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Enero 2020: ese otro presente

El punto de encuentro era una postal. Antes del diez de enero, los integrantes de los clubes de lectura de las bibliotecas de El Coto, El Llano y La Calzada en Gijón (España), recibirían una postal en sus buzones. Estas misivas contenían algún consejo, recomendación literaria o audiovisual, una canción, un poema pero también una discreta invitación.


Debido a que durante el primer semestre del año, las bibliotecas no iban a poder llevar a cabo los clubes de lectura, estos jóvenes podían seguir en contacto en una especie de reto creativo. Si aceptaban, solo debían enviarme una foto de la postal al WhatsApp. Sin más palabras. Cada uno recibiría, posteriormente, un ejercicio de exploración alrededor de los oficios del arte o la escritura. Porque esto no iba necesariamente de clubes de lectura, sino de un sostenido diálogo cultural que se prolongó más de lo esperado debido a la pandemia.


La dinámica era la siguiente: cada mes se propondrían distintos ejercicios de creatividad. Los participantes, adolescentes entre 12 y 16 años, asesorados por nuestras conversaciones, formularían sus propuestas de manera libre. Como yo era solo un asesor, esas propuestas finales pasaban a otro nivel de opinión. Es decir, integré a un grupo diverso de observadores, representantes del campo cultural, que ofrecían amablemente sus opiniones sobre las distintas propuestas.


Estos resultados formaron parte de una tabla de medición que permitía ir escalando posibilidades. Si los comentarios de los observadores a su propuesta eran mayoritariamente positivos, eso les daba ventaja para el siguiente ejercicio. Nuestra intención era darle a ese espacio creativo, un sentido de profesionalización. Es decir, que los jóvenes participantes pudieran explorar distintas áreas creativas relacionadas a la escritura, mediación y fotografía mientras la entendían como la posibilidad de una profesión.


De manera casi orgánica, este espacio de encuentro se transformó en una especie de reto colectivo, en donde se iban retirando algunas de las personas según sus intereses mientras que otras, sorprendentemente, seguían explorando las nuevas posibilidades.


Febrero 2020: mes breve, relatos breves

El primer ejercicio era aparentemente sencillo, tenían que escribir un microrrelato. No hubo más indicaciones. El primer paso para esta ejecución era lidiar con la libertad absoluta, es decir, gestionarla para poder construir una breve historia venida de la nada. Algunas de las conversaciones iniciales estaban relacionadas con otorgarle propiedad, sentido y coherencia a muy pocas palabras. Probablemente, en esta época donde el Twitter convive con el mundo, parece un absurdo dar tantas vueltas a este ejercicio narrativo. Lo hicieron, desde el ensayo y error, proponiendo distintos tonos.


Debido al compromiso real y sopesado que tuvieron con sus propuestas, quise responder de la misma manera. Es decir, no minimizar el esfuerzo sino ofrecerles diversos puntos de vista. La intención era demostrarles que ese ejercicio narrativo podía tener tantas alternativas de lectura como de creación. Los observadores, en este caso, fueron un grupo de periodistas, autores, editores, especialistas en diversas áreas, que fueron capaces de ofrecerles mensajes directos plagados de recomendaciones tanto con los aciertos como con los fallos. Era un feedback que los participantes agradecían y, a la vez, nutría la experiencia.

El relato que obtuvo más comentarios positivos fue el de Eloy.


Un resumen de algunos de los comentarios de los observadores fueron los siguientes:

"Narra algo muy contemporáneo, la monotonía como un mal de esta época. Me gusta que una persona joven lo aborde, y con un buen uso de las palabras, lejos de lugares comunes."
"Eloy juega muy bien con el establecimiento de una certeza, la certeza del enfado, y se certifica el motivo de todo lo que va mal; materializa de manera muy concreta aquello que ocurre y abre luego a otras interpretaciones."

Para febrero, estos observadores que colaboraron fueron:

Adolfo Córdova, periodista, escritor e investigador

Arianna Basciani, periodista y especialista en estrategia editorial

Arianna Squilloni, editora, escritora y especialista en literatura infantil

Jaime Yáñez, investigador y especialista.

Lucas Ramada Prieto, investigador y especialista en ficción digital.

María Fernanda Paz-Castillo, editora, investigadora y especialista en literatura infantil.

Valerie Wielheim, investigadora y especialista.

Virginia Riquelme, editora, gestora cultural y poeta.

