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Actualizado: 15 ago 2024


Los lectores de este blog conocen Ojos de perra azul, el podcast de Radio Mandarache que dirijo junto a Alberto Soler y que tiene esa increíble edición y dirección de arte de Fito Conesa. Sin embargo, detrás de nosotros, existen un grupo de veinte jóvenes protagonistas que componen cada episodio. Sin sus voces, seríamos incapaces de darle forma a cada idea, reflexión, propuesta creativa. De allí nace esta iniciativa de conversaciones perrunas, un espacio en el blog en donde iremos publicando breves entrevistas a cada una de sus participantes. Este podcast es una experiencia colectiva, la intención no es sólo ponerles un rostro, sino de ofrecer un contexto y ampliar su sentido de pertenencia en este proyecto.


conversación perruna 4: Alejandro Egea Galán, 22 años

¿Quién es Alejandro?

¿Cómo te inicias en el Proyecto Mandarache?


Entré directamente en Libreta Mandarache. Es verdad que el Proyecto Mandarache, se escucha mucho en los institutos de Cartagena y siempre está presente. Yo realmente no había estado apuntado ese año, ni formaba parte de mi vida de manera activa, porque en mi instituto tampoco se daba demasiado. Pero a mí me gustaba mucho escribir y una profesora me aconsejó Libreta y entré. A partir de allí, empecé mi vida en Mandarache, en la que sigo.


En la que te mantienes, porque has estado en todos los procesos posibles de Mandarache...


En todo lo que pueda, quiero estar. Es lo que me gusta. Además siento que se lo debo.


¿Por qué esa sensación de deuda?


Por Libreta. Yo ahora soy la persona que soy, porque sé de estas cosas que me gustan: escribir, reconocer mi vena artística, los proyectos que yo he hecho, hago y haré. Todo eso tuvo un germen. Y el germen fue Libreta Mandarache. Que yo pudiera entrar allí, que eso existiera y el cariño que me dieron una vez dentro. La posibilidad siempre de poder seguir, de mantenerme, que no solo he querido seguir, sino que han querido que siguiera ligado de una manera de otra; pues se lo debo. Además que me encanta.


Tanto es la deuda, que luego formas parte del Grupo Promotor, ¿eso no te hizo sentir mayor?


Bueno, es la vida. A nivel personal, siempre he tenido mucho complejo y rayada de mi edad, de parecer mayor de lo que soy. Yo empiezo a trabajar con un trabajo fijo, estable y para toda la vida con 18 años, saliéndome de la carrera y de todas las cosas de mi edad. Otra cosa para meterla en el saco, de ser un poco mayor.


Exagerado. Reformulo la pregunta. Eres un joven que ahora formas parte del otro lado de proyecto, como si los estuvieras observando. ¿Qué tal es ser parte del Grupo Promotor?


A ver, formo parte de una manera bastante residual. Tampoco me he metido a tope, a leerme todos los libros. Primero porque no he tenido tiempo. O sea, sí estoy, leo muchos libros, no todos, asisto a varias votaciones, pero no me esperaba algo así. Es que no sé, me lo imaginaba más elitista, más como un jurado inalcanzable, cerrado; pero no, es más bien una asamblea, donde cada uno lanza sus ideas. Y luego, es que hay mucha gente, con ideas que pueden gustarte más o menos. Me sorprendió para bien. Es como todo en Mandarache.


¿Y Ojos de perra azul cómo entra en la ecuación?


No tengo ni idea. Nos metieron a varios de Libreta en un grupo de WhatsApp que se llamaba Experimenta. Eso era como un proto proyecto para hacer cosas, no estaba muy claro qué. Eso fue lo que derivó en Ojos de perra... Eso fue antes incluso de Hableemos.


¿Qué es Ojos de perra azul? Pues lo he tenido que explicar bastante veces, la verdad.


¿Cuál es la versión oficial ante el mundo y cuál es la tuya propia?


Me gusta que hagas esa distinción, porque no es lo mismo. La del mundo: es un podcast que organiza el Premio Mandarache, en el que se juntan un grupo de jóvenes a hablar de temas diversos y variados, intentando ligarlo con la literatura o con el arte en general. Se hacen reuniones telemáticas y de ahí sale un podcast editado.


¿Y tu versión personal? Es una cosa súper guay que me encanta. Es una chulada. Es una terapia. Es un hoy toca Freddy, hoy toca Ojos de perra, y es que te sientas una hora y media delante del ordenador, a escuchar cosas que pueden o no tienen porqué tener que ver con tu vida, pero que te reparan un poquito el alma. Es una mini terapia, es un ratito de vamos a hablar de cosas guays. Yo me siento, sinceramente, como en una mezcla entre estar en un diván sentado con un psicólogo en frente y una reunión de grandes literatos de principios del siglo XX en un salón. Es esa mezcla, y me encanta. Soy súper fan.


