top of page


Honestamente, se me hace extraño pensar que llevo haciendo esta lista de series desde el año 2012. Insisto, porque hay personas con las que aún dialogo sobre este tema y que se fían de mis recomendaciones, así que vamos. Para este año, le di un mayor valor a las historia que me han emocionado. Estoy cada vez más saturado de historias intrascendentes, series creadas para generar el reel fácil o donde reina el cinismo como único motor del mundo. Tampoco fue un año particularmente brillante. Y aunque no las incluí, hago mención especial a La vida [breve], La Suerte, Yakarta, Sovietic jeans, After the party, Envidiosa, que las he disfrutado mucho pero cuyas historias no son lo suficientemente sólidas en su totalidad.


Por último, abro un paréntesis importante sobre esta coincidencia temática del año con Pubertat y Adolescence. Ninguna de las dos series es infalible, aunque la segunda resulte bastante más interesante en lo técnico y lo actoral. Pero el día en que los espectadores adultos SE INTERESEN, vean, disfruten y comenten en masa (con la misma intensidad con la que consumieran estas dos) otras series donde la adolescencia se retrate desde un lugar más luminoso, más complejo y menos punitivo, entonces sí: me gustaría iniciar una conversación. Mientras tanto, fue tedioso que esta etapa de vida se usara como símbolo y campo de prueba moral en 2025. No convirtamos lo adolescente en el centro de la fiscalización.



DIEZ Abbott Elementary (t4)


"We want books"

Abbott Elementary

Quinta Brunson  I ABC

temporada 4  I 2024-2025


Con formato de falso documental, cuenta sin condescendencia la problemática de una escuela pública sin recursos en Filadelfia, Estados Unidos. Lo hace en tono de humor, a veces con tintes utópicos, pero dándole el foco al personal docente, que enseña a pesar de estas dificultades constantes. Son ellos quienes educan, aprenden nuevas dinámicas educativas, protegen y luchan por un cambio en el sistema.


Su voz e intención ya esá asentada en la temporada cuatro: Janine y Gregory están juntos, por lo que se abren nuevas tensiones entre lo íntimo y lo laboral. Ava confronta su narcicismo y brutalidad pragmática en la dirección, con la pérdida de poder; y el resto del claustro: Barbara, Mellisa, Jacob y Mr. Johnson funcionan como una comunidad imperfecta.


La serie deja de ser anecdótica para profundizar en capas del tejido estructural: presupuestos, intervenciones del distrito, auditorías y consecuencias de la gentrificación. También introduce debates morales: ¿es corrupción aceptar sobornos disfrazados de donaciones de una gran empresa para renovar el material tecnológico del colegio a cambio de permitir la construcción de un campo de golf? ¿O es astucia ante la precariedad y la ausencia de un sistema que los proteja de esa empresa? ¿Sigue siendo corrupción si no es para beneficio propio, sino para los estudiantes? En ese tenso equilibrio, la historia insiste en dos ideas: cualquier “ayuda” puede ser invasión, cualquier reforma puede ser maquillaje. Y lo que queda es esa infraestructura secreta del cariño: sostener a otros todos los días como una forma de amor que no se aplaude, pero sin la cual el edificio se cae.




 NUEVE  Boots (t1)


"My job is simple: I destroy weaknesses. Then, I turn men into Marines"

Boots

Andy Parker  I  Netflix

temporada 1  I  2025

*Inspirada en la autobiografia "The pink marine" de Greg Cope White.


Cameron Cope es un joven gay que, al salir del instituto, no sabe muy bien qué camino tomar. Reprimido, en conflicto constante con una madre que lo ignora y con una fe ciega en su mejor amigo Ray, decide alistarse junto a él en el cuerpo de marines. El problema es que su historia transcurre en la década de los noventa, y ser gay en el ejército de Estados Unidos podría costarle una expulsión administrativa e incluso una acusación por infringir el código penal militar. Esa decisión apresurada se mezcla con un vínculo tenso con el misterioso sargento Sullivan, que está siendo investigado, y esa presión externa lo empuja a presionar a Cameron desde su posición de poder. No sabemos si para dejarlo en evidencia o para transformarlo en el mejor cadete. Este es el inicio de un mapa de masculinidades que se va construyendo y que no se discute en abstracto: se sufre en el cuerpo, en el entrenamiento, en el chiste del otro, en el miedo constante a ser leído.


A medida que avanza la tensa formación de los jóvenes reclutas, Cameron va enfrentándose a sí mismo en medio de la soledad. Muchos otros personajes van dándole sentido a este recorrido, en el que Cameron no es el único con una batalla personal: racismo, el dilema de lo físico, la familia, el futuro… son debates constantes en los que solo la camaradería puede salvarlos. Resaltan personajes como Eduardo Ochoa, sobre quien la esperanza, la bondad humana y la ansiedad marcan el terreno; o la divertida madre de Cameron, que hace de su desastre habitual un estilo de vida sostenido.


Boots no se limita a denunciar; observa el mecanismo: cómo el sistema fabrica hombres a golpes y luego les pide que no sientan. Lo que queda, al final, es esa pregunta incómoda: ¿qué significa "ser valiente” cuando tu guerra principal es no odiarte?





 OCHO  The white lotus (t3)


"This is what it looks like before a tsunami"

The white lotus

Mike White I HBO

temporada 3 I 2025



Adentrarse en esta serie es como ver un anuncio publicitario: entras a la cadena de hoteles atraído por el lujo, los paisajes, el elenco; pero basta con observar detenidamente a sus huéspedes para que se instale la incomodidad. En esta tercera temporada, el telón de fondo es Tailandia, y el reto era mantener el interés sin la presencia del personaje de Tanya. Para eso, sostienen esta historia deliberada entre Belinda y Greg alrededor del recuerdo de Tanya. El caso es que lo logran: sobreviven, y para ello fue muy atinado cambiar el tono. Este año el foco se desplaza hacia la espiritualidad como mercancía: un resort que vende calma, ritual, bienestar; pero hay un tono tenebroso, de un peligro mucho más evidente y letal que en entregas anteriores.


Entre los nuevos huéspedes están la familia Ratliff que funciona como núcleo perfecto de esa contradicción: Timothy intenta sostener la compostura mientras su vida real se desmorona; Victoria se agarra a los ansiolíticos y al control como si fueran formas de fe; y sus hijos, Saxon, Piper y Lochlan, arman un triángulo raro, tenso, donde la religión y la devoción chocan con el cinismo. En paralelo, está el viaje de Jaclyn, Laurie y Kate, tres amigas de toda la vida que se reencuentran dentro de una amistad con jerarquías; y la pareja del traumatizado y vengativo Rick Hatchett con una amorosa y protectora Chelsea. Y aquí confieso mi debilidad por las actrices Aimee Lou Wood (Chelsea) y Carrie Coon (Laurie), quien además nos regala uno de los mejores monólogos de este año en el capítulo final.


Lo más interesante es que la temporada no se ríe de la idea de buscar sentido, sino del modo en que el lenguaje del sentido se vuelve coartada: “soltar” como excusa para no mirar, “sanar” como forma elegante de seguir igual. Empuja esa incomodidad con paciencia (a ratos, incluso con lentitud deliberada), hasta que la violencia latente se vuelve literal. No como giro, sino como consecuencia. Mientras tanto, Gaitok, seguridad del hotel, sostiene, desde abajo, la parte más incómoda de esta serie: la desigualdad social como una señal implacable de desesperanza. Trabajar en la paz ajena, vivir con reglas que no pusiste, y descubrir que incluso la bondad tiene un límite cuando la violencia del poder te acecha.





 SIETE  The Pitt (t1)


"This place will break your heart. But it is also full of miracles"

The Pitt

R. Scott Gemmill  I  HBO

temporada 1  I  2024-2025



En esta serie, los espectadores acompañan a un grupo de médicos y pacientes durante un turno de quince horas en un hospital de Pittsburgh. Cada episodio cubre una hora de este servicio de urgencias. El eje de la acción es Robby, un médico veterano que carga con un trauma profundo a causa de la crisis sanitaria durante la pandemia de COVID. A su alrededor se despliega una serie de personajes, residentes o estudiantes, de los que se van desarrollando sus historias personales. En ese sentido, la serie no solo cautiva por su forma narrativa, sino por unas historias que se expanden y enganchan. Mención especial para la jefa de enfermería Dana, que no solo sostiene lo humano en un sistema fallido y exigente con sus trabajadores, sino que también crea un espacio posible de trabajo en el que todos importan. Es la gran cuidadora de pacientes y doctores.


Lo impresionante de la serie no es la adrenalina, sino el modo en que convierte el desgaste en lenguaje: falta de recursos, decisiones imposibles, pacientes que son historias completas en miniatura. Es, a su vez, una crítica al sistema sanitario estadounidense, a su potencial colapso y a la poca conciencia de lo humano. Los personajes aprenden, a veces a golpes, que la empatía es un músculo y también un límite. Y ahí The Pitt hace algo poco común: no romantiza el heroísmo sanitario, pero tampoco lo degrada; lo observa en su zona más real, esa donde salvar a alguien puede ser, simplemente, no dejarlo solo.




 SEIS  Hacks (t4)


"You are my voice"

Hacks

Lucia Aniello, Paul W. Downs, Jen Statsky I  HBO

temporada 4  I  2025


Fiel a su constante reflexión sobre el humor a través de distintas generaciones, se consolida como una de las series contemporáneas más sólidas y profundas. La famosa y veterana humorista Deborah Vance y su joven guionista, Ava Daniels, mantienen una tensa relación creativa en esta cuarta temporada. Tras protegerse y traicionarse en un equilibrio complicado, siguen entendiéndose aunque no lo quieran. Solo que esta vez un contrato las mantiene unidas: el late night con el que siempre soñó Deborah es una realidad, ¿pero a qué costo?


La temporada es especialmente rigurosa en su retrato del oficio: salas de guion, pánico de estreno, la reputación como moneda, la maquinaria de la televisión tragándose a quienes la alimentan. Deborah quiere el pedestal (y lo merece), pero el pedestal también te deja sola; Ava quiere ser mirada como igual, pero la igualdad no se decreta: se negocia y se paga.


Lo bonito y lo cruel es que Hacks no decide quién tiene razón; te muestra cómo el cariño puede expresarse como control, cómo la admiración puede pudrirse en competencia y cómo, aun así, hay vínculos que no se rompen porque son una estructura funcional.




 CINCO  Poquita fe (t2)


"Si pudiéramos vivir en una cueva, me iba. Pero no encuentro esa cueva"

Poquita fe

Pepón Montero, Juan Maidagán I Movistar Plus+

temporada 2  I  2025



A mí se me hace tan difícil hacer humor de lo simple, de lo cotidiano, y esta serie lo sigue sosteniendo con una facilidad impresionante. Parece una historia chiquita hasta que te das cuenta de que te está midiendo la vida con una regla doméstica. Empieza con cosas sencillas como la compra, la visita que se alarga, el “ya veremos” como forma de gobierno, y se expande a la convivencia con los suegros, los embarazos no deseados de la cuñada lesbiana, un nazi que no sabe hacer grafitis, no querer que te vean al lado de tu marido con sombrero, o la imposibilidad de deshacerte de una mesita cuando es más fácil deshacerse de un peligroso suéter nórdico.


