- Freddy Gonçalves Da Silva
- 25 dic 2025

Honestamente, se me hace extraño pensar que llevo haciendo esta lista de series desde el año 2012. Insisto, porque hay personas con las que aún dialogo sobre este tema y que se fían de mis recomendaciones, así que vamos. Para este año, le di un mayor valor a las historia que me han emocionado. Estoy cada vez más saturado de historias intrascendentes, series creadas para generar el reel fácil o donde reina el cinismo como único motor del mundo. Tampoco fue un año particularmente brillante. Y aunque no las incluí, hago mención especial a La vida [breve], La Suerte, Yakarta, Sovietic jeans, After the party, Envidiosa, que las he disfrutado mucho pero cuyas historias no son lo suficientemente sólidas en su totalidad.
Por último, abro un paréntesis importante sobre esta coincidencia temática del año con Pubertat y Adolescence. Ninguna de las dos series es infalible, aunque la segunda resulte bastante más interesante en lo técnico y lo actoral. Pero el día en que los espectadores adultos SE INTERESEN, vean, disfruten y comenten en masa (con la misma intensidad con la que consumieran estas dos) otras series donde la adolescencia se retrate desde un lugar más luminoso, más complejo y menos punitivo, entonces sí: me gustaría iniciar una conversación. Mientras tanto, fue tedioso que esta etapa de vida se usara como símbolo y campo de prueba moral en 2025. No convirtamos lo adolescente en el centro de la fiscalización.
DIEZ Abbott Elementary (t4)
"We want books"

Abbott Elementary
Quinta Brunson I ABC
temporada 4 I 2024-2025
Con formato de falso documental, cuenta sin condescendencia la problemática de una escuela pública sin recursos en Filadelfia, Estados Unidos. Lo hace en tono de humor, a veces con tintes utópicos, pero dándole el foco al personal docente, que enseña a pesar de estas dificultades constantes. Son ellos quienes educan, aprenden nuevas dinámicas educativas, protegen y luchan por un cambio en el sistema.
Su voz e intención ya esá asentada en la temporada cuatro: Janine y Gregory están juntos, por lo que se abren nuevas tensiones entre lo íntimo y lo laboral. Ava confronta su narcicismo y brutalidad pragmática en la dirección, con la pérdida de poder; y el resto del claustro: Barbara, Mellisa, Jacob y Mr. Johnson funcionan como una comunidad imperfecta.
La serie deja de ser anecdótica para profundizar en capas del tejido estructural: presupuestos, intervenciones del distrito, auditorías y consecuencias de la gentrificación. También introduce debates morales: ¿es corrupción aceptar sobornos disfrazados de donaciones de una gran empresa para renovar el material tecnológico del colegio a cambio de permitir la construcción de un campo de golf? ¿O es astucia ante la precariedad y la ausencia de un sistema que los proteja de esa empresa? ¿Sigue siendo corrupción si no es para beneficio propio, sino para los estudiantes? En ese tenso equilibrio, la historia insiste en dos ideas: cualquier “ayuda” puede ser invasión, cualquier reforma puede ser maquillaje. Y lo que queda es esa infraestructura secreta del cariño: sostener a otros todos los días como una forma de amor que no se aplaude, pero sin la cual el edificio se cae.
NUEVE Boots (t1)
"My job is simple: I destroy weaknesses. Then, I turn men into Marines"