¿Qué aporta Alejandro en Ojos de perra azul?


Sabiduría, belleza, inteligencia, bueno, ¿qué puedo decir?, trabajo duro... No, de verdad creo que ahora mismo mi mayor valor ha cambiado. Me siento útil haciendo un papel de veterano al haberse incorporado gente nueva. Más de dar ejemplo. Si fuéramos un equipo de fútbol, me imagino como un capitán, que tampoco, porque hay otros como yo en el equipo. Estoy intentando tirar del carro. Luego cada uno pone su puntillo. Pero he evolucionado. Cuando entré al podcast, yo iba a saco con lo que yo soy, a confrontar, a que la gente se plantee otras cosas, intentar darle la vuelta aunque no esté de acuerdo o piense otras cosas. Y al final, ponerle un poco de artisteo, en mis audios.


O sea que Alejandro ha cambiado.


No lo tengo claro. Sí he madurado, no soy tan subversivo o rompedor. Creo que mi papel en el podcast ha cambiado, y estoy bien con ello. Sentía la necesidad de hacerle un hueco a las nuevas incorporaciones, para que ellos hicieran lo que estaba haciendo yo antes.


¿Y por qué te parece importante insistir en este podcast?


Me habéis dicho alguna vez vosotros, Alberto y tú, que Ojos de perra se escucha bastante en ciertos círculos fuera. No lo pongo en duda, será así. Pero para mí siempre, en mi mente, este no es un podcast para que la gente lo escuche sino para que nosotros grabemos. Seguramente habrán personas a quienes les aporta lo que escuchan, pero a nosotros nos aporta muchísimo más: seguir en contacto con el proyecto, pensar, como dije antes, de hacer terapia. Algunas veces hemos visto como nos explota la cabeza con algunas ideas.


¿No te parece que es demasiado intenso?


Es extremadamente intenso, pero no demasiado. Para estar escuchándolo o grabándolo todos los días, sí, pero con la periodicidad que se publican, es perfecto. Le da la intensidad que necesito en mi vida.


Foto: Pablo Madrid · Concejalía de Juventud Cartagena · Grabación del final de la temporada 4 · 26 de abril, 2024

Hablemos de tu relación con la poesía, ¿esto vino por Libreta o ya tenías la intención desde antes?


Antes de Libreta, me gustaba escribir, pero pensaba que escribir poesía era lo más difícil del mundo. Recuerdo que de pequeño, me dio una época en que quería ser periodista. Entonces me inventaba noticias y las escribía y las editaba en un periódico que luego imprimía en mi casa para dárselo a mi familia. Cuando entro a Libreta, lo hago con textos que no eran poesía pero empiezo a familiarizarme con otros poetas, a leer más poesía. Antes leía solo a Bendetti y Peri Rossi, poco más. Al final, salgo de Libreta solo escribiendo poesía y hasta la fecha.


¿Cómo nace tu poemario Realidad y Cuentos chinos?


Nace del deseo de publicar. Del deseo que a veces uno piensa que se ha equivocado, otras que no. Realmente no pienso que me equivoqué. Ahora lo leo y pienso que esto lo podría mejorar o no lo haría de esta manera, pero lo hice con mucha ilusión. Con mi primer sueldo lo que hago es publicarme el libro. La autoedición te da una cosa buena, que es el poder hacer lo que te de la gana.


¿Y las ilustraciones son tuyas?


De las cosas que me arrepentía. Hice tres garabatos por darle un poco más de vidilla, pero no pinto. El de la portada me gusta mucho, está muy guay. Luego hay otros que bueno...


¿Habrá otro poemario pronto? Sí, sigo escribiendo bastante. Creo que he madurado mi poesía, porque yo lo he hecho, y por tanto, inevitablemente ha tenido que madurado lo que escribo. Por supuesto, que escribo de otros temas. Y sí, tengo muchos poemas, y un proyecto que ojalá llegue a buen puerto.


Como el de Poetry Slam Cartagena. ¿Quieres contarme un poco de este proyecto?


Empieza con Mercedes. Comenzamos nuestra relación de pareja y me mete en un mundo que no conocía. Yo, a su lado, conozco una décima parte. Me quedo flipando de todo lo que conoce, lo que sabe. Sabía del evento de pasada, pero no le ponía cara a la gente que hacía ese tipo de cosas. Bueno, me lo enseña, me dice que en Madrid hacen uno que es el más tocho, vamos a apuntarnos. Allí estábamos un martes a las doce de la noche, para estar entre los diez primeros. Y nos fuimos para Madrid a recitar. Fue muy guay, nos trataron súper bien. Les hablamos de que queríamos montar uno. Nos llevaron de copas, a hablar del formato, y bueno de regreso, ya en el autobús, empezamos a diseñarlo todo. Después de haber estado hablando con gente que para nosotros eran dioses de este mundillo. Entonces vinimos, y empezamos a hacerlo. Pensamos en gente, apenas llegamos y le dijimos a Iván.