En la segunda temporada, Berta y José Ramón vuelven con su química de pareja cansada, pero no rendida: se quieren, se irritan, se sostienen con torpeza. El mundo alrededor, familia, vecinos, rutinas, no aparece como “trama”, sino como presión. Y es que ahora están en la calle, sin un piso en el que poder convivir. Víctimas de la especulación inmobiliaria de Madrid, esperan la muerte de la madre de un sujeto que les prometió alquilarles el piso.


La temporada aprieta donde duele: la mudanza se vuelve un limbo y terminan en casa de los padres de ella, hasta que la convivencia empieza a asfixiarlo y deben separarse físicamente, irse a lugares diferentes. Y los personajes secundarios funcionan como espejos de lo que Berta y José Ramón no consiguen nombrar: que una relación también se desgasta por acumulación, por costumbre, por logística. ¿Cómo se guarda un pedacito de intimidad cuando todo el mundo tiene llave?





 CUARTO  Pluribus (t1)


"Happiness is contagious"

Pluribus (PLUR1BUS)

Vince Gilligan I Apple TV+

temporada 1  I  2025


Un día cualquiera, la humanidad se transforma en una colmena pacífica, feliz, sin conflicto. Todos son uno, el/la/le mismo. Esa forma de organización no es perfecta, pero parece generar una paz profunda dentro del sistema. Salvo por Carol Sturka, una reconocida escritora de romantasy que queda fuera de esta comunidad inalterable. Y aunque no es la única en todo el mundo, sí es quien manifiesta de forma explícita su descontento. Ser inmune aquí no es un privilegio: es una forma de aislamiento. Por cierto, maravillosa Rhea Seehorn en este papel.


A su lado aparece Zosia, una especie de chaperona del nuevo orden, y el juego entre ambas se sostiene entre la cercanía, la vigilancia y la extrañeza. Las formas en que Carol intenta adaptarse a la nueva realidad están en tensión constante con un duelo personal, íntimo, que no logra atravesar porque la colmena no deja de ofrecerle su apoyo. En ese sentido, no se trata de una serie de acción, sino de huir de una contaminación emocional.


En esta historia, la felicidad se convierte en sospecha. No te pregunta “¿quieres salvar el mundo?”, sino “¿qué parte de ti estás dispuesto a entregar para no sufrir?”. La colmena promete paz, pero también promete disolución: dejar de ser singular, dejar de decidir, dejar de doler. Pluribus tiene humor oscuro, sí, pero su combustible es melancólico: la idea de que la tristeza también es una forma de pertenecer a uno mismo. Ojo, que también hay una intención crítica evidente entre lo individual y lo social en torno a la adaptación a un nuevo sistema. Y puede tender a ideologizarse (aún más) y perder una reflexión final interesante. Es una serie bastante original y entretenida de ver.





 TERCERO  Common side effects (t1)


"The mushroom’s talking to me. It wants to grow"

Common Side Effects

Joseph Bennett, Steve Hely I Adult Swim

temporada 1  I  2025



Animación adulta con espíritu de thriller conspirativo: dos viejos amigos, Marshall y Frances, se reencuentran alrededor de un hongo, el Blue Angel, capaz de curarlo (casi) todo. Marshall lo mira con ética y paranoia de científico; Frances lo mira con esa mezcla muy contemporánea de necesidad y pragmatismo: “si esto existe, ¿quién se beneficia de que no exista?”. Y en medio entran farmacéuticas, gobierno, DEA y toda una maquinaria que complicará una trama que aspira a ser pequeña.


La serie se articula sobre situaciones y personajes que mantienen ese tinte absurdo propio de la animación. No en vano, los agentes Copano y Harrington ofrecen los mejores momentos, a través de su peculiar relación de amistad, aunque sean un hilo tenso al que conviene guardar distancia. No ocurre lo mismo con el CEO Rick Kruger o la madre de Frances, quienes, en lugares diferentes del ring, representan la lucha por el poder y las ganas de ganarle a la muerte: la esperanza en forma de mercancía.


Cada decisión o traición dentro de la historia dialoga con la vivencia explícita del consumo de ese hongo, sus efectos y lo que ocurre dentro del cuerpo y la mente. En conclusión, se hace tan difícil entender el entramado político/científico como la experiencia onírica de la salvación. Por eso es apasionante. Al final, la pregunta no es “¿y si hubiera una cura?”, sino “¿qué haría el sistema con ella?”.




 SEGUNDO  Task (miniserie)


"Answers are given on a need-to-know basis"

Task

Brad Ingelsby I HBO

miniserie  I  2025


Más que un simple thriller criminal en el que aparecen el FBI, robos violentos y unidades especiales, lo que realmente persigue esta miniserie es la pregunta: ¿qué hace que alguien cruce una línea? Cualquier línea: moral, ética, legal, afectiva. El tema va de ese cruce y sus consecuencias. Tom Brandis, interpretado por un conmovedor Mark Ruffalo, es un exsacerdote alcohólico, roto, con una pérdida familiar muy difícil de superar, que lidera una investigación junto al FBI. Por el otro lado está la persona a la que Tom busca: Robbie Prendergrast, un orgulloso padre desbordado que trabaja como recolector de basura, con un pasado familiar signado por bandas de moteros, que se convierte en un ladrón torpe por desesperación. Por esa razón, una noche, en un movimiento mal calculado, él y su mejor amigo se ven envueltos en un acontecimiento que alertará no solo a la policía, sino también a bandas vinculadas con el tráfico de drogas. Tom podría decidir acabar con el problema, pero una profunda responsabilidad humana, paterna y protectora lo conduce hacia un camino que sabe que será irrevocable.


Es por esa razón que la serie es tan poderosa. Se trata de personajes profundamente humanos, cotidianos, trabajadores, con una realidad que los supera. Cada uno de los secundarios tiene su propia historia, y son nudos importantísimos para el desarrollo de la trama. Nada de lo que se cuenta es en vano. No solo para resolver el crimen (que, si estás viéndola por eso, te pierdes el ochenta por ciento de la serie), sino para complicar la moralidad de sus personajes. Y para cuestionártela a ti como espectador. Entiendes el fango en el que están y no quieres que le ocurra nada a ninguno de ellos, por más terribles que sean. No por eso deja de ser emocionante, vertiginosa y sorprendente. Ambas líneas de acción dialogan en perfecto equilibrio.


Sufres con personajes como Maeve, tan bien interpretada por Emilia Jones, presa de su circunstancia: sobrina de Robbie, cuidadora de sus hijos y condenada a una única forma de vida. O Sam, ese increíble niño huérfano, que conmueve con su inocencia. Tom y Robbie transitan un camino muy complicado hacia la redención, porque esta serie habla de masculinidades adultas lastimadas que buscan el sosiego, la paz o el perdón. Es un ejercicio de fe en lo humano, de creer que el otro, por más desesperado que se encuentre, es capaz de no hacer más daño. Aunque eso cobre víctimas en el camino.


Profundamente triste, hermosa, catártica, con muchas capas de exploración y de esperanza.





 PRIMERO  Dying for sex (miniserie)


“You early millennials are so tragic”

Dying for Sex

Kim Rosenstock, Elizabeth Meriwether I FX on Hulu

miniserie  I  2025

*Inspirada en el podcast “Dying for Sex” de Molly Kochan y Nikki Boyer.


Aunque sabes desde el primer momento que esta miniserie será dolorosa, tiene un tono tan hermoso y divertido que no puedes dejar de disfrutarla. Una mujer con cáncer terminal decide explorar su sexualidad para alcanzar su primer orgasmo. Es un gesto de vida y un homenaje a su lugar en el mundo. Molly, interpretada por una poderosa Michelle Williams, intenta recuperar algo que el miedo, la culpa y una biografía complicada le habían expropiado: el cuerpo como lugar propio. Y junto a ella está Nikki, una amistad que funciona como sostén real: no la empuja, no la salva, la acompaña; pero que, a su vez, vive en carne propia los efectos y las consecuencias de ser cuidadora.


La miniserie es inteligente en cómo propone esta búsqueda: el sexo no se usa para escandalizar, sino para preguntar por la intimidad, por el consentimiento, por el deseo cuando ya no hay un futuro largo. Lo más emotivo no es lo explícito, sino lo delicado: la vergüenza que se suelta, el humor que aparece como defensa legítima, la ternura que se cuela donde uno esperaba solemnidad. Y, sobre todo, la idea de que la dignidad no siempre es “portarse bien”, sino poder decir “esto quiero” aunque sea tarde.


El Dr. Pankowitz, Steve, Noah, Gail, el vecino: todos los personajes enriquecen una trama que cuesta sacudirse. No solo por la relación entre ambas amigas, cuya dinámica sostiene cada acción, sino por la intervención de Sonya, la especialista en cuidados paliativos, que ayuda a Molly a ensamblar las piezas de su propia búsqueda personal.


Y aunque al final estarás rompiéndote, Molly y Nikki se habrán encargado, durante toda la serie, de que prefieras celebrar esa vida que acabas de ver.





 
 

Actualizado: 26 dic 2025



La expedición del CONICET en las profundidades frente a Mar del Plata, en julio y agosto de 2025, fue un momento revelador: no sólo por la lista de hallazgos, sino por lo que activó en miles de personas alrededor del mundo, mirando la oscuridad del mar como quien vuelve a aprender a preguntar. Al menos nosotros quedamos cautivados por cada nueva especie que se nos desvelaba en esa hondura, gracias a esos momentos brillantes que también puede ofrecernos internet, reuniéndonos como humanidad y expandiendo la idea de la realidad. Era como si esos animales, algunos extraños, nos dieran permiso para observarlos. Se pavonearon ante nosotros y brillaron, siendo, además, símbolo de resistencia. Esa curiosidad, simple, insistente, vital, es también el motor de lo que hacemos en pezlinterna.


Además, es imposible no sentirnos identificados. No sólo por nuestro vínculo simbólico con las profundidades marítimas, sino porque, casualmente, en julio de este año, tuvimos la fortuna de celebrar nuestro 15.º aniversario con algunos de ustedes, en nuestras primeras jornadas Ya nadie lee: mediación, lectura y jóvenes. Habitamos juntos esta conversación en torno a la cultura que se construye en comunidad. Es decir, también pudimos pavonearnos como los bichos raros que somos y, en consecuencia, alimentar esa curiosidad por nuestras exploraciones, búsquedas y selecciones.


Inspirados siempre por las grandes figuras que nos retaron y formaron, y a quienes les debemos parte de nuestro recorrido en este oficio: autoras como Marina Colasanti, que nos dejó este año y a quien echaremos de menos. Recuerdo que, en una entrevista que le hizo Galia Ospina para la Revista Babar, ella dijo que lo real le parecía poco para la hondura de la vida: “Tal vez porque las preguntas más importantes que nos hacemos están siempre más allá de las respuestas. Tal vez porque los humanos somos más amplios que nuestro mundo cotidiano”.