Marzo 2020: otras realidades, un estado de alerta

Antes de que se decretara el estado de alarma, la propuesta estaba sobre la mesa. A partir del relato de Eloy, los participantes debían ofrecer posibilidades para la escritura de un guión de cine. Es decir, crear una estructura, un argumento, una posible escaleta, con fotos o dibujos de la ambientación y algunas canciones que pudieran funcionar como banda sonora. El relato, breve, debía mutar a una historia más elaborada. Debían encontrar, en esa premisa, una posibilidad de relato mucho más complejo. Este no era un ejercicio de escritura creativa al uso, sino la construcción de un universo posible a partir de ese microrrelato.


Estos argumentos construidos con ideas fragmentadas, fueron observadas por la talentosa y joven dramaturga Karin Valecillos. Fundadora de la agrupación Tumbarrancho Teatro, escritora de televisión y cine. Ella tiene más de veinte obras de teatro y dos largometrajes, por los cuáles ha recibido múltiples reconocimientos a nivel mundial.


Sus opiniones positivas fueron más cercanas a la propuesta de Adry, quien revela una poderosa realidad marginada desde el espacio de lo cotidiano que nos ofrecía Eloy.


Su propuesta comienza así:


"¿Por qué no un día diferente? Su vida siempre fue diferente"


Los comentarios de la observadora fueron los siguientes:

"Emocionalmente me conecto mucho con el tema del extranjero y el desprendimiento pero lo que más me gustó fue que, con esa capacidad de usar pocas líneas, usa frases que generan emociones, lo hace in crescendo. Tiene espíritu de guionista porque con muy poco transmite la idea de una historia, una emoción, un personaje. Inmediatamente lo lees y entras en una atmósfera, en un tono."

Abril 2020: ¿y ahora qué hacemos?

Este fue un momento de confusión colectiva. Algunos participantes, agobiados por la situación, decidieron no continuar con la propuesta. Otros resistieron. Elegimos tres lecturas diferentes para explorar la posibilidad de las reseñas críticas. Se hizo pero de manera bastante informal, en un diálogo que servía más de apoyo que en un ejercicio creativo. Leímos dos álbumes y vimos un corto animado a distancia. Fue nuestro punto y aparte.



Mayo 2020: observar el encierro

Del agobio y lo digital, decidimos explorar la mirada. Si los encuentros digitales en la escuela los agobiaban, si la incertidumbre no permitía que nos concentreramos, lo mejor era explorar ese espacio al que nos tocaba pertenecer a manera de resguardo.


Cada uno propuso una pequeña galería visual desde la que se podía traducir sus formas de observar el mundo. No fueron fotos al azar, sino una selección pensada, muy bien argumentada, de lo que no eran capaces de traducir con palabras. En este caso, el observador fue el fotógrafo y diseñador visual, Camilo Villegas, quien se tomó el tiempo de explorar una a una las fotos, de ofrecerles a ellos un minucioso comentario técnico a su propuesta. Les dio a aquellos interesados en la rama visual, ciertas herramientas para poder mejorar estas fotos. En este caso, la selección con más comentarios positivos fue la de Telmo, quien además se dio a la tarea de darles nombre, como si fuera una pequeña exposición.


La foto mejor valorada se titula "El lento flujo del tiempo":



Según comentarios de Camilo:

"Esta es una fotografía con un punto de vista muy personal, subjetivo e interesante que, a pesar de no tener más de dos o tres elementos en la fotografía, nos da cabida para usar la imaginación y pensar quién está mirando esa imagen, quién es el sujeto, a dónde está mirando, ¿mira hacia arriba o hacia abajo?, ¿qué hay más allá de los bordes de la fotografía? Sin tener casi nada dentro de la foto, dice mucho. El título le da, además, un tono muy especial."

JUNIO 2020: UN EJERCICIO DE LA MEMORIA

Esta actividad culminó con una entrevista personal a cada uno de los participantes que se mantuvieron hasta el final: Telmo Díaz, Adryan Lira y Eloy Valdés. El lugar de encuentro fue en la fachada de las respectivas bibliotecas en donde se llevaban a cabo sus clubes de lectura. Casualmente, cada biblioteca tuvo su propio representante. Para nuestro equipo es fundamental mantener el respeto al espacio de la biblioteca, mostrar nuestro constante agradecimiento a sus trabajadores, bibliotecarias la mayoría, que hacen posible que esos edificios se mantengan con vida. Ellas forman parte también de estos clubes de lectura.


En los encuentros con Telmo en la Biblioteca de La Calzada, con Adryan en la Biblioteca de El Llano y con Eloy en la Biblioteca de El Coto, se articuló una conversación sostenida, honesta, acerca de su relación con la cultura, la sociedad y los libros.