¿Cómo te sientes ahora, al verlo materializado?


Mi experiencia es de diez. Ha funcionado mucho. Sé que la organización de cosas culturales es jodídisima, lo tengo clarísimo y lo he vivido, pero debo decir, creo que en parte hemos estado beneficiados por muchos factores. Primero por la edad. La gente nos ve y dicen que bonicos estos chiquillos, vamos ayudarles, no les vamos a torperear. Luego, además Cartagena tiene varias cosas muy guays, y una es Mandarache que nos ha ayudado. Nos hemos sentido muy arropados por Alberto, por gente del mundillo de Libreta, que participa y viene. Es que no había en Cartagena un lugar donde explotar esa cantera que formaba Mandarache. Todos los años Libreta forma a quince chavales que luego no tienen donde recitar antes de irse a Murcia a estudiar. Son muchos factores que se han alineado positivamente para que el Poetry y nosotros como organizadores, hayamos hecho las cosas bien.


¿Habrá segunda temporada del Poetry Slam Cartagena?


Sí. En septiembre volvemos.


¿Qué imaginas de Alejandro en el futuro?


Es complicado porque una cosa es lo que imagine, otra cosa es lo que me gustaría, otra cosa es lo que veo probable. Bueno, obviamente me encantaría imaginarme pudiendo vivir de las cosas que me disfruto hacer, relacionado con este mundo artístico y de la literatura. No te concreto si me gustaría seguir sacando libros, o en la organización de eventos culturales, o haciendo poesía teatralizada. Todo es muy complicado. No sabría decirte cuál de todas esas opciones, que se van abriendo más opciones. Ahí es donde me gustaría imaginarme, no es lo más probable, pero bueno...


¿Y qué es lo más probable?


Pues que siga trabajando en el registro de la propiedad. Lo que tampoco está mal, pues me garantiza un salario, unos horarios flexibles, como para poder desarrollar todo lo otro.


Si una selfie tuya se hiciera viral, que la gente te reconocería solo por ella, ¿cómo sería?


Desnudo.


Ok. ¿Desnudo y ya?


La portada del poemario iba a ser una foto mía desnudo con un libro, tapándome las partes, que fue la primera idea que le comenté a Iván. Pero luego me arrepentí... A ver, esta no es una pregunta fácil. Sabes que a mí me pasa muchas veces que pienso en una cosa y la digo, pero en realidad no estoy pensando eso.


Lo sé. ¿Entonces cómo sería la foto?


Vestido con una camisa. Con un micro en la mano, hablándole al público.


Les comparto un texto poético original de Alejandro. Descúbrelo, léelo y apóyalo:


Para mi la poesía es saber que siempre tendrás la oportunidad de ser aquello que quieras ser. Es la seguridad de la libertad, por contradictorio que parezca y aunque rompa los esquemas socioeconómicos de los últimos 150 años, eso es la poesía y es a lo que trato de dedicarme. 


Porque escribo mucho más que poesía, escribo también cuentos, relatos, incluso mi trabajo de oficinista me permite redactar cientos de historias cada mes, pero nada llena la satisfacción de este funcionario de la poesía más que una tecla “enter” que me separe los versos. 


La diferencia no está solo en el texto, sino en la voz. Cuando leo poesía, directamente la recito en voz alta, en ningún momento decidí que debía hacerlo, simplemente ocurrió con un libro de Benjamín Prado entre manos y así se mantuvo por siempre. Leer mis poemas también me encanta, la mayoría se concibieron para ello. Supongo que si quiero que mi foto más reconocida sea con un micro y no con un libro, será por algo. 


Además, bien orgulloso puedo decir que he empezado a trabajar en esto, la poesía hablada, Poetry Slam Cartagena. Si tuviera que hacer una lista de las cosas que me dan más vida, “el Poetry” estaría la segunda, tan solo detrás de algunas personas. Es un lugar que nació en un autobús y que hoy permite, ayuda y enseña a la gente, qué es eso de la poesía recitada o incluso teatralizada. Además, el carácter totalmente abierto a cualquier persona, da voz y, sobre todo, propósitos a gente de lo más variopinta, muchos de ellos, realmente necesitados de un aplauso merecido y pocas veces recibido. Esta labor más humana del proyecto, es algo que no me esperaba cuando lo comenzamos y al mismo tiempo es, probablemente de lo que más orgulloso me siento. 


Y este soy yo, alguien que decidió que quería ser poeta y la poesía me dio la seguridad de que podía serlo y es que en un poema dije: 


“Puestos a ganarse una vida 


[enter] 


que sea la mala, 


[enter] 


decías al salir.” 


Alejandro Egea Galán.


Para aquellos que quieran escuchar el texto leído por Alejandro...