Manteniendo ese espíritu y como cierre del año, el equipo eligió treinta libros y algún que otro desvío hacia el fanzine, la ficción digital o lo audiovisual: no “los mejores”, sino los que nos hicieron ruido, los que brillaron ante nosotros en el fondo del océano editorial o de la producción cultural. Esa constelación no es un premio: es una selección crítica. Esa constelación no es un premio, es una selección crítica. De las lecturas previas a la selección final, resalta la presencia de la investigación científica y la curiosidad material como ejes temáticos, así como el uso de formatos híbridos. Otro tema que persiste es la idea del amor desde la necesidad de una reflexión contemporánea, del mismo modo que las inteligencias artificiales y la felicidad como sistema de control.


Como siempre, nuestro gesto central es destacar doce hallazgos peculiares, elegidos tras compartirlos con grupos de jóvenes y adolescentes. A estos doce destellos les pusimos el rótulo ELBRILLO2025, para ampliar la mirada, celebrar y resaltar otras narrativas.



EL BRILLO 2025:

DOCE HALLAZGOS, DOCE DESTELLOS



Sol Undurraga / Mujer Gallina

Ilustra: Sol Undurraga

EL BRILLO "2025"



Esta reseña se publicó en julio, pero queremos insistir en que volvió el zorro Chuleta. Somos muy felices. Puede que esta reseña sea poco objetiva, pero a veces uno debe permitirse el desacato lector. Pues aunque Zorro Chuleta nos causa una emoción que no se puede traducir en el espacio crítico, también pensamos que eso es un valor a considerar, que su personaje enternece a tal punto, que te coloca en una posición distinta durante su lectura.


Este álbum ilustrado se cuenta en dos tiempos, en la amistad entre el Zorro Chuleta y un conejo; y la historia de amor entre Rayo y Trueno, madre y padre del zorrito. El amor de ambos nació gracias a un concurso animal de bombas de chicles (de sandía) y a un hilo infinito que los une. Lo han creado juntos, masticando durante años. Ahora que Zorro los visita, se da cuenta que ese hilo, interminable y sin sabor, los aleja más de lo que los une. En ese sentido, y repitiendo la fórmula del primer libro, Zorro Chuleta idea tres planes bastante creativos para poder darle una nueva forma a ese chicle. Y es que, como dice su contraportada: ¿Qué gracia tiene un chicle que ya no sabe a nada? Básicamente es un “amiga, date cuenta”, con Rocío Durcal al fondo: “no cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor”.


Es un inesperado, divertido y directo ejercicio simbólico sobre el desgaste de las relaciones amorosas. Un relato original acerca del amor como vínculo: de su irracionalidad, de lo que estamos dispuestos a ofrecer, y de lo que somos incapaces de dejar atrás. No sólo en el amor de pareja, sino también en el concepto de familia, y de las alianzas de los adultos con sus hijos, pues el Zorro Chuleta es quien interviene en aquello su familia es incapaz de nombrar. Llegándose a plantear preguntas del tipo: “¿Cómo se guarda un pedacito de amor?” ¡Puf!


Un texto sencillo, concreto, iluminado por el colorido trabajo de ilustración que, vale acotar, esconde pequeños personajes a lápiz. Son animalitos juerguistas, que forman parte de la composición de la escena sin que lo percate el color. Encontrar a estos seres distraídos, termina de darle una identidad festiva a esta propuesta dándole matices a un tema más bien difícil.





Paul Cox

Ilustraciones: Paul Cox

Traduce: Julia Osuna Aguilar

EL BRILLO "2025"


Este libro se llama Historia del arte, pero debes saber que no se trata de una cronología al uso. No pretende ordenar el canon con reglas de museo. Al contrario, esta historia se narra como un cuento, al que se le agrega una pizca de humor y hallazgos visuales. Paul Cox arma una “historia” en clave de narrativa gráfica, donde lo importante no es la acumulación de datos, sino el modo en que las imágenes piensan: el estilo como estado de ánimo, la forma como solución a un problema, el cuadro como escena, el uso de las líneas o de las cuadrículas como punto de apoyo.


Su protagonista, Luco Pax, tiene un conflicto dramático vital: el síndrome del lienzo en blanco. A esto se suma, posteriormente, un conflicto amoroso mucho más complejo, pues ama a la hija del rey, que está encerrada en la torre que da justo frente a su ventana. En ese acorralamiento artístico y personal, el libro se permite el disparate lúcido de darle un pincel mágico que lo conduce a un desplazamiento por referencias, épocas y maneras de mirar y, por lo tanto, a la radical originalidad de este relato. A través del humor absurdo, de la ironía acerca de la representación del poder, y haciendo uso de referencias clásicas como el “mítico” traje del rey, la estructura del relato va dando tumbos en una aventura abierta en interpretaciones.


El verdadero acierto de Cox es que no explica el arte: lo hace pasar por el cuerpo del lector con ritmo de aventura. Te deja con una sensación rara de familiaridad, como si ciertas obras o movimientos fueran, en el fondo, formas distintas de resolver el mismo conflicto: ¿qué hago con el mundo?, ¿cómo lo pongo en una superficie?, ¿cómo le doy forma al amor?






Autopublicación, 2025

EL BRILLO "2025"


G22 D22 es un fotolibro que parte de la ciudad. Nace en los buses de Bogotá y se construye desde la idea del tránsito. Las fotos se enlazan unas a otras y se despliegan en un recorrido sobre el papel Es un libro de imágenes para detenerse a observar estos registros de manos de personas foráneas que van en el bus: un recorrido de ida y vuelta, con planos detalle de lo que sostienen, aprietan o liberan. Es un ejercicio estético y artesanal, cuya poética propone mirar desde el movimiento, aceptando que el paisaje urbano no es postal, sino roce.


El título, con esa lógica de coordenada o ruta, sugiere una manera de orientarse que no es turística, sino más bien afectiva, cotidiana, casi de supervivencia. Y ahí el libro se vuelve interesante no solo por las imágenes que contiene, sino por la idea de edición como coreografía: cómo se “ordena” el movimiento sin domesticarlo; cómo se imprime la calle sin quitarle el ruido; cómo una secuencia puede convertirse en memoria. Más que un acordeón, el papel juega con sutiles cambios de dirección, como lo hace el transporte público. En ese sentido, G22 D22 no parece querer ofrecer una historia, sino abrir un método: mirar mejor lo que atraviesas todos los días y descubrir que el trayecto, cuando se atiende al detalle, también puede ser un lugar.





Elena Losada

Ilustra: Amanda Mijangos

Ekaré, 2025

EL BRILLO "2025"


Imaginen a una mujer: vecina, madre, abuela, tía, hermana, amiga, compañera de trabajo. En este caso, una mujer alta y robusta, que se repite exhaustivamente la típica frase de “ojalá pudiera multiplicarme”. Y, de repente, boom, se le cumple el deseo. Lo que hoy es una, mañana serán dos; pasado, otras dos más; y, al final de la semana, muchísimas: pequeñas, iguales, diligentes, obedientes con lo que deben atender afuera.


De eso va este potente álbum ilustrado, de una mujer que se transforma en muchas otras (iguales) para poder cumplir a tiempo todas sus responsabilidades. Eso sí, contado con una profunda delicadeza tanto en lo textual como en lo visual. Porque, aunque el libro va de romperse, el texto lo hace bajo el manto de un divertido cuento de corte tradicional, mientras que la imagen invita a unir piezas, paisajes, texturas y colores, dándole una sensación de inmensidad al retrato de su personaje. En ella se albergan la lluvia, la noche y el día, los eclipses, o el campo abierto, libre para recorrerlo; todo representado en su ropa, en su cuerpo.


Aquí la fantasía no es escapismo, sino espejo. La sobrecarga, las tareas, el cansancio y esa idea de que si una se organiza mejor “da”, se convierten en una escena concreta donde el desdoblamiento no arregla el problema, solo lo expone. Lo interesante es que el libro no se queda en la ocurrencia; pone a dialogar a esas mujeres idénticas como si fueran versiones emocionales (la que resuelve, la que se irrita, la que se culpa, la que por fin se escucha) y, en esa conversación, aparece la pregunta por lo que se espera de una mujer funcional. Como si, de repente, apareciera la voz de Virginia Woolf en Una habitación propia, diciendo: “Debería imploraros que recordéis vuestras responsabilidades, la responsabilidad de ser más elevadas, más espirituales; debería recordaros que muchas cosas dependen de vosotras y la influencia que podéis ejercer sobre el porvenir”.


Leemos con la esperanza de que esta mujer alta y robusta no solo se responsabilice de sí misma, sino que logre atender sus necesidades antes que las del resto, para que pueda liberar toda la inmensidad que alberga dentro de sí. Y finalmente, respirar.




Jiří Dvořák

Ilustra: Daniela Olejníková

Traduce: Dani Ordóñez

EL BRILLO "2025"



Los hongos están cansados de que otras especies cuenten su historia. Por eso, en un acto de reivindicación absoluta, redactan fanzines de carácter informativo, donde se reúnen entrevistas, investigaciones, mitología, recetas y otras curiosidades sobre el mundo de las setas. Este libro reúne el primer año de ejercicios disidentes en nombre de una ciencia más veraz.


Basta leer esta excusa ficcional para querer explorar este noticiero completo del mundo de los hongos, pero aún hay otros elementos que acompañan la propuesta: la clara diferenciación interna entre los distintos números publicados; las ilustraciones de tonos psicodélicos, que no solo sirven como apoyo de información científica, sino también como pequeñas viñetas de humor cuando la información lo requiere. Es un libro informativo que juega constantemente con la idea de lo fronterizo. Así como los hongos, es un libro que nace al margen. No deja de ser una enciclopedia seria, con fuentes, referencias e incluso un largo glosario de términos; pero, a su vez, se alimenta de esa frontera, expandiéndose por todos los rincones que los géneros del libro le permiten. ¿Es literatura? ¿Es un relato de ficción? ¿Es simplemente divulgativo? ¿Es un fanzine? ¿Es un libro ilustrado?


Hongos es un reto, sin etiquetas, para las personas jóvenes que comienzan a leer de forma autónoma. Su tono reivindicativo, pero a la vez entusiasta, de curiosidad contagiosa y asombro, permite que lo microscópico sea un paisaje en donde observar a los hongos como una red colaborativa, descomposición fértil, inteligencia sin cerebro: una manera distinta de pensar la vida en común. En 2025 ganó el premio BLIP al Mejor concepto en la primera edición de la Bienal del Libro Infantil y Pensamiento.


El libro te cambia la mirada cotidiana: sales y, de pronto, la humedad en una pared, una hoja en descomposición o un tronco viejo dejan de ser “basura natural” para volverse escenario de un trabajo silencioso.