Boots
Andy Parker I Netflix
temporada 1 I 2025
*Inspirada en la autobiografia "The pink marine" de Greg Cope White.
Cameron Cope es un joven gay que, al salir del instituto, no sabe muy bien qué camino tomar. Reprimido, en conflicto constante con una madre que lo ignora y con una fe ciega en su mejor amigo Ray, decide alistarse junto a él en el cuerpo de marines. El problema es que su historia transcurre en la década de los noventa, y ser gay en el ejército de Estados Unidos podría costarle una expulsión administrativa e incluso una acusación por infringir el código penal militar. Esa decisión apresurada se mezcla con un vínculo tenso con el misterioso sargento Sullivan, que está siendo investigado, y esa presión externa lo empuja a presionar a Cameron desde su posición de poder. No sabemos si para dejarlo en evidencia o para transformarlo en el mejor cadete. Este es el inicio de un mapa de masculinidades que se va construyendo y que no se discute en abstracto: se sufre en el cuerpo, en el entrenamiento, en el chiste del otro, en el miedo constante a ser leído.
A medida que avanza la tensa formación de los jóvenes reclutas, Cameron va enfrentándose a sí mismo en medio de la soledad. Muchos otros personajes van dándole sentido a este recorrido, en el que Cameron no es el único con una batalla personal: racismo, el dilema de lo físico, la familia, el futuro… son debates constantes en los que solo la camaradería puede salvarlos. Resaltan personajes como Eduardo Ochoa, sobre quien la esperanza, la bondad humana y la ansiedad marcan el terreno; o la divertida madre de Cameron, que hace de su desastre habitual un estilo de vida sostenido.
Boots no se limita a denunciar; observa el mecanismo: cómo el sistema fabrica hombres a golpes y luego les pide que no sientan. Lo que queda, al final, es esa pregunta incómoda: ¿qué significa "ser valiente” cuando tu guerra principal es no odiarte?
OCHO The white lotus (t3)
"This is what it looks like before a tsunami"

The white lotus
Mike White I HBO
temporada 3 I 2025
Adentrarse en esta serie es como ver un anuncio publicitario: entras a la cadena de hoteles atraído por el lujo, los paisajes, el elenco; pero basta con observar detenidamente a sus huéspedes para que se instale la incomodidad. En esta tercera temporada, el telón de fondo es Tailandia, y el reto era mantener el interés sin la presencia del personaje de Tanya. Para eso, sostienen esta historia deliberada entre Belinda y Greg alrededor del recuerdo de Tanya. El caso es que lo logran: sobreviven, y para ello fue muy atinado cambiar el tono. Este año el foco se desplaza hacia la espiritualidad como mercancía: un resort que vende calma, ritual, bienestar; pero hay un tono tenebroso, de un peligro mucho más evidente y letal que en entregas anteriores.
Entre los nuevos huéspedes están la familia Ratliff que funciona como núcleo perfecto de esa contradicción: Timothy intenta sostener la compostura mientras su vida real se desmorona; Victoria se agarra a los ansiolíticos y al control como si fueran formas de fe; y sus hijos, Saxon, Piper y Lochlan, arman un triángulo raro, tenso, donde la religión y la devoción chocan con el cinismo. En paralelo, está el viaje de Jaclyn, Laurie y Kate, tres amigas de toda la vida que se reencuentran dentro de una amistad con jerarquías; y la pareja del traumatizado y vengativo Rick Hatchett con una amorosa y protectora Chelsea. Y aquí confieso mi debilidad por las actrices Aimee Lou Wood (Chelsea) y Carrie Coon (Laurie), quien además nos regala uno de los mejores monólogos de este año en el capítulo final.
Lo más interesante es que la temporada no se ríe de la idea de buscar sentido, sino del modo en que el lenguaje del sentido se vuelve coartada: “soltar” como excusa para no mirar, “sanar” como forma elegante de seguir igual. Empuja esa incomodidad con paciencia (a ratos, incluso con lentitud deliberada), hasta que la violencia latente se vuelve literal. No como giro, sino como consecuencia. Mientras tanto, Gaitok, seguridad del hotel, sostiene, desde abajo, la parte más incómoda de esta serie: la desigualdad social como una señal implacable de desesperanza. Trabajar en la paz ajena, vivir con reglas que no pusiste, y descubrir que incluso la bondad tiene un límite cuando la violencia del poder te acecha.
SIETE The Pitt (t1)
"This place will break your heart. But it is also full of miracles"