Para nosotros, el mayor logro de la actividad, estuvo precisamente en esas conversaciones finales. Son entrevistas que presentan a tres perfiles distintos de adolescentes, con sus ideas del mundo. Es importante este ejercicio de la memoria, para poder entender su posición ante el mundo. Estos diálogos no buscaban profundizar sobre la vida en pandemia, aunque son temas que se asoman, sino en su relación con la cultura, con la experiencia de la adolescencia y el futuro.

No es casual que Telmo, Adryan y Eloy también mantengan un gran compromiso con los clubes de lectura en los que participaron, incluso cuando estos no se llevaban a cabo. Es un mérito ganado a pulso. Hemos seguido en contacto después de las entrevistas, seguimos dando vueltas a esas conversaciones, en debate o con nuevas ideas, pues el diálogo no es un espacio que se pueda medir en cifras o resultados, es un ejercicio cambiante como la vida.


A continuación, compartimos las tres entrevistas, tómense un tiempo y lean sus respuestas.


Julio 2020: Entrevista con Telmo

"Cuando leo ficción, imagino a los personajes. Les pongo cara y personalidad. Aunque luego en la historia no tenga sentido porque el personaje no es como lo imaginaba. Es como con las descripciones, me gustan cuando son para una acción, pero no al querer ser detallistas. Esas son un rollo."

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Agosto 2020: Entrevista con Adry

"Leer es como cuando entrenas. En ambos casos necesitas de disciplina, oír al cuerpo, saber lo que pide sin sobre esforzarlo. Yo soy flaco, pero tengo fuerza, y eso que me falta masa muscular. Imaginar, analizar, concentrarse, también son rutinas para leer. ¿Funcionarían los clubes de lectura en las canchas? Sí pero no sé cómo."

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Octubre 2020: Entrevista con Eloy

"Vivimos avances tecnológicos que no tuvieron nuestros padres. Tenemos redes sociales para expresarnos sin prejuicios. Se nos dio acceso a la información. Nos facilitaron la vida y las formas de comunicarnos; por eso somos diferentes, porque tenemos todas esas posibilidades a la mano. Es lo que nos toca. Entonces como el adulto piensa que su forma de hacer las cosas es mejor, sino lo hacemos como ellos entonces lo hacemos mal."

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Estos tres jóvenes han sido los representantes finales de esta dinámica. Y no queremos decir ganadores, porque esto no era un concurso, sino una propuesta de exploración que ellos siguen manteniendo con interés. Gracias a los observadores por su tiempo y opiniones, pero también a la colaboración de editoriales, profesionales del medio y del equipo de PezLinterna, porque pudimos darles a Adry, Telmo y Eloy una pequeña selección de libros como reconocimiento, con lecturas que seleccionamos según el perfil de cada uno. También bonos para Netflix y Spotify y materiales para el trabajo de escritura o pintura, según el perfil de cada uno de ellos. Dejamos aquí una muestra de los libros seleccionados:


También hemos realizado fanzines en físico, con material reciclado, que muestran las propuestas de todos los participantes, así como las entrevistas de estos tres representantes de forma individual. Los hemos subido en Issuu. Sin embargo, las entrevistas, son las mismas que están publicadas aquí en el blog. En cuanto a las biblioteca, cada una tendrán un ejemplar de las entrevistas como un fanzine, porque nos parece importante que las voces sociales de una comunidad formen parte del archivo, mucho más en un año como el 2020.





 
 

Cuando se decretó el estado de alarma hace algunos meses, la incertidumbre pasó a ser un derecho y la intimidad, un privilegio. Iniciamos un viaje de exploración confuso, sin mapas ni rutas, pero con muchas bitácoras recogiendo la información diaria. Las personas, aquellas que disponían de las herramientas para hacerlo, comenzaron a ampliar su mundo en las redes sociales con encuentros virtuales e interacciones del apego. Eso, cuando no estaban absorbidos por el teletrabajo o las clases en línea. Nos contábamos, mostrábamos, inventábamos, "reinventábamos". El espacio personal e íntimo se transformó en una reflexión compartida en tiempo presente. Nuestras voces eran alianzas pero también escándalo, ruido. En mi caso personal, no lograba concentrarme a menos que fuera una tarea mecánica. Pensaba, evidentemente, en varias de las dinámicas que estaba realizando con los jóvenes y que se truncaban. Antes de ceder a la frustración, cambiamos el rumbo de algunas ideas


Una de las propuestas nació específicamente durante los días de cuarentena. Se llama Diari del resguard y lo construimos las "traficantes de libros". Así nos hacemos llamar las integrantes del club de jóvenes lectoras en la Biblioteca de Montornès del Vallès. Para llegar a esto, necesité del apoyo incondicional y siempre dispuesto del grupo de bibliotecarios, con los que pude construir un espacio de comunicación virtual que no teníamos antes.


