Cuando se decretó el estado de alarma hace algunos meses, la incertidumbre pasó a ser un derecho y la intimidad, un privilegio. Iniciamos un viaje de exploración confuso, sin mapas ni rutas, pero con muchas bitácoras recogiendo la información diaria. Las personas, aquellas que disponían de las herramientas para hacerlo, comenzaron a ampliar su mundo en las redes sociales con encuentros virtuales e interacciones del apego. Eso, cuando no estaban absorbidos por el teletrabajo o las clases en línea. Nos contábamos, mostrábamos, inventábamos, "reinventábamos". El espacio personal e íntimo se transformó en una reflexión compartida en tiempo presente. Nuestras voces eran alianzas pero también escándalo, ruido. En mi caso personal, no lograba concentrarme a menos que fuera una tarea mecánica. Pensaba, evidentemente, en varias de las dinámicas que estaba realizando con los jóvenes y que se truncaban. Antes de ceder a la frustración, cambiamos el rumbo de algunas ideas


Una de las propuestas nació específicamente durante los días de cuarentena. Se llama Diari del resguard y lo construimos las "traficantes de libros". Así nos hacemos llamar las integrantes del club de jóvenes lectoras en la Biblioteca de Montornès del Vallès. Para llegar a esto, necesité del apoyo incondicional y siempre dispuesto del grupo de bibliotecarios, con los que pude construir un espacio de comunicación virtual que no teníamos antes.


En este nuevo grupo de Whatsapp no hicimos las sesiones de clubes de lectura. Confieso que no quería ceder esta dinámica al espacio virtual y ellas tenían bastante trabajo con sus clases. Así que nos fuimos poniendo al día con nuestra situación real. Decidimos aparcar nuestras opiniones sobre Persépolis o Eleonor & Park (nuestras próximas lecturas), para hablar de los espacios que nos daban sosiego en medio de la incertidumbre. Absoluta libertad en contarnos, con mensajes escritos y diálogos con stickers. Fue así como iniciamos este peculiar diario del resguardo. A ratos fanzine, a ratos librillo de álbum musical. Es un diario en el que decidimos recoger aquellos contenidos que nos ayudaron a sobrellevar -o disfrutar- de la cuarentena y, a su vez, un recorrido íntimo y personal.


Trabajamos en equipo. Creamos, recomendamos, diseñamos, planeamos y, al final, decidimos que lo llamaríamos Diari del resguard. En catalán, pues ellas son mayoría. Quisimos usar la palabra resguardo porque, aún y cuando la sensación exploratoria era la de vivir en una distopía, nosotros queríamos estar del lado de la resistencia. Queríamos cuidarnos los unos a los otros. Este es un diario al que acudir en caso de emergencias. Quizás, estas voces que nos dieron cordura o distracción, puedan serles útiles también a ustedes en algún momento de caos. El diario no habla del COVID. Este es nuestro propio relato de la duda.


ESTRUCTURA


Dos poemas abren y cierran este diario. Ambos, descubiertos durante los días de resguardo, hablan de dos formas de iniciar o de observar al mundo: antes de la incertidumbre y después. El primero está escrito en catalán y pertenece a Maria Antònia-Salvà. El último está en castellano y es del venezolano Eugenio Montejo. Esto también corresponde a nuestra identidad como grupo, es nuestro idioma secreto, pues en cada sesión nos compartimos palabras en catalán a cambio de palabras o expresiones venezolanas (o en portugués).


Luego, el esqueleto del diario está compuesto por cinco microrrelatos escritos por Abir, Amal, Ari, Nour y Omaya. Pueden leerse de manera individual, como si fueran reflexiones sencillas del encierro; o entenderlas como parte de una historia personal que evoluciona y crece. Esa historia arbitraria habita en las páginas. Cuenta las emociones personales de dos personajes o circunstancias enfrentadas, pero que se van adaptando de forma coherente durante cinco fases: la duda, el caos, el miedo, la esperanza, la liberación. Este inquieto recorrido también se percibe en la forma en que decidimos organizarlo. Es decir, descubrirán que el título del diario, las señalizaciones, un poema y una canción están escritas originalmente en catalán. Pero las indicaciones y los microrrelatos están escritos en castellano. Las canciones, casi al cien por ciento, están en inglés y francés. Fuimos anexando las páginas, pensando en la coherencia discursiva más que en el idioma. Quisimos ser honestos con la forma en que nos contábamos, en la manera que iban fluyendo las ideas.

En el medio de cada relato, también se albergan fotos o ilustraciones compartidas por todo el grupo, en el que nos incluimos Leire, Verónica y yo. Las imágenes pintadas son, en la mayoría de los casos, bocetos del ocio, dibujos improvisados para pasar el tiempo. En cuanto a las fotografías, son más bien un registro de lo que era nuestros días durante el resguardo.


A medida que transcurre el diario, se percibe el uso de una iconografía propia de lo digital: conectar wifi, cargar batería, encender, reiniciar. Esos símbolos son también una voz que cuenta. La evolución de estos iconos en sus páginas propone una reflexión sobre el actual impacto de lo digital en nuestras vidas.