Panic, 2025

EL BRILLO "2025"



Juego de aventuras costumbrista en primera persona, en donde quien juega se pone en la piel de Julián, un niño de ocho años profundamente obsesionado con el balón de fútbol. Tanto él como la pelota son como dos planetas dependientes que orbitan en una misma galaxia: la ciudad de Quito, en Ecuador. Julián juega fútbol durante los recreos, en su consola de videojuegos, en la calle con los amigos, en las plazas públicas, en las canchas; y es que su forma de dialogar con el mundo es controlando la pelota y driblando a su alrededor.


Está ambientado entre 2001 y 2002, durante la clasificación de Ecuador a la Copa Mundial de la FIFA, pero también en el año en que se cuece un cambio de gobierno, liderado por candidatos poco convencionales en los sistemas partidistas del país, y una crisis socioeconómica a causa de la forzada dolarización con la que intentaban ajustar la inflación. Y todos esos acontecimientos son importantes, porque el juego no solo va de la forma en que Julián juega ante el mundo, sino de cómo ese deambular por las calles lo lleva a escuchar conversaciones adultas a medias: personas molestas, cansadas, enamorados, noticias de fondo, a la fanaticada. Es una construcción fragmentada del clima social y emocional de una ciudad. Eres un niño que juega en medio de una compleja crisis real.


El gran acierto está en la estética: el uso de imágenes documentales de la ciudad como escenarios, pero como si fueran daguerrotipos saturados, con tonos de colores prácticamente oníricos; y los personajes y objetos para interactuar, construidos de forma más convencional, en blanco y negro, para hacer más intuitivas las relaciones dentro del juego. Su narrativa, construida a base de fragmentos de vida, recuerdos e incluso un futuro adolescente del mismo Julián, no solo apela a la nostalgia fácil, sino a la reconstrucción de la memoria histórica de un ciudadano común y corriente. En este caso, la autobiografía de uno de sus creadores, Julián Cordero.


Y aunque, sobre este juego, Jaime Yáñez prepara un texto más a profundidad para analizarlo (y que publicaremos en las próximas semanas), nos quedamos con una pregunta latente: ¿qué momentos nacionales forman parte de nuestro desarrollo sin que lo sepamos?






Walter Binder

Ilustraciones: Irene Singer

Diego Pun, 2025

EL BRILLO "2025"




Antes de reseñar este libro, es importante entender que hace falta una actitud diferente por parte de la persona lectora que vaya a encararlo. No es un libro de historias o soluciones, ni tampoco un libro informativo, sino un diario de viaje imaginario que se rescata, con todas las dudas que acarrea una investigación en curso. Y es que, al explorar un diario de viaje ajeno, se tiene que activar la curiosidad lectora. No sirve de nada entrar, hurgar y abandonar, sin soltar las expectativas de ese algo que se puede revelar. Porque, en un diario de este tipo, el lector encuentra pequeños hallazgos en viejas cartas, notas a mano, dibujos, fotografías o restos de aquellos elementos que se investigan: en este caso, hojas o flores.


El diario perteneció a la doctora Brenda Twiler, una apasionada botánica argentina que viaja tras la flor del lirolay en el valle de Catamarca, durante el año 1927. Esta flor, según la leyenda, es capaz de curar la ceguera. Sin embargo, no hay pruebas reales de que exista. La Dra. Twiler se obsesiona con un imposible, por lo que esta investigación se equilibra entre la rigurosidad de la ciencia y las imprecisiones de un relato social. Este cuaderno de campo se construye desde la profunda esperanza que la doctora deposita en esa palabra iniciática con la que imaginó al lirolay. Es el centro de todo en este libro.


Por eso es importante la materialidad en este ejercicio de lectura. Por un lado, el diario mantiene constante un registro de notas, observaciones, avances y contradicciones; y, por el otro, la leyenda del lirolay está en el centro, como un pequeño cuaderno anexado a este diario, como diciendo que no hay un conocimiento puro sin una historia haciendo fuerza por la espalda. En ese sentido, ¿qué persigue la doctora cuando persigue algo así? ¿La cura, la gloria, la prueba, la fe? En varias versiones del mito, el lirolay promete devolver la vista. Y entonces el libro te pone a leer sobre la vista cuando lo que realmente está en juego es la mirada: no “ver” como función biológica, sino ver como forma de estar en el mundo.


No en vano el libro, como artefacto, registra elementos almacenados a partir de profundidades, fotocopias, cartas escritas a máquina, notas a mano, y una sensación de papel envejecido. Esa estética propia del archivo está creada por una persona que duda.


Elegir a un personaje ficcional femenino para que inicie esta expedición sola no es casual: se erige ante la necesidad de redefinir la mirada de la ciencia alrededor de lo femenino y de todas aquellas expediciones que no se registraron, no se contaron o que no pudieron ocurrir por ser mujeres. ¿Cómo se guarda un descubrimiento que no se puede demostrar?




Piu Martínez, Cibrán Rico, Suso Vázquez

Ilustra: Luis Seoane

Fabulatorio / Fundación Luis Seoane, 2025

EL BRILLO “2025”


Los abecedarios son formatos absolutamente maleables, siempre dispuestos al juego. En un principio sirven de ayuda para configurar el mundo a través del lenguaje: enseñar letras con las que nombramos determinadas palabras. Sin embargo, un abecedario también depende del lugar de enunciación desde el que se construye su identidad. No se trata solo de nombrar, decir o repetir, sino de observar y leer desde otro sitio. Es su estética la que, deliberadamente, reconfigura una forma determinada de narrar el mundo. En este caso, el abecedario busca asociar palabras en gallego con el arte figurativo de Luis Seoane.


Nacido en Argentina y fallecido en España, este curioso artista pasó su vida (creación, implicación política e investigaciones) alternando entre Buenos Aires y Galicia. Su labor, siempre vinculante, lo llevó a ser reconocido en Galicia como un artista más de esa tierra.


Más que un libro tributo a su labor, es una forma atractiva de recorrer su propuesta artística.

Las letras y las palabras van generando un ritmo, página a página. Y, si bien es un libro pensado para las primeras infancias gallegas, también invita a retar a esa "primera mirada" de la imagen. Funciona para personas, lectoras o no, de cualquier otro lugar, cuya relación con el arte se limita a la convencionalidad: este abecedario sirve como detonante simbólico de las formas en que se puede reconfigurar una idea. Lo hace a través de una técnica en la que la composición, los colores y el diseño son relevantes. Pero además, para aquellos que son más puristas, cada lámina con una obra de Seoane incluye, en la parte de atrás, su referencia. Es un libro autoconsciente de su intención formativa.


De este libro no nos interesa tanto el factor pedagógico —que lo tiene—, pero no queremos detenernos ahí; lo que buscamos es entender su propuesta transgresora. Toma la intención educativa del abecedario para crear un libro de artista accesible para todas las personas, tanto en su valor simbólico como en su materialidad. Hay un compromiso, por parte de la edición, por acercar el arte fuera de las galerías. Se vale del objeto libro para construir una experiencia cercana a lo cotidiano: el uso del espiral, las cartulinas gruesas, los colores estridentes, la tipografía en mayúsculas. Está pensado para el uso diario y constante de los pequeños, pero también para un encuentro insubordinado con la cultura. No importa por dónde lo abras: te confrontarás con una pieza de arte fuera de la formalidad museística. Le quita solemnidad a la idea del arte, volviéndolo un lenguaje próximo, habitable y cercano para quienes se interesen.





Cristina Sardà

EL BRILLO "2025"


El título es directo: una vaca llamada Blossom, el reconocido médico Edward Jenner y James, el hijo del jardinero, son los cimientos fundamentales para un relato que cambiará el rumbo en la historia de la salud y la ciencia. La identidad de esta historia, por lo tanto, es la de un libro informativo. Busca explorar el origen de la vacuna contra la viruela. Sin embargo, por la manera en que estructura la narración y por la estética de la propuesta, el libro se va configurando como un interesante ejercicio híbrido entre lo ficcional y lo divulgativo.


De hecho, la propuesta visual aleja, a quienes leen, de vincular los avances médicos con laboratorios blancos y esterilizados. Por el contrario, el uso del color en el papel, la elección de la tipografía y el diseño y dirección de arte de la misma autora permiten explorar la medicina desde un lugar mucho más humano. El libro no se queda en el mito del “genio solitario” ni en la cronología escolar. Hace algo más interesante: reconstruye conexiones. Te va llevando por una cadena de hechos y decisiones que no avanzan en línea recta, sino a saltos, a tanteos, con esa lógica humana de ir probando, equivocándose y mirando el mundo con obsesión y curiosidad.


En este libro resalta el tono con el que el texto busca crear espacios didácticos: no pretende enseñar ni confrontar. No hay solemnidad, sino un ritmo distendido, placentero en la acción de investigar, y en entender cómo los diversos procesos históricos y los personajes que lo habitaron permiten el avance de la ciencia. No solo a partir de la viruela, sino en un camino expandido sobre el desarrollo de la vacuna como protección para el ser humano.


Resaltan figuras como Lady Mary Wortley Montagu, Jemima Blackburn y Beatrix Potter, mujeres cuyos aportes a la investigación fueron fundamentales: ya sea por insistir en la importancia de la observación científica, y en cómo el arte, en consecuencia, podría registrar y generar conocimiento; o por decisiones de índole social (en el caso de Lady Mary) que permitieron construir un territorio cultural para futuras investigaciones sobre los procesos de infección.


Un libro en el que la cadena de decisiones humanas genera observación, desarrollo y pistas para investigaciones de carácter social. La autora sabe cómo construir esta narrativa en un relato absorbente e interesante.




Gene Luen Yang

Ilustra: LeUyen Pham

Traduce: Rubén Lardín

Astiberri, 2025

EL BRILLO "2025"


Durante la infancia, Valentina adoraba celebrar el Día de los Enamorados. No es casual que su nombre sea similar al del santo al que se le atribuye esa fecha. La celebración consistía en hacer tarjetas de felicitación para su padre o sus compañeros de clase: ella gestionaba, con excesiva alegría, esa necesidad de dar amor. Quizás ese sea el motivo por el que un rozagante Cupido (al que solo ve ella) asume la misión de acompañarla en esa demostración incesante de afecto.


Pero, a los catorce años, se encadena una serie de desalentadoras noticias sobre su pasado y su presente, lo que la conduce a una profunda desilusión: su madre no está muerta; la abandonó. Y su padre le mintió todos esos años para protegerla. A esto se suma una abuela profundamente religiosa, que termina por separarla de la ilusión con un presagio cósmico-generacional: “nuestra familia desafortunada para el amor”.


En consecuencia, Cupido se desintegra para transformarse en el tenebroso fantasma de San Valentín, el original y antiguo obispo de Roma, quien le reclama a Valentina su corazón a cambio de no sufrir como lo hicieron sus padres. La única forma de liberarse es encontrar, en un año, al amor verdadero. Y sí, esta novela gráfica puede parecer solo una historia de amor convencional, construida sobre una propuesta narrativa perfectamente adaptable a una telenovela. Engancha: hay giros dramáticos, secretos familiares, insólitas casualidades, encuentros amorosos que aumentan la tensión. Pero no es la única capa sobre la que se cuenta esta historia. No se trata solo del amor como fin último, sino de entender cómo determinados gestos construyen al amor como una forma de cuidado. La pregunta que atraviesa esta etapa juvenil de Valentina es: ¿en quién confío si la primera historia de amor, la familiar, se me acaba de romper?