En este nuevo grupo de Whatsapp no hicimos las sesiones de clubes de lectura. Confieso que no quería ceder esta dinámica al espacio virtual y ellas tenían bastante trabajo con sus clases. Así que nos fuimos poniendo al día con nuestra situación real. Decidimos aparcar nuestras opiniones sobre Persépolis o Eleonor & Park (nuestras próximas lecturas), para hablar de los espacios que nos daban sosiego en medio de la incertidumbre. Absoluta libertad en contarnos, con mensajes escritos y diálogos con stickers. Fue así como iniciamos este peculiar diario del resguardo. A ratos fanzine, a ratos librillo de álbum musical. Es un diario en el que decidimos recoger aquellos contenidos que nos ayudaron a sobrellevar -o disfrutar- de la cuarentena y, a su vez, un recorrido íntimo y personal.


Trabajamos en equipo. Creamos, recomendamos, diseñamos, planeamos y, al final, decidimos que lo llamaríamos Diari del resguard. En catalán, pues ellas son mayoría. Quisimos usar la palabra resguardo porque, aún y cuando la sensación exploratoria era la de vivir en una distopía, nosotros queríamos estar del lado de la resistencia. Queríamos cuidarnos los unos a los otros. Este es un diario al que acudir en caso de emergencias. Quizás, estas voces que nos dieron cordura o distracción, puedan serles útiles también a ustedes en algún momento de caos. El diario no habla del COVID. Este es nuestro propio relato de la duda.


ESTRUCTURA


Dos poemas abren y cierran este diario. Ambos, descubiertos durante los días de resguardo, hablan de dos formas de iniciar o de observar al mundo: antes de la incertidumbre y después. El primero está escrito en catalán y pertenece a Maria Antònia-Salvà. El último está en castellano y es del venezolano Eugenio Montejo. Esto también corresponde a nuestra identidad como grupo, es nuestro idioma secreto, pues en cada sesión nos compartimos palabras en catalán a cambio de palabras o expresiones venezolanas (o en portugués).


Luego, el esqueleto del diario está compuesto por cinco microrrelatos escritos por Abir, Amal, Ari, Nour y Omaya. Pueden leerse de manera individual, como si fueran reflexiones sencillas del encierro; o entenderlas como parte de una historia personal que evoluciona y crece. Esa historia arbitraria habita en las páginas. Cuenta las emociones personales de dos personajes o circunstancias enfrentadas, pero que se van adaptando de forma coherente durante cinco fases: la duda, el caos, el miedo, la esperanza, la liberación. Este inquieto recorrido también se percibe en la forma en que decidimos organizarlo. Es decir, descubrirán que el título del diario, las señalizaciones, un poema y una canción están escritas originalmente en catalán. Pero las indicaciones y los microrrelatos están escritos en castellano. Las canciones, casi al cien por ciento, están en inglés y francés. Fuimos anexando las páginas, pensando en la coherencia discursiva más que en el idioma. Quisimos ser honestos con la forma en que nos contábamos, en la manera que iban fluyendo las ideas.

En el medio de cada relato, también se albergan fotos o ilustraciones compartidas por todo el grupo, en el que nos incluimos Leire, Verónica y yo. Las imágenes pintadas son, en la mayoría de los casos, bocetos del ocio, dibujos improvisados para pasar el tiempo. En cuanto a las fotografías, son más bien un registro de lo que era nuestros días durante el resguardo.


A medida que transcurre el diario, se percibe el uso de una iconografía propia de lo digital: conectar wifi, cargar batería, encender, reiniciar. Esos símbolos son también una voz que cuenta. La evolución de estos iconos en sus páginas propone una reflexión sobre el actual impacto de lo digital en nuestras vidas.


PUNTS DE TROBADA · PUNTOS DE ENCUENTRO


Decidimos hacer una señalización para algunas de las páginas. La idea era ubicarnos en medio del caos. En este caso, los punts de trobada (puntos de encuentro) son ese espacio en el que los sobrevivientes de una catástrofe se reencuentran y protegen. Para estos espacios, reunimos nueve recomendaciones de libros, series, películas, videojuegos, obras de arte. En algunos casos con una breve explicación, en otros solo con una imagen y su referencia. Son los espacios que nos dieron cobijo y que ofrecemos en caso de emergencia para el que lo necesite.



