvenil.


Fanuel Díaz Hanán, autor y reconocido especialista venezolano, formó parte este año del jurado que seleccionó a la autora japonesa Nahoko Uehashi y al ilustrador brasileño Roger Mello como los ganadores. Él explica, en una entrevista que le hiciéramos, la importancia de este premio: “se otorga a un autor por la totalidad de su obra. Es decir que se valora la trayectoria, lo que acredita el reconocimiento público y académico de la calidad estética de ese autor, su capacidad para construir un universo de significados y llegar al lector infantil.


Los autores e ilustradores que participan son escogidos por sus respectivas secciones de IBBY, que son comités internacionales del libro infantil, y van acompañados de un dossier donde se reúnen comentarios de especialistas y reseñas que avalan esta postulación y que cubre diferentes momentos de la vida profesional de cada candidato. El ganador de este premio no recibe dinero, pero se convierte en un referente mundial lo que inmediatamente se traduce en cientos de traducciones de su obra por todo el mundo, invitaciones a diferentes eventos y un respaldo contundente a su trabajo.”


“La muestra del Premio Hans Christian Andersen ha sido enorme, sobre los quinientos libros de diferentes géneros y formatos. Novelas y libros álbum, principalmente. Los libros llegan en sus idiomas originales, en muchos casos traducidos al inglés. Leer los libros en sus ediciones originales, apreciar el formato y el ecosistema gráfico, las fuentes, las guardas, los espacios en blanco… Permiten tener una experiencia directa y más cmpleta. El debate ha sido difícil porque los jueces tienen una alta formación y no se discuten aspectos subjetivos solamente, sino criterios de calidad gráfica y literaria, referencias intertextuales, evolución en el estilo de un autor o ilustrador, además de consideraciones culturales.”

Sobre la importancia de la participación de Venezuela y América Latina en estos eventos, apuntó que: “contribuye a disminuir esa brecha entre Norte y Sur, ser jurado de estos foros hace posible que se tome en cuenta una mirada periférica que comienza a ser potente. Es por esta razón que los ministerios de cultura deberían ser más estratégicos y apoyar estas iniciativas, con boletos aéreos, con valijas diplomáticas y otras propuestas de colaboración.”


Para finalizar, Fanuel agregó: “estoy contento por la mención que hicieron a Doble Doble de Menena en el Bologna Ragazzi al libro digital. Es un libro donde el diseño, la idea, el humor y la sorpresa se vuelven inseparables y la lectura se convierte en una experiencia inteligente.”


Hoy, en el Día Internacional del Libro Infantil, es importante destacar las voces venezolanas que en el mundo de la literatura para niños y jóvenes tienen un espacio cada vez más sólido dentro del campo internacional; editoriales como Ekaré, Camelia o Playco y La Barca de la luna, que asisten a la feria a mostrar sus próximas ediciones; o el arduo trabajo que, durante años, muchos trabajadores del área realizan como labor de hormigas para crear y mostrar miradas alternativas. Para algunos podría ser tan sólo un espejismo y pero para otros es la consolidación de un mercado de ideas donde los libros para niños y jóvenes se editarán, a pesar de los tantos esfuerzos, y serán llevados al mundo.


Visita la página de la feria para revisar todos los ganadores del Bologna Ragazzi Awards.


*esta publicación originalmente formó parte de una colaboración semanal que PezLinterna hizo para la revista Prodavinci en los años 2013-2014.

**Escrito a cuatro manos entre Isa Saturno y Freddy Gonçalves Da Silva.