Esta novela gráfica, ganadora de tres premios Eisner (mejor nueva novela gráfica, mejor publicación adolescente y mejor guion), explora varios de los criterios con los que la crítica cultural y escritora bell hooks desarrolla su tesis sobre el amor en el siglo XXI: “Fue la decepción y una sensación generalizada de infelicidad lo que me llevó a reflexionar a fondo sobre lo que significa el amor en nuestra cultura”. En parte, se acerca al miedo que las nuevas generaciones tienen al sufrimiento y a la “inversión emocional” a la hora de entregarse al amor, anulando toda posibilidad de felicidad. Pareciera que no son capaces de sostener una intimidad sin riesgos: los productos populares de consumo acerca del amor refuerzan esos mensajes, al igual que los ecosistemas familiares fracturados por una idea tradicional del amor, ajena a la libertad y al cuidado. Sin embargo, no es que la novela sea una tesis teórica sobre el amor contemporáneo; de hecho, el gran logro del guion es que no abandona su esencia adolescente mientras explora este sentimiento a nivel cultural, social y religioso.


Valentina, de origen vietnamita pero nacida en Estados Unidos, dialoga constantemente con la identidad cultural de su familia (y la suya propia), así como con la construcción de un entorno religioso ajeno a sus convicciones. Las preguntas que se desarrollan en este proceso de desilusión se vinculan con cómo una generación desencantada es capaz de encontrar excusas diversas para entregar su corazón al silencio, con tal de no sufrir. La apuesta final es sanar una herida que pertenece a su genealogía para poder redimensionar la idea del amor como posibilidad.


La intención no es didáctica. Al contrario, se mezclan el humor, la amistad, los secretos, las cartas, la vergüenza y la contradicción con un sistema simbólico rodeado de espíritus, promesas, bailes tradicionales, celebraciones y un calendario que le empieza a jugar en contra. No porque el amor sea la respuesta: esto no va de clásicas princesas Disney, sino de que darse permiso para el amor y para el sufrimiento también es una forma de reconfigurar la vida y el futuro. El dolor es parte del paisaje afectivo.


Valentina no se vuelve cínica; se vuelve más lúcida. Se entrena con contradicciones, con conversaciones difíciles, con perdones imperfectos y con esa decisión rara de seguir siendo tierna sin ser ingenua. En definitiva, es una novela gráfica sobre el amor (de esas en las que los lectores también se ruborizan y dan griticos), bastante entretenida de leer.





Jimena González, Gizeh Jiménez, Sara Uribe, Sandra Sánchez, Lázaro Izael, Citlalli Ixchel, Elvis Guerra, Elizabeth Rivera, Lia García (La Novia Sirena), Alioth, Sabina Orozco, Lucía Rueda, Iveth Luna Flores, Eui Chin Talamantes, Alex Toledo, emaLúa gcanchola, Odette Alonso, yol segura, Romina Jauregui, Priscila Palomares, Nancy Niñofeo.

Selección y prólogo: Gizeh Jiménez & Priscila Palomares

EL BRILLO “2025”



Perra Mala 666 es un título que, en sí mismo, mezcla distintos calificativos asociados a la maldad, a lo diabólico, a lo impúdico de lo femenino. Perra (el meme de “yo también soy perra y muerdo”); Mala (como Lilith, la primera mujer creada con “inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro”, según la interpretación de un midrash judío del siglo X); 666 (el número de la bestia). Es un título construido para causar alarma, tanto en quien escucha como en quien lee. No promete ni quiere ser un lugar cómodo ni delicado: se anuncia como una forma de estar, desde esas etiquetas con las que suele señalarse lo que las personas no son capaces de nombrar. Esta antología es un registro comunitario de poemas (y realidades alternas) que no se enfocan en su “calidad” como piezas canónicas, sino en su capacidad de sonar estridentes, inquietantes, imperativas.


Este libro representa más de siete años de voces disidentes en distintas ciudades de México, en donde se han dado encuentro personas jóvenes con adultes, migrantes con natives, habitantes de la ciudad con los de la ruralidad. Es un poemario que no sólo reúne sino que convoca, como labor de pequeño archivo, algunas voces que han usado el micrófono abierto para enunciarse desde la poesía. Gizeh Jiménez, la persona encargada de iniciar, mantener y sostener este proyecto, “busca poner en el centro las voces de las personas trans y disidencias sexogenéricas”. Ella arma esta relevante selección en formato libro para acercar esas pequeñas obras a todes quienes aún no les han escuchado.


La compilación mezcla voces reconocidas con poetas novates. No hay un proceso de edición, sino de acompañamiento. Se respeta la oralidad como un acto político, pues no se pretende domesticar la temperatura de una palabra: una confesión, una huella dicha al micrófono. Se nota que este libro no nació para agradar a un canon, sino para inventar un lugar: uno donde escribir no sea permiso, sino derecho; donde la poesía no sea un club, sino una puerta. Es un libro para leer en voz alta.


Y ahí está su verdadera fuerza: Perra Mala 666 no funciona como vitrina, funciona como coro. Un coro de experiencias: el cuerpo como territorio, el deseo como idioma, la violencia como marca social, la identidad como algo vivo y cambiante, la amistad como forma de sostén real. Más que poesía, es una atmósfera en la que quienes leen se adentran, se confrontan, se identifican o se remueven. Hay diversidad de tonos, formas, construcciones, diseños: la palabra es arcilla que se moldea y, de manera irremediable, también conmueve.


Al final, la poesía muta de género a gesto. Existe porque alguien, alguna vez, se puso de pie con su voz para decirle algo al mundo y reorganizarlo alrededor de esa voz. El libro se presenta muy bien editado: una portada rosa, poderosa; biografías identitarias; estructuras cuidadas y detalles de viñetas que, como copistas, agregan información extra a algunas palabras sueltas de los poemas. Poder tener ese material impreso en papel es un gesto de presencia y pertenencia en el mercado cultural, que marca un acento y abre otras posibilidades de movilizar la palabra fuera del cuerpo.


"Acá, del otro lado de la esperanza, estamos dulcemente solas".






BREAK THE BEAT

Juan Sebastián Mosquera Calle

EL BRILLO "2025"


Un cortometraje en el que dialoga la intención documental con una propuesta promocional de un torneo de breakdance en Guayaquil, realizado por la Universidad Casa Grande. Recopila el registro en audio de entrevistas realizadas a sus jóvenes participantes, quienes revelan la función del baile urbano en sus vidas: refugio, identidad y la posibilidad de reescribir la propia historia en una ciudad marcada por lo adverso. Incluso, se extiende a representaciones de otros países de la región, pues el movimiento migratorio también es fundamental en el encuentro de estos bailarines.


Lo que funciona es la combinación entre la energía de la competición (cuerpo al límite, técnica, mirada del otro como juicio) e intimidad: por qué baila cada quien, qué está sosteniendo cuando gira, qué se está salvando en el movimiento. La narrativa visual apuesta por el dinamismo sin perder humanidad. No es videoclip: es ritmo con contexto; es el hip-hop como estética de comunidad y disciplina.


El cortometraje detona la posibilidad de una exploración mucho más profunda sobre cómo el cuerpo deja de ser blanco de violencia o cansancio para convertirse en herramienta de expresión y pertenencia.





EL BRILLO 2025:

OTRAS RECOMENDACIONES DEL EQUIPO


Cada fila podría funcionar perfectamente para una franja de edad. Si partimos de más de diez años, la siguiente sería doce, catorce y dieciséis. Pero sabemos que, para que un libro calce en esa edad de recomendación, hay que conocer a la persona que lee. Es probable que alguna de las sugerencias para mayores le venga perfecta a un grupo más pequeño: ambicioso, dispuesto a romper esquemas. Neal Shusterman, por ejemplo, suele tener ese efecto. O que libros como Corazón de maíz o Hansel y Gretel se recomienden para lectores más pequeños, pues depende también del desarrollo lector de las infancias que transitan a la adolescencia.


Parece obvio tener que insistir en esto, pero no podemos dar por sentada la realidad de quienes leen. No hace falta encerrarlos en jaulas clasificadas. La idea es esta: si vas a mediar con ellas, ellos y elles, ¿qué preguntas estás dispuesta a responder en el proceso? En fin: que no se fíen ciegamente. Las narrativas que recomendamos lo que hacen es elevar el nivel de exigencia o recolocar las fronteras de los temas que se manejan, cuya cercanía suele estar más ligada a una determinada edad. Que confíen en su criterio; para eso está la buena literatura y todo lo que se construye alrededor de ella. Si confiamos en la autonomía de los lectores jóvenes, ¿por qué no confiar también en nuestra intuición como personas que median?


Lean, vean, exploren y disfruten, cada libro contiene su propia reseña:





ABRAZO A UN DESTELLO CONSTANTE:


Para despedirnos, este año hemos visto cómo proyectos editoriales o libreros han cerrado sus puertas o cambiado de formato. En los tiempos que corren, de tanta incertidumbre, es lícito buscar otras alternativas. Para nosotros, también es un gesto de valor saber cuándo hay que parar, reflexionar y cambiar de rumbo. Sin embargo, hay una decisión de cierre que nos tiene de capa caída. Porque no sólo son aliados, sino amigos; y un hallazgo que no ha dejado de brillar en los últimos diez años: Libros Mr. Fox, librería colombiana que hemos visto crecer en todas sus facetas y sucursales. Siempre desde la admiración y el cariño, porque han arriesgado, crecido, avanzado, reinventado, como una especie mutante capacitada para este arduo recorrido cultural. Su imparable creatividad e ingenio los ha llevado a ser referentes en el gremio. Martha, Alejandro y Lucas siempre han estado cerca de nosotros, formando parte activa del ecosistema de nuestro proyecto, y ahora que cierran la madriguera nos queda un sabor amargo, pero también la iluminada certeza de que esa astucia zorra los llevará a nuevos bosques libres donde poder encontrarnos en el futuro. Aún quedan propuestas en su tintero, así que visiten sus redes sociales. Esto, más que un lamento, es un brindis decembrino, con el brazo bien en alto, para homenajear el buen hacer de la buena gente.