DUBTES EXISTENCIALS · DUDAS EXISTENCIALES


Otra forma de señalizar las páginas es con las dubtes existencials (dudas existenciales). Son diez fragmentos de canciones que nos acompañaron durante el resguardo. Estas canciones corresponden al momento emocional que señala el recorrido. Es decir, podemos tener la sensación de caer, de sentir que somos monstruos, de esperar, de querer huir, de viajar, de ser libres. En esta página no solo encontrarán trozos de las letras en su idioma original, sino imágenes de sus vídeos musicales como apoyo y referencia. Les dejamos también la lista de Spotify donde podrán encontrar la mayoría de las canciones recomendadas por el club de lectura.



CITES D'ALTRES DIARIS · CITAS DE OTROS DIARIOS


Esto es más que todo un gesto de coquetería pop. Reunimos cuatro citas de otros diarios de ficción en series o libros que nos fueron reveladores en momentos de angustia. Son las voces que forman parte de las recomendaciones y nos identificamos con sus ideas.



POR ÚLTIMO


Al final encontrarán recogidos todos los fragmentos de las canciones que hemos usado para este diario. Están traducidas al castellano y al catalán. La intención es ofrecer una guía, en caso de necesitarla, para poder entender la evolución de esta bitácora.


Hemos construido solo un diario en físico que estará en la Biblioteca de Montornès del Vallès en Barcelona. Para este libro de arte y cultura mainstream usamos papel reciclado. La única diferencia que no encontrarán en el formato digital, es que jugamos artesanalmente con el papel cebolla en medio de algunas páginas como si fuera bruma o ventanas que se abren.



DIARI DEL RESGUARD · DIARIO DEL RESGUARDO


Esta crónica no tiene respuestas a nada. Mucho menos el diario. Pero nos hace ilusión poder compartir con ustedes este trabajo de exploración íntima, personal, transferible. Un trabajo colectivo que buscaba contar de manera diferente el tiempo presente. Aún quedan otras dos propuestas distintas por mostrarles, pero esta era importante contarla ahora pues queríamos que simbólicamente se quedara dentro del estado de alarma de España, habitando el límite.


A continuación les dejamos explorar el diario de manera íntegra en issuu:







 
 

A pesar de las dificultades propias de estas semanas de resguardo, el Banco del libro siguió trabajando de forma virtual para poder ofrecer los resultados de Los Mejores de este año. Además, 2020 es un año especial, pues se conmemoran los cuarenta años de su comité interdisciplinario de evaluación de libros en español para niños y jóvenes. Durante los últimos meses, los profesionales que forman parte del comité leyeron 320 títulos de distintas partes de Latinoamérica y España. El número de postulados para esta selección fue de 136 libros, de los cuales distintos jurados, eligieron un cuadro de honor en juvenil, infantil e informativo.

A su vez, ofrecieron una serie de menciones que amplía el catálogo, dejando evidencia de la calidad de los libros publicados en los últimos tres años, pero también ofreciendo más opciones de referencia para las personas que nos dedicamos a esta labor.

Estos resultados se lo debemos a la constante labor de María Beatriz Medina, directora general del Banco del libro y de Olga González, gerente de proyectos; quienes siguen resistiendo y promoviendo espacios para la mediación lectora. En esta edición contaron con la colaboración de Sashenka García, quien comprometida con la institución como ex bancolibrera, llevó a cabo la organización de los jurados y del evento que este año se realizó de manera online a través del Instagram del Banco del libro. Incluimos en este equipo a María Fernanda Rincón, quien ha mantenido con vida el blog donde se encuentran todas las reseñas de los libros postulados. Haz clic en las imágenes o títulos de los libros de la lista a continuación, y te llevará a la página del Banco del libro. Vale la pena tenerla como punto de referencia. Por último, lamentamos que las actuales circunstancias impidieran ofrecernos los resultados de los bibliotecarios, siempre es bueno ver cómo influye su tipo de mediación en estas decisiones, los esperamos el próximo año.


A continuación, compartimos los resultados de Los Mejores del Banco del libro 2020.