GLOSARIO:


Proyecto Mandarache es un programa de educación lectora, fomento de la lectura y promoción de la cultura escrita dirigido a la totalidad de la población del municipio de Cartagena con especial incidencia en el público juvenil y adolescente. Creado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena en el curso escolar 2004-2005 y dirigido por un Grupo Promotor, una asamblea ciudadana de personas voluntarias comprometidas con los objetivos del proyecto. En el marco de este proyecto se celebran dos importantes reconocimientos, Premio Hache de Literatura Juvenil y el Premio Mandarache de Jóvenes Lectores, dirigido a dos etapas distintas de la juventud, en el que participa el mayor jurado joven, y donde se celebran distintas actividades que incluye encuentros con autores.


Libreta Mandarache es un taller de creación literaria y escritura dirigido a jóvenes.

Durante cada curso escolar las personas jóvenes seleccionadas reciben clases de escritura y de literatura, así como otras nociones sobre el mundo profesional del libro y la investigación. El grupo seleccionado está compuesto cada año por jóvenes de entre 15 y 18 años que hayan participado anteriormente en los Premios Mandarache y Hache. Libreta es una acción formativa del Proyecto Mandarache de Educación Lectora junto a la Biblioteca del Museo Nacional de Arqueología Subacuática. ARQVA.


Grupo Promotor es el órgano de toma de decisiones del Proyecto Mandarache.

Con más de cuarenta miembros que participan de forma voluntaria, conforman una asamblea que convoca anualmente un mínimo de diez reuniones con el fin de definir los perfiles de la campaña y actuando además como comité de selección de los libros finalistas del Premio Mandarache y del Premio Hache en cada edición.


Radio Mandarache es una red de podcast en el marco de los Premios Mandarache y Hache impulsados por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena, con el principal apoyo de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura y Deporte.


Ojos de perra azul es un podcast de Radio Mandarache para reflexionar sobre leer. Situamos a quienes leen en el centro del hecho literario para investigar distintos aspectos de la lectura y la cultura del libro. Un lugar de ensoñación y encuentro. Sinestesia, abstracción e intensidad adolescente sin pudor.      


Poetry Slam Cartagena un juego poético en el que diez poetas por velada compiten por ganar el favor del público y salir como vencedores de la noche. Cada participante dispone de sólo tres minutos para interpretar su poema, en caso de superar el tiempo límite se le comenzará a restar parte de su puntuación.  La temática y el idioma son libres, la única condición es que los poemas han de ser originales, de creación propia. Toda la información sobre cómo funcionan las veladas está disponible en las bases del evento. 


 
 

Actualizado: 15 ago 2024


Los lectores de este blog conocen Ojos de perra azul, el podcast de Radio Mandarache que dirijo junto a Alberto Soler y que tiene esa increíble edición y dirección de arte de Fito Conesa. Sin embargo, detrás de nosotros, existen un grupo de veinte jóvenes protagonistas que componen cada episodio. Sin sus voces, seríamos incapaces de darle forma a cada idea, reflexión, propuesta creativa. De allí nace esta iniciativa de conversaciones perrunas, un espacio en el blog en donde iremos publicando breves entrevistas a cada una de sus participantes. Este podcast es una experiencia colectiva, la intención no es sólo ponerles un rostro, sino de ofrecer un contexto y ampliar su sentido de pertenencia en este proyecto.


conversación perruna 5: Mercedes Serrano Conesa, 19 años

¿Quién es Mercedes?

¿Cómo comenzaste en el Proyecto Mandarache?

En mi instituto se hacía. En mi caso, era obligatorio. A pesar de eso, me gustó mucho el proyecto. Era muy guay lo de leer, votar, salir de excursión fuera, a los encuentros con autores. Juntarte con personas que también le podía gustar el tema de la lectura. No sé, siendo una adolescente a la que le gusta leer en un entorno en el que a no todo el mundo le gustaba, que te podían ver como friki, pues te hace bien encontrar ese sitio, a esa gente. Al final, eso fue lo que me dio también Libreta, aparte de las herramientas de escritura. Me ayudó a sentirme comprendida, ver que habían más personas como yo. Eso es muy guay.


Pero, ¿cómo fue que te enteraste de Libreta?, ¿cómo pasaste de los encuentros a este taller?


Pues me lo dijo una profesora, y la verdad es que no lo conocía. Me lo dijeron en 4to, cuando ya tienes la edad para apuntarte. Me apunté, y estuve en reserva. Por alguna razón no les gusté lo suficiente, pero luego llamaron a mi madre un viernes por la noche y entré muy contenta. Exploté mucho el taller. Quizás por haberme visto fuera y que luego se me diera la oportunidad. Hice los ejercicios, salía a leer cosas. Lo exterioricé para sacarle provecho.


¿Y de allí nació tu vínculo con la escritura?