Y, como gesto pop, les dejamos esta canción empoderada que fue insistente e incisiva durante todo el año, porque para brillar hace falta más que un baile:








 
 

Actualizado: 14 sept 2025


"Nadie lee nada; si lee, no comprende nada; si comprende, lo olvida enseguida". Les presento a la Ley de Lem, una breve afirmación que el escritor polaco Stanisław Lem (el escritor de Solaris) hace en su libro Provocación, Biblioteca del siglo XXI. Ya este libro es una curiosidad, porque recoge introducciones que él escribió de libros imaginarios. No existen y por lo tanto no se han publicado. Esta cita forma parte de la "introducción" de One human minut, un libro que reúne tablas con estadísticas clasificadas sobre lo que hace un gran número de personas durante un minuto. Nadie lee nada es una frase provocadora. Desata la indignación de muchos, la condescendencia de otros tantos, como si fuera la mecha necesaria en el posicionamiento de un reality show. Basta con ir a las redes de la creadora de contenido española María Pombo para ver la que provocó su comentario sobre su lectura en un vídeo de Tik Tok el 1 de septiembre: "Lo voy a decir: creo que hay que empezar a superar que hay gente que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer".


Aunque salieron trescientos vídeos en respuesta y artículos de prensa entrevistando a varios expertos sobre la lectura, hay una realidad en sus palabras: no a todo el mundo le gusta leer. Eso no es señal de que seas mejor o peor persona, es cierto, pero en el caso de Pombo, lo que hay detrás no es sólo una estrategia de viralización garantizada en la que todos caen porque "hay que tener una opinión que nos valide", sino que desata un complejo dilema en cuanto al privilegio de quien enuncia esa frase. ¿A qué tipo de lectores se refiere ella?, ¿al acostumbrado núcleo que consume libros como quien ve contenidos en redes o en plataformas streaming?, ¿o estaría pensando en la lectura obligatoria de los institutos? Voy un paso más allá, ¿qué percibe ella por parte de las personas que leen para tener que marcar esa diferencia?, ¿qué significa realmente leer para esta chica?, ¿desde qué posición ella decide desprestigiar a la lectura?. Lo que nos lleva a lo que dijo otro creador de contenido, Libros de la curva, en respuesta a su vídeo (esto es más parafraseado de mi parte): ¿es necesario validar todas las opiniones que vemos en redes? Como verán, este posible debate a nivel de redes, muy de nicho, termina cayendo en los mismos polos opuestos, en una inmediatez de respuesta que banaliza las opiniones y las consecuencias de los mismos.


Cuando elegí poner este título de Ya nadie lee para este experimento de jornadas, mi intención no era provocar una ola de viralidad inocua, sino de empezar a construir una reflexión colectiva sobre la relación de los jóvenes con la lectura fuera del mercado editorial comercial, o de las ferias de libros llenas de escritores de wattpad y de fanáticos de la lectura. Y no lo digo de manera despectiva, sino con la intención de empezar a explorar otros modelos de lectores no convencionales. Fuera de la idea comercial de lo que es una persona joven que lee. Esos que nos incomodan. Porque hay que ponerse de acuerdo, o los jóvenes realmente sí leen y no sabemos verlos, entenderlos ni llegarles a través de la mediación y la educación; o simplemente no leen porque ha cambiado la forma en que se relacionan con dicho acto (o dejan de tener espacios reales para hablar del tema).


Por eso propongo esta primera incursión sopesada, seria, amable, sobre los cambios generacionales que ocurren no sólo con el acto de leer sino con la percepción que la lectura genera fuera del motor del capitalismo. Con la intención, además, de que los jóvenes entren en la conversación como protagonistas. No hablar de estas personas desde el afuera, sino que formen parte de las mesas de debate, que puedan generar ideas y propuestas que resulten interesantes de reflexionar. Más que darles libertad, es ofrecerles un espacio para estar. Generar la posibilidad de un diálogo entre iguales para que luego decidan cómo ponerlo en valor, si es que tiene sentido hacerlo.



Fue por eso que el 7 y 8 de julio (con otros días más de desarrollo), juntamos a un importante número de personas en Gijón, para compartir alrededor de, aproximadamente, unos 1220 minutos. Y sí, remarco lo de los minutos porque aunque un autor polaco se inventó ese libro, para mí realmente existió su tesis dentro de las jornadas. Viví en la suma de muchos minutos con sus planos temporales, donde cada persona: joven, profesional, participante o sujeto del público, manifestaba o solicitaba algo, al mismo tiempo, en todas partes.


Algunas personas me señalaron de parecer un robot o compartarme como tal y es cierto, pues tenía expuesto cerebro, manos y pies, mucho más que alma y corazón. Y es que esta "descabellada idea", sólo se pudo llevar a cabo con la colaboración logística y económica de varios cooperantes (todos nombrados al final de esta entrada), aunque debo dar especial relevancia al apoyo económico de una subvención otorgada por la Dirección General del libro, del cómic y de la lectura del Ministerio de cultura de España y, la integración al proyecto, de la Fundación Municipal de cultura de Gijón que confío en nosotros.


Por eso, para hacerles un recorrido técnico lo más ajustado a la realidad, debo recurrir a una cita de Roland Barthes que, a su vez, sirve de epígrafe en el libro Las fotos de Inés Ulanovsky: "La fotografía repite mecánicamente lo que nunca podrá repetirse existencialmente". Así que divido esta entrada en fotos que me conducen a una traducción mecánica de la memoria. Más que una crónica al uso, es una radiografía. En la primer apartado haremos una visita a través de las jornadas, recordando algunas citas de los jóvenes participantes y fotos que sirven (o no) de contexto. Para luego darle paso a una explicación mucho más técnica que puede resultar interesante a las personas que trabajan en mediación con jóvenes. Es decir, el cómo se crearon y salieron adelante las jornadas.


En el octavo apartado, me abriré en canal para compartir con ustedes una conclusión emocional de todos esos minutos que son una historia fantástica de los últimos dos meses.



1

fragmentos de 1220 minutos

Si bien intentamos grabar las jornadas para compartirlas, se nos cruzaron varios problemas técnicos que obstaculizaron un buen resultado. Efectivamente existen algunos vídeos, pero no tienen mucho sentido compartirlos. Si quieren ir más al detalle de la programación, hay buenas crónicas escritas por algunos de los asistentes (están en la web de las jornadas). De mi lado, les dejo este irregular paseo a través de las ideas de jóvenes entre 15 y 22 años.


SARA: Fuera del gremio de personas que estáis al pie del cañón, hay esta idea de que los adolescentes (y no tan adolescentes) no quieren leer. Yo diría más bien que no leen lo que se quiere que lean. Así que lo más normal sería empezar preguntando ¿qué es lo que desean leer los jóvenes? Pero estas no son unas jornadas normales, y vamos a cuestionar un poco la utilidad de esa clase de preguntas. Al final recuerdan un poco al típico ¿qué querrán las mujeres? Si me preguntáis a mí, no sabría qué contestar. Y es que para responder, no podríamos evitar caer en generalizaciones que ignoran cómo afectan la familia, los amigos, las experiencias o el entorno cultural en la diversidad de gustos, diversidad la cual no cuestionamos en personas adultas. Así que, creo que la pregunta es más bien ¿qué diferencia a los jóvenes de los niños y de los adultos?

HUGO: me he puesto un poco intenso pero bueno, tú también


LUIS: Otros textos en teoría para adolescentes son pretenciosos y moralistas o muy reduccionistas y lo noto como un producto demasiado hecho por adultos.

SERGIO: Hay una tendencia entre adultos e instituciones que consiste en echarle la culpa (desde un tono condescendiente) de cosas como la popularidad de la ultraderecha o de la poca cultura literaria en los jóvenes a los propios jóvenes, ignorando que estos factores se deben en última instancia al trato recibido por parte de adultos e instituciones. Si la juventud no lee es porque faltan programas efectivos para difundir la literatura o la cultura o hablar de política.

ALMA: Nosotras nos conformamos con ser sus lectoras sumisas, y dentro de sus poemas, las cosificadas. Las eternamente jóvenes. Las despiadadas. Las mujeres somos. Existimos. Matamos. Follamos. Enseñamos. Pintamos. Escribimos. Bailamos. Leemos.
NURIA: ¿No les parece que tenemos a Brandon Sanderson un poco sobre idolatrado cuando hay otras autoras en el mundo de fantasía que pueden tener el mismo nivel? O más. Siempre hay una masa de hombres que lo idolatran y le quitan espacios a mujeres creadoras en ese territorio.
EYAD: A ver, la cámara la tengo cargada y configurada, los cables y todo está listo. Falta conectarla al programa en el ordenador y ya, y configurar el OBS claro pero eso Chema sabe hacerlo, ¿algo más?
CHEMA: en el bajo hay verdad, es el lenguaje que me entiende cuando ni yo me llego a comprender.
MERCEDES: el botiquín de casa no puede contener palabras tan grandes


ENEROLIS: Los padres de una amiga mía tienen un teatro en Barcelona y dejan que actores pequeños puedan actuar en su sala, y una de las representaciones a la que fui trataba de una historia en un pueblo de España en el que iba un adolescente al pueblo y unos matones le quitaban un libro de Lorca. Este chico de ciudad se enamoraba de otro chico del pueblo, y el matón que se quedó el libro comenzó a leerlo y se dio cuenta de que todos los sentimientos que tenía por uno de sus amigos coincidían con lo que explicaba. Y una de las escenas lo mostraba bailando con el libro dando a entender que se estaba descubriendo a él mismo.

ALICIA: Eso de las comunidades que leen son una buena tabla de náufragos.


ALEJANDRO: Pero llegará un día, si nada cambia, en que el amor y la vida sean una historia contada por un idiota, llena de ruido y furia, que no significará nada.

ROBERTO: un ser benevolente, todopoderoso, vamos, un pajarito nos ha chivado que tú sabes mucho de gestión de proyectos, y queríamos preguntarte, como nosotros llevamos ya, varios años, intentando incentivar a los jóvenes a que lean, ¿tú tendrías algún consejo que darnos?

DAVID: es muy diferente dependiendo del momento o el entorno en el que tú lo estés jugando. Hay gente que se acerca más estéticamente a los juegos, pero otro que solo quiere matar orcos. Y cuando tú sabes que eso no es real, no tiene por qué hacerte una persona violenta.
DANIELA: ser un buen jugador con determinado tipo de juegos es saber interpretarlos y no gritar: ¡oh, me están follando la mente!


ADRY: El otro día un amigo me estaba hablando con una emoción excesiva sobre cómo un anime le afectó mentalmente y hasta físicamente, me pareció irónico, sabiendo que es el tipo de persona que está a favor de las IAs generativas y se tragó el argumento de que están para "democratizar" el arte. Creo que solo están para que las empresas nos acorralen a los creativos mientras bajen costos.
AROA: Me encanta como el sticker está totalmente fuera del contexto del mensaje.


MARIO: LEER no significa CULTURA, CULTURA, no significa PACIFISMO, PACIFISIMO no significa PAZ.

VIOLETA: Es que es un poco libro para quemar

ROTAR: en lo que respecta a la tecnología, nos hemos vuelvo tontos (o más bien, nos han vuelto tontos), cada vez hay una brecha más grande, tanto de conocimiento como de personas, entre gente que "no entiende de ordenadores" y gente que "sí entiende".
SILVIA: Vivir como si no hubiera un mañana funciona. Hasta que no lo hay.