Atravesamos un tiempo desafiante como ha sido la cuarentena, necesaria aunque tedioso por el resguardo ante el Covid19. En medio de estas circunstancias el Comité evaluador del Banco del Libro no dejó de trabajar, leyendo y reseñando en la ruta a “Los mejores 2020” los fascinantes libros que llegaron a sus manos. Para el Jurado Juvenil no fue, sinceramente, una tarea tan difícil. Porque la verdad sea dicha, esta tarea fue el refugio que encontramos para sobrellevar las diferentes decisiones que tuvimos que ejercer como ciudadanos: quedarnos en casa y una crisis actual que acompaña nuestras circunstancias. En cuanto a los libros, el panorama era otro. Allí donde estaba nuestra riqueza, estaba el reto de llevar nuestra deliberación a buen término. Como Jurado Juvenil sostuvimos una misión de lectura inspirados por la visión de nuestro querido Banco del Libro: llegar a todos los espacios. Esta vez el espacio éramos nosotros mismos, en nuestro intercambio para poder evaluar. Y lo logramos. Fuimos puentes de lectura y transporte del material: exploramos vías de reunión a través de redes sociales, intercambiando ideas y opiniones. Todo ello ilustró, como aventura preciosa, nuestro paso por la evaluación de “Los mejores 2020”. Más que nunca ha sido un libro la más idónea de las compañías. A ratos un bálsamo, a ratos una medicina agridulce para mostrarnos cómo entender tiempos raros de adversidad compartida. Si bien no todos han sido los ganadores, los postulados han sido el mejor de los resguardos. Felicitaciones a los ganadores y a todos los postulados. Gracias por ofrecer libros que en tantos sentidos acompañan. Que han apostado a dar formas a lo que es inesperado, inefable, a veces sumamente hermoso y también sumamente difícil, incluso, de enunciar.

Hemos coincidido como jurado en asegurarnos libros muy valientes para nuestra selección. Esta fue una muestra muy particular. En momentos se sentía el pulso del riesgo combinado con la belleza. La deliberación del Jurado Juvenil estuvo siempre rondada por la imagen de la libertad de criterios, de la originalidad de las propuestas. Todo ello indica una gran valoración del lector, al ofrecer libros y miradas inteligentes con tanta calidad y tanto cuidado al elegir temas tan necesarios de abordar hoy en día. Creo que nuestra decisión reúne de alguna forma ese sentimiento que llenó nuestros intercambios, la sorpresa que no es sorpresa de proponer a cada opción, cual fuera, palabras sentidas de cada uno sobre la peculiaridad que cada material ofrecía en cada una de nuestras experiencias lectoras.


A continuación, con todo respeto y cariño, el resultado de nuestra deliberación.


María Fernanda Rincón, Jaime Yáñez y Annabel Petit

Caracas, Junio 2020


ORIGINALES JUVENILES




TRADUCCIONES JUVENILES



MENCIONES ESPECIALES

El Jurado Juvenil otorgó también tres menciones especiales, que gustosamente acordamos a partir de una rica discusión en torno a la fecundidad de imágenes, reconocimiento del baluarte cultural de lo urbano y valor en nuestro colectivo que tienen estas tres obras.

Estas son:


Educación Anterior. Una historia incompleta del punk venezolano. Rafael Uzcátegui (comp.) Ilustradores: Lucas García París y Edgar Jiménez. Provea. Caracas, 2019. 

Mestre Wilson. Marco Chamorro. Editorial GatoMalo. Bogotá, 2018.

Iván el tonto. Lev Tolstói. Ilustrador: Decur. Traducción: Marta Sánchez-Nieves Fernández. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019.


La muestra de este año ha sido bastante amplia y surtida en cuanto a temas y formatos. La decisión no fue fácil, y debido a la indiscutible calidad de los libros que recibimos este año, el jurado decidió otorgar un mayor número de menciones. No queríamos dejar por fuera sin reconocimiento alguno el destacado trabajo hecho por los autores, ilustradores y editores.


En la muestra de libros originales encontramos temas como: la critica a los prejuicios de la sociedad por medio del humor, la lectura como elemento diferenciador, la escritura y los viajes. Encontramos respuestas a una de las preguntas más recurrentes: ¿Quiénes somos? También la posibilidad de humanizar lo indomable a través del amor y la confianza; el recuerdo de uno de los capítulos más tristes de la historia por medio de una infancia feliz, el poder de la imaginación como salvavidas ante la adversidad, la soledad y la amistad.

En la muestra de traducciones encontramos temas como: la vejez y sus misterios; las tradiciones y la defensa de una vida digna. La vida, la familia, la traición y la muerte. También sentimientos expresados de manera sencilla y hermosa. Y en otras oportunidades, de manera jocosa.


Los libros de esta selección representan las inquietudes de la sociedad de nuestro tiempo. Libros que reflejan la necesidad de resaltar lo mejor de la humanidad, aquellas características que nos permiten vivir en armonía, respetando y tomando en cuenta siempre al otro, recordándonos que somos parte de un todo y de un devenir, principio y fin.