No, y no te sabría de decir desde cuándo. Siempre llevaba diarios míos y aunque no era muy constante, me gustaba escribirlos. También guardaba folios en los que de repente empezaba a escribir una reflexión mi yo de nueve años. Escribir, siempre he escrito. Y mi relación con la poesía empieza en 2do de la ESO. Una amiga me dejó un poemario de Bebi Fernández, supongo que la conoces, que es súper famosa: Señorita Bebi. Pues en esa época estábamos todas las feministas de quince años loquísimas por ella. El libro se llama Amor y Asco. De hecho lo tengo aquí, porque le tengo muchísimo cariño al libro. Entonces descubrí que me gustaba mucho, que quería seguir leyendo poesía, y a raíz de compartir libros de poesía con mis amigas, pues iba descubriendo más textos... Aunque empecé a escribir poesía a raíz de que me gustaba un chaval, y no me hacía caso, y una cosa llevó a la otra. Además a una amiga le pasaba igual, porque nos gustaban dos amigos. Pues las dos allí detrás, escribiendo.


¿Y cómo llegas a conocer Ojos de perra azul?


Me metieron en un grupo de Whatsapp de Experimenta Mandarache junto a compañeros de varias ediciones de Libreta. Era como reunir gente que tenía interés de hacer cosas nuevas después de Mandarache. De mi edición de Libreta, sólo quedamos Lucía y yo.


¿Sabrías cómo definir este podcast ante las personas?

Alguna vez me lo han preguntado. Cuesta explicarlo. Yo suelo decir que es un proyecto ligado a Premios Mandarache pero que cada vez siento que lo llevamos a los terrenos que nosotros queremos. Que somos un grupo de jóvenes que hablamos de temas que nos parecen interesantes, e intentamos ligarlo a la literatura. Aunque a veces se queda en un ensayo, porque le damos mucha más importancia al tema en sí.


¿Y para ti qué significa Ojos de perra azul?


Para mí ha significado, al igual que todo lo relacionado a Mandarache, conocer a un montón de personas con las que compartir aficiones y pensamientos. Y pues que en mi día a día, no encontraba ese hueco para poder dedicarle a esa parte de mí, más cultural. Con el podcast mantengo a esa otra Mercedes. Es que yo vivo en un entorno de ciencias, mis amigas, mi piso, todas son de ciencias. Y me encanta la ciencia. Te puedo hablar de mi proteína favorita y cosas así. Pero hay otra Mercedes, a la que le gusta mucho hablar de Gloria Fuertes, y Ojos de perra azul me da eso.


¿No te parece demasiado intenso?


Algunas sesiones me lo han parecido, pero no el podcast como idea.


Entonces, ¿por qué insistes?


Porque soy una pesada. No sé. Creo que aporto cosas. Hemos sabido hacernos un hueco distintivo cada uno.


¿Qué es lo distintivo de Mercedes?


Pues que un día te puedo mandar un audio más reflexivo y poético, y a veces te mando un audio más de tú a tú, hablando.


Pasadas estas cuatro temporadas, ¿cuál crees que es la virtud del podcast y en qué podría mejorar?


Están las reuniones, que son un punto fuerte, y en donde me las paso muy bien. Y hay un vínculo muy especial con los que empezamos el podcast. Por eso mismo, creo que falta generar más espacios de confianza. A ver, está ese primer grupo que se conoce, que tiene otro tipo de relación: Alejandro, Iván, Sara, Mario, Isa, Lucía... pero luego están los más pequeños, que son el segundo grupo que se anexó en la tercera temporada, y con los que falta relacionarnos. E incluso creo que relacionarse ellos entre sí. No lo sé. Falta hacer grupo con ellos. Que no sea una persona a la que ves dos veces al mes por videollamada, sino conocernos un poco más.


Por eso queremos cerrar la temporada con el programa en vivo, para compartir...


Es que cuando tienes vínculo con las demás personas, participas de forma más activa.


Foto: Pablo Madrid · Concejalía de Juventud Cartagena · Grabación del final de la temporada 4 · 26 de abril, 2024

Háblame del Poetry Slam Cartagena...


La acogida ha sido mucho mejor de lo que esperábamos. Siento que Alejandro, Iván y yo estamos haciendo una labor por la ciudad y por la gente a la que le gusta la poesía, y que ellos nos lo están devolviendo con creces. Nos está permitiendo conocer a nuevas personas, que eso me parece muy guay. No sé, le tengo mucho cariño. A nivel personal creo que me ha ayudado a subirme un escenario, hablar con el público, presentar, recitar. Ahora estamos cerrando la temporada.


Es muy comprometida tu relación con la poesía.


A veces me canso de ella, y de todo lo cultural.


No pareces cansada, todo lo contrario. Alejandro, Iván y tú han formado un gran equipo.