The Pitt
R. Scott Gemmill I HBO
temporada 1 I 2024-2025
En esta serie, los espectadores acompañan a un grupo de médicos y pacientes durante un turno de quince horas en un hospital de Pittsburgh. Cada episodio cubre una hora de este servicio de urgencias. El eje de la acción es Robby, un médico veterano que carga con un trauma profundo a causa de la crisis sanitaria durante la pandemia de COVID. A su alrededor se despliega una serie de personajes, residentes o estudiantes, de los que se van desarrollando sus historias personales. En ese sentido, la serie no solo cautiva por su forma narrativa, sino por unas historias que se expanden y enganchan. Mención especial para la jefa de enfermería Dana, que no solo sostiene lo humano en un sistema fallido y exigente con sus trabajadores, sino que también crea un espacio posible de trabajo en el que todos importan. Es la gran cuidadora de pacientes y doctores.
Lo impresionante de la serie no es la adrenalina, sino el modo en que convierte el desgaste en lenguaje: falta de recursos, decisiones imposibles, pacientes que son historias completas en miniatura. Es, a su vez, una crítica al sistema sanitario estadounidense, a su potencial colapso y a la poca conciencia de lo humano. Los personajes aprenden, a veces a golpes, que la empatía es un músculo y también un límite. Y ahí The Pitt hace algo poco común: no romantiza el heroísmo sanitario, pero tampoco lo degrada; lo observa en su zona más real, esa donde salvar a alguien puede ser, simplemente, no dejarlo solo.
SEIS Hacks (t4)
"You are my voice"

Hacks
Lucia Aniello, Paul W. Downs, Jen Statsky I HBO
temporada 4 I 2025
Fiel a su constante reflexión sobre el humor a través de distintas generaciones, se consolida como una de las series contemporáneas más sólidas y profundas. La famosa y veterana humorista Deborah Vance y su joven guionista, Ava Daniels, mantienen una tensa relación creativa en esta cuarta temporada. Tras protegerse y traicionarse en un equilibrio complicado, siguen entendiéndose aunque no lo quieran. Solo que esta vez un contrato las mantiene unidas: el late night con el que siempre soñó Deborah es una realidad, ¿pero a qué costo?
La temporada es especialmente rigurosa en su retrato del oficio: salas de guion, pánico de estreno, la reputación como moneda, la maquinaria de la televisión tragándose a quienes la alimentan. Deborah quiere el pedestal (y lo merece), pero el pedestal también te deja sola; Ava quiere ser mirada como igual, pero la igualdad no se decreta: se negocia y se paga.
Lo bonito y lo cruel es que Hacks no decide quién tiene razón; te muestra cómo el cariño puede expresarse como control, cómo la admiración puede pudrirse en competencia y cómo, aun así, hay vínculos que no se rompen porque son una estructura funcional.
CINCO Poquita fe (t2)
"Si pudiéramos vivir en una cueva, me iba. Pero no encuentro esa cueva"

Poquita fe
Pepón Montero, Juan Maidagán I Movistar Plus+
temporada 2 I 2025
A mí se me hace tan difícil hacer humor de lo simple, de lo cotidiano, y esta serie lo sigue sosteniendo con una facilidad impresionante. Parece una historia chiquita hasta que te das cuenta de que te está midiendo la vida con una regla doméstica. Empieza con cosas sencillas como la compra, la visita que se alarga, el “ya veremos” como forma de gobierno, y se expande a la convivencia con los suegros, los embarazos no deseados de la cuñada lesbiana, un nazi que no sabe hacer grafitis, no querer que te vean al lado de tu marido con sombrero, o la imposibilidad de deshacerte de una mesita cuando es más fácil deshacerse de un peligroso suéter nórdico.
En la segunda temporada, Berta y José Ramón vuelven con su química de pareja cansada, pero no rendida: se quieren, se irritan, se sostienen con torpeza. El mundo alrededor, familia, vecinos, rutinas, no aparece como “trama”, sino como presión. Y es que ahora están en la calle, sin un piso en el que poder convivir. Víctimas de la especulación inmobiliaria de Madrid, esperan la muerte de la madre de un sujeto que les prometió alquilarles el piso.
La temporada aprieta donde duele: la mudanza se vuelve un limbo y terminan en casa de los padres de ella, hasta que la convivencia empieza a asfixiarlo y deben separarse físicamente, irse a lugares diferentes. Y los personajes secundarios funcionan como espejos de lo que Berta y José Ramón no consiguen nombrar: que una relación también se desgasta por acumulación, por costumbre, por logística. ¿Cómo se guarda un pedacito de intimidad cuando todo el mundo tiene llave?
CUARTO Pluribus (t1)
"Happiness is contagious"