Valerie Weilheim, María Beatriz Medina y Michéle Carezis.

Caracas, junio de 2020



ORIGINALES INFANTILES



TRADUCCIONES INFANTILES



MENCIONES ESPECIALES

La caimana. María Eugenia Manrique. Ilustrador: Ramón Paris. Ediciones Ekaré. Barcelona, 2019.

La carta de la señora González. Sergio Lairla. Ilustradora: Ana G. Lartitegui. Editorial A buen paso. Barcelona, 2019

Pitchipoï. Jacqueline Goldberg. Ilustrador: Juan David Quintero Arenas. Tragaluz Editores. Medellín, 2019

Contar. Pep Bruno. Ilustrador: Andrés Antinori. Editorial A buen paso. Barcelona, 2019

Sentimientos encontrados. Gustavo Puerta Leisse. Ilustradora: Elena Odriozola. Ediciones Modernas El Embudo. Madrid, 2019

Migrantes. Issa Watanabe. Libros del Zorro Rojo. Barcelona, 2019.


El regalo de los reyes magos. O. Henry. Ilustradora: Lisbeth Zwerger.Traducción: Juan Ramón Azaola. Editorial Cuatro Azules. Madrid, 2016

Mi abuelo pirata. Laia Massons. Ilustradora: Zuzanna Celej. Traducción: Isabel Llasat. Akiara Books. Barcelona, 2019

Esperamos a un bebé. John Burningham. Ilustradora: Helen Oxenbury. Traducción: Susana Tornero Brugués. Editorial Juventud. Barcelona, 2019


Señor gato. Blexbolex. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019




Una de las iniciativas de los últimos años en Los Mejores, ha sido ir abriendo un espacio para los libros informativos. Esto responde a la alta producción de materiales informativos dirigidos a niños y jóvenes en la actualidad, sino también a una evaluación mucho más especializada. Aquí les comparto el veredicto:



“La evolución ha sido uno de los avances más importantes del pensamiento biológico moderno. El término alude a la interconexión de todos los organismos vivos,

a los cambios graduales que se producen dentro de cada especie y a su diversificación con el paso de los milenios: un proceso gracias al cual nos hemos convertido en lo que vemos cuando nos vemos al espejo.”

Ella Frances Sanders

Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo.

Libros del zorro rojo, 2019

La evolución no se restringe al mundo de lo vivo. En el universo de la literatura, los libros, junto a la palabra, cómo decirla y la manera de representar el pensamiento y su diversidad, también evolucionan: Co-evolucionan con el lector, bajo presiones selectivas. Adaptándose, diversificándose.


Producto de esta co- evolución hemos visto cómo los libros informativos se han hecho espacio entre “Los mejores libros para niños y jóvenes”. Hemos sido testigos de cómo han ido definiendo su “nicho”. El año pasado optaron por un escalafón especial, la Mención Humboldt y en este 2020, justo cuando el Premio cumple 40 años, alcanzan su propia categoría dentro de la premiación. Logro que nos satisface como lectores e investigadores, porque en un mundo catalogado de “Infoxicado”, pudieron haberse creído vulnerables o en vías de extinción.


¿Qué lugar podía quedar en el mundo editorial para el libro informativo cuando disponemos del “dato instantáneo”; de la interacción casi sincrónica con el hecho, con el fenómeno; cuando la virtualización y la simulación ofrecen posibilidades de sumergirse en diversos ambientes y situaciones para vivir experiencias de contacto y de toma de decisiones? Esta pudo haber sido una pregunta. Pero, gracias a autores y a editores que entendieron que los lectores también evolucionan -y que lo hacen en respuesta a un mundo que les exige cada vez más imaginación, reflexión e interiorización en aras de que el crecimiento individual sume al colectivo- es que hoy disfrutamos de esta maravillosa muestra de libros informativos. Libros que desde hace mucho no solo tratan de manera objetiva la realidad, sino que aluden, retan e interpelan estéticamente a la participación y responsabilidad de un lector que se sabe parte de una realidad objetiva en interconexión con la subjetiva: realidades que se influyen y condicionan la una a la otra.