Aunque si es verdad, que ves los perfiles de los tres y claro, Iván y yo nos sentimos más fuera. Alejandro, como reconocimiento externo, tiene un poemario ya publicado, ha recitado en varios lados, lo invitan a cosas y que está genial, que se lo curra. Nosotros valoramos la poesía, nos gusta mucho, pero cómo lo demuestras, porque eso no se puede medir.


Entonces, ¿a qué aspira Mercedes?


Aspiro a crecer como persona, seguir leyendo. A recitar mucho. Es un mundo que se me abre ahora. Parece como que me salté la etapa de recitar y ya estoy llevando un evento poético sin haber pasado por él. Ah, y terminar la carrera de veterinaria, a ser posible pronto.


Sé que te gusta la ciencia, lo has dejado claro, pero qué te llevó a veterinaria.


Siempre me han gustado muchísimos los animales, es que ni princesas ni fútbol, lo mío eran los animales. Después crecí, la carrera no es todo lo que imaginas, no se trata solo de salvar animales; así que me replantee si era de verdad lo que quería. Luego llegó un vacío existencial en mi vida, con el que no sabía qué hacer. Aproveché para irme a estudiar fuera, intentando retrasar qué bachiller escojo, en qué carrera me meto. No me funcionó el bachillerato, así que a la hora de recibir las notas de selectividad, vi que me daba para veterinaria y fue como decir: "uy, puedo recuperar este sueño de pequeña, ya que mi yo actual no sé lo que le hace feliz, pues la hago feliz a ella". Pero el caso es que no me dio para veterinaria, entonces me quedé a siete personas para entrar en Murcia. Entré en Biología: "vamos a ver qué tiene esta carrera para ofrecerme", y descubrí que me gustaba mucho la veterinaria. Pues ese año me llevé un montón de cosas que he aprendido, de amigos. De hecho, mi compañera de piso actual la conocí en Biología. Así que, repetí la Selectividad para intentar de mejorar las notas, y el año pasado ya entré. Ahora estoy en segundo, y es algo que no sólo me gusta, sino que me descubro desenvolviéndome bien en la profesión.


En esta dualidad, ciencias y arte, si te hicieras una selfie, o una foto viral con la que todo el mundo te va a reconocer si te busca por internet, ¿cómo te gustaría que fuera?


Pues quiero salir sonriendo, guapa y con otras gafas, porque estas me la he cambiado y no me gustan. Las anteriores a ser posible.


O sea, una nueva Mercedes entra al grupo... la Mercedes vanidosa.


Noooo, y que también se vea que estoy feliz.


Les comparto un texto poético original de Mercedes. Descúbrela, léela y apóyala:



28 días que la luna tarda en engordarse y morir, haciéndose protagonista de la tragedia de una noche.

Ella misma se crea, se pare, se nace y se deja morir.

Está muerta a ojos ajenos,

a la ignorancia no le consta su presencia.

Y ella se deja enterrar.

Deja que le cubran con manto de virgen, pues ella fue su propia madre.

Su tiempo se cuenta en pestañeos.

yo cada vez estoy más delgada, pero no temo desaparecer.






GLOSARIO:


Proyecto Mandarache es un programa de educación lectora, fomento de la lectura y promoción de la cultura escrita dirigido a la totalidad de la población del municipio de Cartagena con especial incidencia en el público juvenil y adolescente. Creado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena en el curso escolar 2004-2005 y dirigido por un Grupo Promotor, una asamblea ciudadana de personas voluntarias comprometidas con los objetivos del proyecto. En el marco de este proyecto se celebran dos importantes reconocimientos, Premio Hache de Literatura Juvenil y el Premio Mandarache de Jóvenes Lectores, dirigido a dos etapas distintas de la juventud, en el que participa el mayor jurado joven, y donde se celebran distintas actividades que incluye encuentros con autores.


Libreta Mandarache es un taller de creación literaria y escritura dirigido a jóvenes.

Durante cada curso escolar las personas jóvenes seleccionadas reciben clases de escritura y de literatura, así como otras nociones sobre el mundo profesional del libro y la investigación. El grupo seleccionado está compuesto cada año por jóvenes de entre 15 y 18 años que hayan participado anteriormente en los Premios Mandarache y Hache. Libreta es una acción formativa del Proyecto Mandarache de Educación Lectora junto a la Biblioteca del Museo Nacional de Arqueología Subacuática. ARQVA.


Radio Mandarache es una red de podcast en el marco de los Premios Mandarache y Hache impulsados por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena, con el principal apoyo de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura y Deporte.


Ojos de perra azul es un podcast de Radio Mandarache para reflexionar sobre leer. Situamos a quienes leen en el centro del hecho literario para investigar distintos aspectos de la lectura y la cultura del libro. Un lugar de ensoñación y encuentro. Sinestesia, abstracción e intensidad adolescente sin pudor.      