Pluribus (PLUR1BUS)
Vince Gilligan I Apple TV+
temporada 1 I 2025
Un día cualquiera, la humanidad se transforma en una colmena pacífica, feliz, sin conflicto. Todos son uno, el/la/le mismo. Esa forma de organización no es perfecta, pero parece generar una paz profunda dentro del sistema. Salvo por Carol Sturka, una reconocida escritora de romantasy que queda fuera de esta comunidad inalterable. Y aunque no es la única en todo el mundo, sí es quien manifiesta de forma explícita su descontento. Ser inmune aquí no es un privilegio: es una forma de aislamiento. Por cierto, maravillosa Rhea Seehorn en este papel.
A su lado aparece Zosia, una especie de chaperona del nuevo orden, y el juego entre ambas se sostiene entre la cercanía, la vigilancia y la extrañeza. Las formas en que Carol intenta adaptarse a la nueva realidad están en tensión constante con un duelo personal, íntimo, que no logra atravesar porque la colmena no deja de ofrecerle su apoyo. En ese sentido, no se trata de una serie de acción, sino de huir de una contaminación emocional.
En esta historia, la felicidad se convierte en sospecha. No te pregunta “¿quieres salvar el mundo?”, sino “¿qué parte de ti estás dispuesto a entregar para no sufrir?”. La colmena promete paz, pero también promete disolución: dejar de ser singular, dejar de decidir, dejar de doler. Pluribus tiene humor oscuro, sí, pero su combustible es melancólico: la idea de que la tristeza también es una forma de pertenecer a uno mismo. Ojo, que también hay una intención crítica evidente entre lo individual y lo social en torno a la adaptación a un nuevo sistema. Y puede tender a ideologizarse (aún más) y perder una reflexión final interesante. Es una serie bastante original y entretenida de ver.
TERCERO Common side effects (t1)
"The mushroom’s talking to me. It wants to grow"

Common Side Effects
Joseph Bennett, Steve Hely I Adult Swim
temporada 1 I 2025
Animación adulta con espíritu de thriller conspirativo: dos viejos amigos, Marshall y Frances, se reencuentran alrededor de un hongo, el Blue Angel, capaz de curarlo (casi) todo. Marshall lo mira con ética y paranoia de científico; Frances lo mira con esa mezcla muy contemporánea de necesidad y pragmatismo: “si esto existe, ¿quién se beneficia de que no exista?”. Y en medio entran farmacéuticas, gobierno, DEA y toda una maquinaria que complicará una trama que aspira a ser pequeña.
La serie se articula sobre situaciones y personajes que mantienen ese tinte absurdo propio de la animación. No en vano, los agentes Copano y Harrington ofrecen los mejores momentos, a través de su peculiar relación de amistad, aunque sean un hilo tenso al que conviene guardar distancia. No ocurre lo mismo con el CEO Rick Kruger o la madre de Frances, quienes, en lugares diferentes del ring, representan la lucha por el poder y las ganas de ganarle a la muerte: la esperanza en forma de mercancía.
Cada decisión o traición dentro de la historia dialoga con la vivencia explícita del consumo de ese hongo, sus efectos y lo que ocurre dentro del cuerpo y la mente. En conclusión, se hace tan difícil entender el entramado político/científico como la experiencia onírica de la salvación. Por eso es apasionante. Al final, la pregunta no es “¿y si hubiera una cura?”, sino “¿qué haría el sistema con ella?”.
SEGUNDO Task (miniserie)
"Answers are given on a need-to-know basis"