IVÁN: he puesto la foto de Pedro Pascal a la par de las instituciones, porque para mí, Pedro Pascal es una institución.
GABRIELA: ahora mismo habrá autores que dentro de cien años sean los autores de nuestra época que a lo mejor no te das cuenta ahora que lo son, porque se le suele dar más valor al arte después de que haya pasado tiempo.
PALOMA: Sinceramente prefiero actividades autogestionadas entre jóvenes ya que pienso que pueden ser más dinámicas y entretenidas.

ALAN -leyendo-: tengo un plan, tener planes no me ha servido de nada; planeada que mi madre viviera hasta que yo fuera grande, planeaba que mi papá fuera a verme a mis partidos de básquet, planeaba tener una banda de rock y en cambio fui una niña preocupada por no gritar, no molestar, no babosear. Planeaba entrar a estudiar música o pintura, pero no sé, tengo mis dudas.
CLAUDIA: Yo soy esa párrafo de Las ventajas de ser un marginado: "A lo mejor es bueno poner las cosas en otra perspectiva, pero a veces, creo que la única perspectiva es simplemente estar ahí. Porque está bien sentir cosas. Yo estaba realmente ahí. Y eso fue suficiente para hacerme sentir infinito. Me siento infinito".


MANUEL: Creo que uno de los principales hallazgos o cosas que me llevo del club de lectura, de hecho, fue el encuentro con una comunidad de amigos que sigo conservando y con los que sigo discutiendo. Sin esta dimensión comunitaria, no sé si habría abandonado la actividad lectora. Quizás se nos permitirá “bailar lo leído” colectivamente.

ELENA: Somos una gran y bella comunidad lectora. Y espero que, cuando llegue la siguiente generación, nos esforcemos de nuevo por sentarnos a su lado. Por tratar de entender su nueva manera de acercarse la literatura, de sentirla, de entenderla. Espero que podamos darles y seguir dándonos un espacio para compartir con libertad y amabilidad.  Hagamos con la lectura (decidiremos, juntos, cómo) lo que Úrsula quiso hacer con la casa de los Buendía -lee-: Que abran puertas y ventanas -gritaba- que hagan carne y pescado, que compren las tortugas más grandes, que vengan los forasteros a tender sus petates en los rincones y a orinarse en los rosales, que se sienten a la mesa a comer cuantas veces quieran, y que eructen y despotriquen y lo embarren todo con sus botas, y que hagan con nosotros lo que les dé la gana, porque esa es la única manera de espantar la ruina. 



2

Cuando nadie los ve



Para dar inicio a las jornadas, hubo unas palabras de bienvenida. No quería que fuera un discurso convencional. Intenté dejar en evidencia que muchas veces es difícil reflexionar sobre la mediación, cuando los jóvenes, las instituciones u otros trabajos no reconocen esta actividad como una profesión. La intención era abrir el camino para entender si nuestra actividad laboral es relevante o cómo tendría cabida en el futuro. Además, no quería dejar fuera a muchos otros jóvenes que han participado en diferentes clubes de lectura, actividades relacionadas, o participantes de otros países que intentan ser mediadores.


Así que propusimos un experimento. Cada persona que quisiera participar (en total fueron 80), enviarían un pequeño vídeo sobre su cotidianidad, su día a día. No era necesario que saliera su rostro, sino el cómo perciben ellos al mundo. Jóvenes de distintas partes de España, Colombia y Nicaragua nos compartieron su mirada y Maya G. Mori se encargaría de darle forma. Un pequeño ejercicio documental en donde el hilo conductor era aquello que hacen, sin más. Contamos con el apoyo musical de Marc Ayala Dalmau, que bajo la delicada edición de sonido de Maya, se construyó un documento audiovisual interesante. Este sería nuesto primer "Disculpen que les interrumpa", en el donde yo leería una carta dedicada a estos jóvenes, mientras las personas verían este ejercicio documental tan bien logrado. Si quieren leer el texto, basta con entrar a este enlace: Cuando nadie los ve.



​3

Comité editorial y de apoyo emocional


Fotos de Eyad Mahmoud


Más que crear un modelo de grandes reuniones previas con todos los jóvenes participantes, estas jornadas se fueron cimentando a través de pequeños encuentros fragmentados. Eran grupos de distintos jóvenes que aportaban ideas, propuestas o simplemente decidían formar parte en determinadas actividades. A este grupo se le llamó Comité editorial y de apoyo emocional, porque forman parte fundamental del desarrollo del evento.


Sus nombres son Adry, Aly, Alejandro, Alma, Chema, Dani, Daniela, David, Eyad, Gabriela, Iván, Jaime, Luis, Maya, Manuel, Mercedes, Nuria, Rotar, Sara, Sergio, Silvia, Violeta. Puedes conocer sus biografías en la web del evento: Yanadielee.


Existieron seis ejes de participación:


  1. Propuesta de invitados. Tuvimos la fortuna de conocer proyectos como los de Aissata M'Ballo (Jande), Marta Fernández (Emerxentes), Alejandro Fernández (Ciclo Pulga) y Lucía Corte (Amigas de lo ajeno) gracias a las recomendaciones de estos jóvenes.


  2. Participación en las mesas Mixtura junto a profesionales de la mediación, la investigación o la escritura. La intención de estas mesas era crear un diálogo directo alrededor de conocimietos que los jóvenes tienen de forma empírica. En este caso sobre videojuegos e internet. Si bien todas las mesas de las jornadas tenían reuniones virtuales previas de preparación, estas en específico tuvieron más de un encuentro. Fue un importante compromiso por parte de Marta G. Franco y Lucas Ramada Prieto, quienes estuvieron en constante diálogo e interacción con Daniela Da Cuña, David Amador y Rotar durante meses. Jugaron videojuegos en colectivo para incluirlos en la conversación, leyeron libros, y compartieron espacios de internet para trasladarlos al diálogo en las jornadas. Otras mesas de aliento similar como la de Mónica Rodríguez, Adolfo Córdova o la mía, contaron también con encuentros virtuales, grupos de WhatsApp o preparación previa presencial durante los días de las jornadas.


  3. La idea de disculpen que les interrumpa, un espacio de ruptura durante las actividades donde algún joven tomaba el control para girar la conversación con absoluta libertad. Para esto contamos con ejercicios sin censura de Alma Hidalgo, Elena López y Mario Muñoz. Si quieren leerlos, solo basta con hacer clic en sus nombres.


  4. La conferencia inicial tendría que hacerla una persona joven. Fue por eso que invitamos al Poetry slam Cartagena, iniciativa joven que ha tenido casi dos años de éxito en su ciudad, conquistando espacios para compartir la poesía. En esta oportunidad, crearon un ejercicio de oralidad sobre el futuro titulado La rebelión de las palabras.


  5. Ejecución técnica del evento. Chema Liñero, Eyad Mahmoud y Alma Hidalgo estaban al frente de las luces, el sonido, fotografía, redes sociales y vídeos. Con eventuales colaboraciones de Daniela Da Cuña, David Amador, Sara Moro, Luis Cayado y Alan Corroniero.


  6. Nada avanzaba sin el visto bueno de todos estos grupos focales. Desde la imagen del cartel y su diseño hasta el cierre del programa. Fueron muchos meses de trabajo previo.


Las mesas explorarían diferentes áreas, con invitados de distintas comunidades autónomas. El lunes exploramos la edición, la escritura y la mediación, para entender el rol del joven y del mediador dentro del gremio. Para el martes, reunimos importantes proyectos de fomento de la lectura con apoyo institucional de España y luego otra mesa con proyectos de jóvenes para jóvenes, llevados a cabo con autogestión en Asturias.


Las mesas de mixtura estaban incluidas en ambos días. Por último, el performance teatral La Encrucijada, creado íntegramente por jóvenes de la Escuela superior de arte dramático, amenizó tanto debate intelectual. Y las dos actividades de cierre, eran un ejercicio colectivo a través de la lectura de Canción de protesta: por los jóvenes detenidxs y desaparecidos; y una mesa final en que jóvenes de Gijón, Barcelona, Cartagena y Sevilla respondían a las preguntas que las personas del público habían hecho al inscribirse. Abajo podrán ver el programa de mano, y en la web de las jornadas las diferentes biografías de los participantes.



De todas las actividades hechas durante las jornadas, sólo hubo dos mesas sin presencia de personas jóvenes. Nuestra intención era darles voz y relevancia, pero también abordar otros temas profesionales como la mediación en bibliotecas, institutos y lugares no convencionales, así como el rol de las instituciones o de la figura del autónomo en el oficio de la mediación. Para eso era importante poner en diálogo la experiencia laboral y profesional de los agentes participantes. Que, a su vez, era un espacio de formación para los jóvenes interesados en el ejercicio de la mediación lectora como futura profesión.


De los obstáculos más relevantes estuvieron encontrar una fecha en donde todos los agentes (jóvenes, inscritos, participantes) pudieran coincidir sin afectar su vida cotidiana. Hubo jóvenes que no pudieron participar por temas laborales, viajes familiares o las fechas de las convocatorias extraordinarias del examen de la EBAU en Asturias. En ese sentido, agradezco el compromido de Eyad Mahmoud y Sergio Ferro, quienes compartieron su tiempo entre las jornadas y presentar las pruebas (ambos salieron bastante bien).


4

Actividades paralelas


Una de las intenciones de las jornadas, era poder tener un alcance importante a nivel comunidad. Es decir, no sólo encerrar las actividades al entorno de Ya nadie lee, sino generar propuestas que alcanzaran a personas que no se habían inscrito. Dar herramientas a conocimientos mucho más específicos tanto para adultos que trabajan con jóvenes, como para los mismos jóvenes que eran el centro de atención. En ese sentido se ejecutaron:


  1. Jugar importa. Ficción digital infantil y juvenil y mediación cultural. Un curso de Lucas Rama Prieto con el apoyo de la Fundación municipal de cultura de Gijón, en el que los bibliotecarios y profesionales se reunieron a pensar sobre el videojuego en los espacios comunitarios. Poner en cuestionamiento no sólo nuestra idea sobre el tema, sino también nuestra relación con otro tipo de ficciones fuera del mercado del libro.


  2. Imagina un elefante en la terraza: taller práctico de edición de libros ilustrados. Con el apoyo de Juventud Gijón, se llevó a cabo un taller que dirigió Araya Goitia de editorial Ekaré a adolescentes de distintas edades en Gijón. Un amplio grupo compartió durante una semana sus ideas para llevar adelante una editorial de libros ilustrados, en donde además reunió a distintas personas de la comunidad: libreras, bibliotecarias, técnicos de juventud, no sólo para compartir el trabajo de estos adolescentes que nada tenían que ver con las jornadas, sino para ampliar la mirada del mapa cultural de sus participantes.