Poetry Slam Cartagena un juego poético en el que diez poetas por velada compiten por ganar el favor del público y salir como vencedores de la noche. Cada participante dispone de sólo tres minutos para interpretar su poema, en caso de superar el tiempo límite se le comenzará a restar parte de su puntuación.  La temática y el idioma son libres, la única condición es que los poemas han de ser originales, de creación propia. Toda la información sobre cómo funcionan las veladas está disponible en las bases del evento. 


 
 


Los lectores de este blog conocen Ojos de perra azul, el podcast de Radio Mandarache que dirijo junto a Alberto Soler y que tiene esa increíble edición y dirección de arte de Fito Conesa. Sin embargo, detrás de nosotros, existen un grupo de veinte jóvenes protagonistas que componen cada episodio. Sin sus voces, seríamos incapaces de darle forma a cada idea, reflexión, propuesta creativa. De allí nace esta iniciativa de conversaciones perrunas, un espacio en el blog en donde iremos publicando breves entrevistas a cada una de sus participantes. Este podcast es una experiencia colectiva, la intención no es sólo ponerles un rostro, sino de ofrecer un contexto y ampliar su sentido de pertenencia en este proyecto.


conversación perruna 6: Malcolm Nguema Boriba · Davlak, 17 años

¿Quién es Malcolm?

¡Qué bien te conoces!... A ver, ¿cómo llegas tú a Mandarache?

Fue bastante simple. La profesora de Lengua nos comentó del proyecto, y le dije para participar. Nos dieron una serie de libros, leímos, luego nos llevó a un encuentro con los autores y más tarde la gala. Creo que eso fue en el segundo año que tuve un contacto más cercano, porque en el primero solo tuvimos un debate y no pudimos ir a la gala.


¿Y en qué momento te enteraste del podcast?


Fue la misma profesora de Lengua que dijo: "oye, chicos, que nos mandan un correo de que hay un podcast que se llama Ojos de perra azul". Explicó un poco de qué se trataba y tal, "¿quién quiere ir?" Yo levanté la mano inocentemente y ahora estoy aquí atrapado. Fui luego a un encuentro presencial el primer día, me gustó y me quedé.


¿Cómo le explicarías tú al mundo qué es Ojos de perra azul?


Es un podcast donde se habla de la literatura, dándole un enfoque a la vida real. Metes todo eso en una batidora con la locura y salimos nosotros donde hablamos de esas cosas, de lo que sea y siempre acabamos abarcando muchos puntos de vista.


Me encanta la idea de la batidora de la locura, ¿qué tipo de locura aporta Malcolm al podcast?


A ver, yo creo que meditando de todo lo que hablamos en las reuniones, me adentro en este mundo y aporto un punto de vista que no se había pensado. No quiero echarme muchas flores, pero en plan que sí, soy quien marca un poco la diferencia.


O mejor lo traduzco: un disidente al que le gusta provocar.


Es que al final yo hablo mucho, digo bastantes cosas en este podcast. Entonces creo que alguna de las cosas que digo, aquellas que no están cercanas a la locura, pueden dar un sentido a lo que estamos hablando. Aunque puede ser que sí provoque un poco. Y no porque yo tenga mis creencia fijas. Mira que eso se lo vi a una chica en Youtube, que explicaba que si piensas las cosas de una forma, es porque tú eres así, va de forma intrínseca en tu ser. El tema está cuando lo exteriorizas. Dices algo que puede sonar distinto, pero la idea original siempre estuvo en ti, has sido así siempre, no te lo has inventado.


¿Y crees que es importante insistir en este tipo de podcast?


Creo que es importante tener en cuenta la forma en que los jóvenes pensamos, más allá de lo típico de la vida. Que no estoy diciendo que todos los jóvenes sean iguales, que juegan a la play y qué sé yo, todo bien con eso; pero desde que yo participo en Ojos de perra azul, he ampliado todos los temas de los que hablamos. Los llevo a mi vida, y al final me he abierto un poco a la manera de pensar o razonar las cosas, le doy otra lógica a mis problemas, incluso a la hora de leer. De decir por qué no me voy a leer esto que no sea de mi estilo, o por qué no voy a apreciar tal o cual obra del siglo pasado; al final yo creo que es una forma de abrir un poco la mente y te lleva a conocer puntos de vista que ensanchan tu conocimiento.


¿Y no te resulta demasiado intenso?


A ver si tú estás tratando un tema y no lo llevas a los extremos, ¿realmente te estás preguntando sobre el tema o solo estás pasando por lo básico y simple?. En ese sentido, es bueno ser intenso.


Foto: Pablo Madrid · Concejalía de Juventud Cartagena · Grabación del final de la temporada 4 · 26 de abril, 2024

Entonces, pensemos en el futuro, ¿a qué cosas aspira Malcolm?