Task
Brad Ingelsby I HBO
miniserie I 2025
Más que un simple thriller criminal en el que aparecen el FBI, robos violentos y unidades especiales, lo que realmente persigue esta miniserie es la pregunta: ¿qué hace que alguien cruce una línea? Cualquier línea: moral, ética, legal, afectiva. El tema va de ese cruce y sus consecuencias. Tom Brandis, interpretado por un conmovedor Mark Ruffalo, es un exsacerdote alcohólico, roto, con una pérdida familiar muy difícil de superar, que lidera una investigación junto al FBI. Por el otro lado está la persona a la que Tom busca: Robbie Prendergrast, un orgulloso padre desbordado que trabaja como recolector de basura, con un pasado familiar signado por bandas de moteros, que se convierte en un ladrón torpe por desesperación. Por esa razón, una noche, en un movimiento mal calculado, él y su mejor amigo se ven envueltos en un acontecimiento que alertará no solo a la policía, sino también a bandas vinculadas con el tráfico de drogas. Tom podría decidir acabar con el problema, pero una profunda responsabilidad humana, paterna y protectora lo conduce hacia un camino que sabe que será irrevocable.
Es por esa razón que la serie es tan poderosa. Se trata de personajes profundamente humanos, cotidianos, trabajadores, con una realidad que los supera. Cada uno de los secundarios tiene su propia historia, y son nudos importantísimos para el desarrollo de la trama. Nada de lo que se cuenta es en vano. No solo para resolver el crimen (que, si estás viéndola por eso, te pierdes el ochenta por ciento de la serie), sino para complicar la moralidad de sus personajes. Y para cuestionártela a ti como espectador. Entiendes el fango en el que están y no quieres que le ocurra nada a ninguno de ellos, por más terribles que sean. No por eso deja de ser emocionante, vertiginosa y sorprendente. Ambas líneas de acción dialogan en perfecto equilibrio.
Sufres con personajes como Maeve, tan bien interpretada por Emilia Jones, presa de su circunstancia: sobrina de Robbie, cuidadora de sus hijos y condenada a una única forma de vida. O Sam, ese increíble niño huérfano, que conmueve con su inocencia. Tom y Robbie transitan un camino muy complicado hacia la redención, porque esta serie habla de masculinidades adultas lastimadas que buscan el sosiego, la paz o el perdón. Es un ejercicio de fe en lo humano, de creer que el otro, por más desesperado que se encuentre, es capaz de no hacer más daño. Aunque eso cobre víctimas en el camino.
Profundamente triste, hermosa, catártica, con muchas capas de exploración y de esperanza.
PRIMERO Dying for sex (miniserie)
“You early millennials are so tragic”

Dying for Sex
Kim Rosenstock, Elizabeth Meriwether I FX on Hulu
miniserie I 2025
*Inspirada en el podcast “Dying for Sex” de Molly Kochan y Nikki Boyer.
Aunque sabes desde el primer momento que esta miniserie será dolorosa, tiene un tono tan hermoso y divertido que no puedes dejar de disfrutarla. Una mujer con cáncer terminal decide explorar su sexualidad para alcanzar su primer orgasmo. Es un gesto de vida y un homenaje a su lugar en el mundo. Molly, interpretada por una poderosa Michelle Williams, intenta recuperar algo que el miedo, la culpa y una biografía complicada le habían expropiado: el cuerpo como lugar propio. Y junto a ella está Nikki, una amistad que funciona como sostén real: no la empuja, no la salva, la acompaña; pero que, a su vez, vive en carne propia los efectos y las consecuencias de ser cuidadora.
La miniserie es inteligente en cómo propone esta búsqueda: el sexo no se usa para escandalizar, sino para preguntar por la intimidad, por el consentimiento, por el deseo cuando ya no hay un futuro largo. Lo más emotivo no es lo explícito, sino lo delicado: la vergüenza que se suelta, el humor que aparece como defensa legítima, la ternura que se cuela donde uno esperaba solemnidad. Y, sobre todo, la idea de que la dignidad no siempre es “portarse bien”, sino poder decir “esto quiero” aunque sea tarde.
El Dr. Pankowitz, Steve, Noah, Gail, el vecino: todos los personajes enriquecen una trama que cuesta sacudirse. No solo por la relación entre ambas amigas, cuya dinámica sostiene cada acción, sino por la intervención de Sonya, la especialista en cuidados paliativos, que ayuda a Molly a ensamblar las piezas de su propia búsqueda personal.
Y aunque al final estarás rompiéndote, Molly y Nikki se habrán encargado, durante toda la serie, de que prefieras celebrar esa vida que acabas de ver.
























































































































































































