  3. Poetry Slam Gijón. Si bien, nuestra intención era brindar un espacio al Poetry Slam Cartagena como el discurso inaugural de las jornadas, nos parecía coherente que el Poetry slam de Gijón nos acompañara en el evento. Un ejercicio cíclico en donde poníamos en valor a la palabra. María Latores, quien junto a Ángel Cuesta, llevan adelante este ejercicio de micrófono abierto a la poesía, estuvo acompañada de la poeta Vanesa Liñero para darle paso a ocho jóvenes quienes nos brindaron un paseo extraordinario por la poesía.


  4. Narrativas del amor, constructos del deseo. Un taller de creación de fanzine colectivo dirigido a los jóvenes participantes de las jornadas. Las personas encargadas fueron los jóvenes de Ciclo Pulga, quienes generaron y compartieron la siguientes preguntas: ¿De qué formas nos atraviesa el amor? ¿Quién ha moldeado nuestros deseos? Y más importante, ¿somos conscientes de ello? Para este taller queríamos un doble ejercicio, por un lado, que algunos de los representantes de los proyectos culturales hechos por jóvenes pudieran desempeñar un rol más allá de la mesa de diálogo en donde estarían sentados; pero también poder darle a los jóvenes de las jornadas un espacio para conocerse fuera de lo convencional, donde sus palabras e ideas fueran el real y único punto de encuentro. Era el momento de que socializaran, sin importar de la comunidad autónoma que nos visitaban.







5

Feriantes



Para las estrategias previas a las jornadas, contamos con dos apoyos importantes:


  • Piratas de Alejandría, sociedad y empresa cultural encargada de ejecutar actividades del proyecto El placer de leer en Sevilla. Juntos, llevamos algunos años en la formación de jóvenes en mediación lectora. En esta etapa, acompañamos a los jóvenes participantes en la búsqueda de financiamiento para ejecutar un evento cultural en Espartinas. Como estas hazañas suelen coserse a fuego lento, iniciamos una exploración documentada en espacios culturales que ofrece Sevilla, dándole a los jóvenes la posibilidad de entrevistar a personas del medio cultural y la mediación. En mayo, acudimos a Casala teatro y el Espacio cultural Colombre, donde Roberto, Naiara, Paloma, Claudia entrevistaron a la joven poeta Paula Rosado y a la agente cultural Alicia Bululú. Colaboraron también Nuria, Khadija, Mari Carmen junto a unos diez jóvenes que vinieron desde Almensilla, Guillena, Pedrera y Cantillana. Hubo también una entrevista pública a mi persona, pero problemas de audio, iluminación y para no alimentar el alma cotilla de estos jóvenes, será difícil salvar dicho material. Lo intentaremos. Estas entrevistas están en proceso de edición, y pronto podrán acceder a ellas en nuestro canal de la web y de YouTube. La intención era seguir dando espacios a los jóvenes y hacer ruido acerca del evento en Gijón. Si bien al principio la intención era traer al mayor número de jóvenes sevillanos para participar en las jornadas en Gijón, apenas se logró el apoyo de contar con Paloma Monroy, que con 15 años es una de las jóvenes que más ha defendido su rol de mediadora dentro y fuera del proyecto. Su voz se sumó a las jornadas como una de las personas participantes.


  • No podíamos descuidar Gijón, ciudad original donde nacía el proyecto. De esta manera, con el apoyo de las Bibliotecas municipales de Gijón, nos encargamos de las actividades literarias que se celebrarían en su estand dentro de la Feria del libro de Gijón en junio. En ese sentido pudimos darle espacio a jóvenes que querían tener mayor participación en las jornadas o que por motivos ajenos a su voluntad, no estarían en esas fechas. Con Ya nadie lee, la propuesta es bastante clara, confrontar a los jóvenes con profesionales del área cultural para poder hablar de manera horizontal. Para una de las mesas, Alicia, Gabriela, Sergio y Chema conversaron conmigo sobre los clubes de lectura y la premisa de Ya nadie lee. En un segundo día, Alma conversó con la poeta Noemí González y en el tercero, Nuria dialogó con la autora joven Ester León sobre su más reciente libro El circo Luna rota. La sorpresa estuvo en que estas mesas estuvieron rodeado de grupos de personas que no sólo se quedaron a todos los encuentros, sino que generaron espacios de diálogo a nuevos debates. El apoyo del público de la feria fue fundamental para nosotros. Aquí les dejamos un breve registro de lo que vivimos:




6

Entrevistas


A pesar de lo intensivas que fueron las jornadas, al día siguiente Daniela Da Cuña (18 años) y Luis Cayado (17 años) prepararon unas entrevistas para el canal de PezLinterna. Con el apoyo de Alma Hidalgo y los equipos de Eyad Mahmoud (quienes no se conocían antes de las jornadas y confiaron plenamente el uno en el otro). Realizaron la entrevista a Lucas Ramada Prieto en el barrio de Cimadevilla y en el caso de Adolfo Córdova, en el edificio de la antigua Escuela de comercio. Ambas entrevistas, en proceso de edición, se compartirán tanto en nuestro canal de la página como en YouTube.


7

Materiales


La imagen la realizó el ilustrador Miguel Pang (hubo un importante apoyo desinteresado en el diseño del cartel por parte de Camilo Villegas y Marcelo Jacob). Miguel nos envío distintas propuestas de ilustración que fueron debatidas por varios de los grupos focos y, por mayoría, elegimos ese primer boceto. Si ya el título de las jornadas era provocador, la idea de lanzar el libro a manera de travesura, era vital para nosotros. Eso sí, todos coincidíamos en que para iniciar una revolución, necesitábamos más de una persona en el cartel, por eso sugerimos al segundo personaje. Lo cierto es que el "disculpen que les interrumpa" de Mario Muñoz el lunes por la tarde, llevó el concepto hasta sus últimas consecuencias.



El resto de diseños (programa, postal, presentaciones y página web) fueron hechos por mí. La web y las redes sociales compartían las biografías de los participantes con una doble foto: la actual y una de joven o niño, de esa manera todes estábamos en igualdad de condiciones en cuanto a imagen, así como queríamos que estuvieran las ideas. Si te interesa enterarte al detalle de las biografías de los invitados (con sus fotos de antaño), así como leer algunos de los materiales creados por los jóvenes para las jornadas o leer la generosa prensa que hicieron al evento, entra a la web de Yanadielee, que sirve de archivo para el evento.


8

Pizzas, playa y power



Estuve sostenido por una red. No sé si lo hacían de forma consciente, pero cada uno de sus brazos creaba un pequeño nudo con los demás, aunque no se conocieran, y esa red que me mantenía en pie. Quizás alguna vez he sido yo esa red. Han pasado dos meses y cada vez que echo la mirada hacia atrás, pienso en que nada hubiera podido salir adelante sin el compromiso, la alegría, la valentía y el afecto de este grupo de personas. No sólo me refiero a los que están en la foto, sino a todos que formaron parte de las jornadas antes, durante y después. Y para esa sensación no hay palabras que valgan, por eso me mantuve en estado robot, porque era tanta la calidez que hicieron del trabajo de uno, el trabajo de muchos.


La noche del lunes nos fuimos a la playa a comer pizza, a charlar de la vida, a seguir las instrucciones fotográficas de Eyad, a correr, a ser felices sin imposturas. A pesar de estar muy cansados, nos sentimos poderosos durante esa noche. Pocos momentos se me quedaran instalados en los recuerdos como ese, y eso que dos noches después, algunos de ellos me despertaron en la madrugada para incitarme a salir al encuentro de una inmensa luna naranja. Era un compromiso con la belleza, con lo extraño pero también con el estar.



No es que ya nadie lea, sino que a veces leen de forma distinta el mundo, y nosotros no queremos acompañarlos en ese recorrido. Esto no va de libros, sino de personas. Incluso cuando no leen, sigue existiendo un lenguaje que se construye desde el otro lado de las palabras. Pienso en un álbum ilustrado que me gusta muchísimo, El zorro Chuleta y el hilo de chicle. Al final hay una pequeña viñeta en donde un conejo pregunta al zorro: ¿cómo se guarda un pedacito de amor? y eso es lo que yo pienso todos los días, desde ese 7 y 8 de julio: ¿cómo guardo ese pedacito de amor profesional y humano? No lo sé. Definitivamente para mí el vínculo siempre estará primero, y todo lo leído mucho después.


Gracias a todas, todos y todes los que compartieron, estuvieron y participaron.




9

Libros, juegos, exploraciones

En esta galería se reúnen una serie de libros, canciones, videojuegos, revistas, fanzines, que formaron parte de la conversación durante los días 7 y 8 de julio. Como verán, hay libros de mucha relevancia, como otros de menor presencia. Y esta era una de las intenciones de las jornadas, dar cabida a distintas voces, realmente sin ninguna etiqueta editorial o comercial.




Pd.

Lista musical de los inscritos


En un ejercicio colectivo, las personas que se inscribían a las jornadas, recomendaban una canción. Aquí les dejo la lista, por si logran descubrir alguna nueva canción que les interese.






  • Esta carpeta contiene las fotos de las jornadas hechas por Eyad Mahmoud y Alma Hidalgo. Y en prensa, compartimos algunos artículos o crónicas que hicieron al evento.


  • Cuando nadie los ve es un ejercicio documental de Maya G. Mori con música de Marc Ayala Dalmau. Para la realización de este vídeo usó la mirada de jóvenes de Nicaragua, Colombia y España: Adry, Irene, Noel, Hamilton, Keith, Laura, Valeria, Juan Felipe, Eva Juliana, Jean Piher, Mariana, Álvaro, Amelia, Candela, Elsa, Luna, Malcolm, Sara, Soukayna, Borja, Irene, Isa, Jessi, Lara, Lucía, Sara, Sara A., Ariel, Gabriela, Nico, Tomás, Leire, Mark, Alfonso, Cecilia, Cris, Darío, Elena, Itsasne, Lucía (Muba), María, Raquel, Sara, Sara J., Vicky, Heiner, Anthony, Carol, Danislao, Efrenia, Luis Alfonso, Claudia, Naiara, Mary Cruz, Roberto, Paloma, Adahara, Marina, Halima, Juan Diego, Edwin, Zharick, Sandry, Génesis, Valentina, Sidrad, Humberto, Adriangel, Mariana, Taliana, Jose, Deiver, Berenys, Luis Mateo, Darío.


  • El vídeo de la noche en la playa es un ejercicio documental de la noche del primer día de la jornada, con imáges de Eyad Mahmoud y editado por Freddy Gonçalves. La música es de Jaime Yáñez. Participan en el vídeo: Alejandro, Iván, Mercedes, Sara, David, Chema, Silvia, Eva, Alan, Elena, Mario, Enerolis, Lucía, Dani, Manuel, Luis, Jaime, Eyad, Marcelo y Freddy.


  • Gracias a la librería El bosque de la maga colibrí que nos colaboró con el espacio y algunos de los libros.

 
 
postalpezlinternasinlogo_edited.png

Cultura, libros, infancia y adolescencia

  • Blanco Icono de Instagram
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono de Spotify
  • Blanca Facebook Icono
  • Tik Tok

ilustración de las jornadas @Miguel Pang

ilustración a la izquierda @Juan Camilo Mayorga

bottom of page