Si hablo desde lo real, aspiracionalmente, quiero vivir de la música. Si hablo cautelosamente, pues conseguir un trabajo o ver alguna carrera universitaria que me guste, porque de momento estoy un poco perdido. Soy la aguja en el pajar, porque no encuentro una carrera que realmente me guste... Lo mío sería poder vivir de la música al 100%.


¿Siempre te interesó la música?


Desde que soy pequeño. Quiero fantasear que incluso desde antes. Siempre estaba tocando cualquier instrumento, cantando, yo no recuerdo un día en el que yo no haya cantado en mi vida. Crecí no solo cantando sino componiendo. Y desde 2020, más o menos, ya produciendo, escribiendo mis letras, tocando varios instrumentos.


O sea que tienes una habilidad innata con los instrumentos musicales.


Sí, tocaba el clarinete, pero se me rompió el brazo. Lo tuve que dejar. Luego descubrí a usar ciertos instrumentos virtualmente.


¿Y así fue que empezaste a componer?


Tenía nueve años cuando compuse mi primera canción. Eran un poco sin más. Poco a poco fui aprendiendo. Escuchar distinto tipo de música también te hace aprender un poco más, eso me ayudó a buscar mi estilo. Ahora estoy súper contento como escribo ahora.


¿Cuál es ese estilo?


En mi vida, soy una mezcla de muchos ritmos. Aunque es verdad que mi centro está en lo urbano y el pop.


¿Y tus inspiraciones?


Mi mayor inspiración es Bad Gyal. Es una influencia muy grande.


¿Cómo relacionas tu vinculación con la música con el acto de leer?


No sé si se vinculen, o al menos no le había pensado del todo. Al final, cuando lees, te cuentan historias, de lo que sea. En mi caso, leo muchos libros sobre amor o juveniles, entonces a veces pienso en cómo aplicar la música a esas historias.


¿O sea que hay libros que te han inspirado a hacer canciones?


No. Una cosa es imaginar cómo musicalizar las historias, y otra es hacer una canción sobre un libro. Eso no me ha pasado. Pero hice una canción sobre un mito que me contó una profe.


¡Qué curioso! ¿Y eso se puede escuchar?


Se podría. Si llega un sonido y una canción de la que esté orgullo, se escuchará.


Háblame de la canción que acabas de sacar: ¿AK-143?


Sí. Llevo mucho tiempo haciéndola. Es que solo podía seguirla cada vez que tenía ese sentimiento que quería que transmitiera la canción. A ver, es que yo escribo sobre mí y, básicamente, si yo no sentía que me gustaba alguien, pues yo no seguía con la canción. Entonces, tardé un año en hacerla, pero el resultado es maravilloso.


O sea que es una canción de amor.

Evidentemente, por todos los puntos. Si tú la escuchas es la canción perfecta de amor.


¿Cómo la compusiste?

De manera digital, en el ordenador, desde cero, buscando los mejores sonidos que le quedaran a lo que yo imaginaba... y con mucha corazón. Nunca antes mejor dicho.


Ok, ¿y en caso de la música no sea la opción? Porque tú dijiste que tenías una aspiración de vida y otra más cautelosa. ¿En qué te ves trabajando si la música no funciona?


Pues sabes que me gusta mucho la educación, pero quizás lo veo como algo muy vocacional. Aunque me gusta bastante, no sé si estoy preparado para ello. También pienso en Comunicación Audiovisual, diseño gráfico y esas cosas; y bueno, también te digo, mi sueño real, mi sueño-sueño siempre ha sido conducir un autobús. Un Alsa que cruce Cartagena, sería ideal. Desde pequeño me sabía todas las marcas de autobuses y camiones. Y así como con la música, que cantaba todo el tiempo; pensaba en conducir cada vez que me subía a un autobús. Hasta me puse a revisar para sacar el carnet. A los 21 años.


Si una selfie tuya se hiciera viral, con la que las personas van a reconocer a Malcolm, ya sea el profesor, el conductor de autobús o el músico, ¿cómo te la imaginas?


Primero fuera de casa, que se vea el cielo. Segundo, con una chaqueta/camisa cuello vuelto, me encanta un buen cuello vuelto y, por supuesto, con las cejas hechas.



Les compartimos el perfil en Spotify de Davlak. Descúbrelo, escúchalo y apóyalo:


















Glosario:


Radio Mandarache es una red de podcast en el marco de los Premios Mandarache y Hache impulsados por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Cartagena, con el principal apoyo de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura y Deporte.


Ojos de perra azul es un podcast de Radio Mandarache para reflexionar sobre leer. Situamos a quienes leen en el centro del hecho literario para investigar distintos aspectos de la lectura y la cultura del libro. Un lugar de ensoñación y encuentro. Sinestesia, abstracción e intensidad adolescente sin pudor.

 
 
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Cultura, libros, infancia y adolescencia

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ilustración de las jornadas @Miguel Pang

ilustración a la izquierda @Juan Camilo Mayorga

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