Los libros postulados de esta edición nos recordaron que: “Somos polvo de estrellas (…) que estamos compuestos por la roca, la ola, y la corteza de los árboles, los caracoles y el olor a jardín después de la lluvia” (Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo. Libros del zorro rojo, 2019.); que “somos una gota de agua/que un día cae al mar/como fruto maduro/como una flor que abre todos sus frutos” (La gota de agua: según Raimon Panikkar. Akiara Books, 2018); “que una semilla es una cápsula espacial, un sencillo y sofisticado envase lanzado al mundo que en su interior mantiene un ser vivo” (Semillas: un pequeño gran viaje. A buen paso, 2018). Que hay un cielo nocturno habitado con formas y enigmas, que nos guían y nos inspiran desde siempre (El cielo imaginado A buen paso, 2018); que la Tierra bajo ese cielo, gira sobe sí misma y alrededor del sol y que cada estación que es parte de ese giro, tiene su ciencia (Ciencia para pasar el otoño. Iamiqué, 2019); que la vida en el planeta tiene su historia, y que podemos llevar cuenta de ella, cual naturalistas, desplegándola para extendernos en el tiempo evolutivo (La historia de la vida. Evolución. Océano, 2018). También que desde que aparecimos en el planeta nos dio por contar, por medirlo todo y que hacerlo nos ha permitido entender y construir el mundo que habitamos (Las mediciones no fueron siempre así. Iamiqué, 2019); que desde pequeños la necesidad de contar nos habita y nos construye (Contar. A buen paso, 2019).


Nos recordaron que desde siempre nos hemos inspirado en la naturaleza y en sus formas, llegando por analogía a inventos de todo tipo, imitando incluso a seres que actualmente no nos acompañan (Trilobites. Océano 2017); que la ciencia y el arte coinciden en su obsesión por abstraer y representar el mundo, al espacio, al caos y que muchas veces lo hacen de la misma filosófica manera (Pensar el espacio. Reflejos, superficies y colores. Petra ediciones, 2018). Que si bien la actividad humana ha contribuido a destruir ecosistemas y recursos de nuestra Tierra, a cambiar nuestro clima (Se van los glaciares. Cambio climático en los Andes venezolanos .Fundación Empresas Polar, 2017) muchos no desistiremos del afán por disminuir nuestra huella ecológica, de reconstruir lo que podamos (A la vista. Libre Albedrío, 2017) y de soñar con mejores maneras de habitar el mundo: un hogar dentro del gran hogar (La casa en el bosque. Libros del zorro rojo).


También que en esa mejor manera de estar en la Tierra queremos convivir con otros seres que tienen el mismo derecho a estar (Retratos animales. Libros del Zorro rojo, 2019); porque la buena relación entre los hombres y animales sí es es posible, sobre todo si lo asumimos desde pequeños (¿Lo ves? Norma, 2019); que hay libros que nos invitan a pedalear en el aire, a disfrutar de una carta infinita a través de la obra de quienes han hecho del arte su manera particular de representar el mundo e invitarnos a vivirlo de manera mágica y diferente (La maleta mágica. Ekaré Sur, 2017).


Esperamos que este breve recorrido se convierta en una invitación a leer cada una de las reseñas de los libros postulados. ¡De los ganadores y sus menciones! en nuestro blog porque, como menciona Brenda Bellorín, una de nuestras investigadoras bancolibreras: “aun cuando busquemos ver objetivamente los distintos aspectos de un libro, nuestra subjetividad siempre se cuela… Un mismo libro no sólo puede ser interpretado de manera muy diferente por distintos lectores, sino que puede tener un sentido específico en un contexto determinado” y esto que hoy tiene un significado especial para nosotros como jurado de “Los mejores” seguramente adquirirá también uno especial para cada uno de ustedes. Lo que sí es cierto, es que la decisión, como siempre, ha sido difícil, porque hay demasiado de lo bueno que debe conformar un buen libro, en cada uno de estos.


Freya Rojas y Olga González.

Caracas, junio de 2020



MENCIONES ESPECIALES

Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo. Ella Frances Sanders. Traducción: David Paradela. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019


Trilobites. Maia F. Miret. Ilustrador: Manuel Monroy. Editorial Océano. Barcelona, 2017


ALGO DE HISTORIA · BANCO DEL LIBRO


En 2020, la institución arriba a los sesenta años. Es un número importante que se traduce en resistencia, innovación, muchísimo trabajo y un amor sincero a la lectura como proceso transformador del ciudadano. El Banco del libro es una figura de referencia obligada para todos los que trabajamos en este medio. El siguiente vídeo se realizó en su aniversario cincuenta. No solo se recoge su historia y trascendencia, sino que es contado a través de las personas que se han encargado de dirigirla y mantenerla a flote. Faltaría un anexo que cuente los vertiginosos diez últimos años cargados de retos. Inmersa el cambios históricos importantes en la historia de Venezuela, el impacto de la crisis económica y social; junto a muchas de las lecciones de adaptación y reinvención que nos sigue dando el Banco del libro.


 
 
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