PUNTS DE TROBADA · PUNTOS DE ENCUENTRO


Decidimos hacer una señalización para algunas de las páginas. La idea era ubicarnos en medio del caos. En este caso, los punts de trobada (puntos de encuentro) son ese espacio en el que los sobrevivientes de una catástrofe se reencuentran y protegen. Para estos espacios, reunimos nueve recomendaciones de libros, series, películas, videojuegos, obras de arte. En algunos casos con una breve explicación, en otros solo con una imagen y su referencia. Son los espacios que nos dieron cobijo y que ofrecemos en caso de emergencia para el que lo necesite.



DUBTES EXISTENCIALS · DUDAS EXISTENCIALES


Otra forma de señalizar las páginas es con las dubtes existencials (dudas existenciales). Son diez fragmentos de canciones que nos acompañaron durante el resguardo. Estas canciones corresponden al momento emocional que señala el recorrido. Es decir, podemos tener la sensación de caer, de sentir que somos monstruos, de esperar, de querer huir, de viajar, de ser libres. En esta página no solo encontrarán trozos de las letras en su idioma original, sino imágenes de sus vídeos musicales como apoyo y referencia. Les dejamos también la lista de Spotify donde podrán encontrar la mayoría de las canciones recomendadas por el club de lectura.



CITES D'ALTRES DIARIS · CITAS DE OTROS DIARIOS


Esto es más que todo un gesto de coquetería pop. Reunimos cuatro citas de otros diarios de ficción en series o libros que nos fueron reveladores en momentos de angustia. Son las voces que forman parte de las recomendaciones y nos identificamos con sus ideas.



POR ÚLTIMO


Al final encontrarán recogidos todos los fragmentos de las canciones que hemos usado para este diario. Están traducidas al castellano y al catalán. La intención es ofrecer una guía, en caso de necesitarla, para poder entender la evolución de esta bitácora.


Hemos construido solo un diario en físico que estará en la Biblioteca de Montornès del Vallès en Barcelona. Para este libro de arte y cultura mainstream usamos papel reciclado. La única diferencia que no encontrarán en el formato digital, es que jugamos artesanalmente con el papel cebolla en medio de algunas páginas como si fuera bruma o ventanas que se abren.



DIARI DEL RESGUARD · DIARIO DEL RESGUARDO


Esta crónica no tiene respuestas a nada. Mucho menos el diario. Pero nos hace ilusión poder compartir con ustedes este trabajo de exploración íntima, personal, transferible. Un trabajo colectivo que buscaba contar de manera diferente el tiempo presente. Aún quedan otras dos propuestas distintas por mostrarles, pero esta era importante contarla ahora pues queríamos que simbólicamente se quedara dentro del estado de alarma de España, habitando el límite.


A continuación les dejamos explorar el diario de manera íntegra en issuu:







A pesar de las dificultades propias de estas semanas de resguardo, el Banco del libro siguió trabajando de forma virtual para poder ofrecer los resultados de Los Mejores de este año. Además, 2020 es un año especial, pues se conmemoran los cuarenta años de su comité interdisciplinario de evaluación de libros en español para niños y jóvenes. Durante los últimos meses, los profesionales que forman parte del comité leyeron 320 títulos de distintas partes de Latinoamérica y España. El número de postulados para esta selección fue de 136 libros, de los cuales distintos jurados, eligieron un cuadro de honor en juvenil, infantil e informativo.

A su vez, ofrecieron una serie de menciones que amplía el catálogo, dejando evidencia de la calidad de los libros publicados en los últimos tres años, pero también ofreciendo más opciones de referencia para las personas que nos dedicamos a esta labor.

Estos resultados se lo debemos a la constante labor de María Beatriz Medina, directora general del Banco del libro y de Olga González, gerente de proyectos; quienes siguen resistiendo y promoviendo espacios para la mediación lectora. En esta edición contaron con la colaboración de Sashenka García, quien comprometida con la institución como ex bancolibrera, llevó a cabo la organización de los jurados y del evento que este año se realizó de manera online a través del Instagram del Banco del libro. Incluimos en este equipo a María Fernanda Rincón, quien ha mantenido con vida el blog donde se encuentran todas las reseñas de los libros postulados. Haz clic en las imágenes o títulos de los libros de la lista a continuación, y te llevará a la página del Banco del libro. Vale la pena tenerla como punto de referencia. Por último, lamentamos que las actuales circunstancias impidieran ofrecernos los resultados de los bibliotecarios, siempre es bueno ver cómo influye su tipo de mediación en estas decisiones, los esperamos el próximo año.


A continuación, compartimos los resultados de Los Mejores del Banco del libro 2020.


VEREDICTO JURADO JUVENIL


Atravesamos un tiempo desafiante como ha sido la cuarentena, necesaria aunque tedioso por el resguardo ante el Covid19. En medio de estas circunstancias el Comité evaluador del Banco del Libro no dejó de trabajar, leyendo y reseñando en la ruta a “Los mejores 2020” los fascinantes libros que llegaron a sus manos. Para el Jurado Juvenil no fue, sinceramente, una tarea tan difícil. Porque la verdad sea dicha, esta tarea fue el refugio que encontramos para sobrellevar las diferentes decisiones que tuvimos que ejercer como ciudadanos: quedarnos en casa y una crisis actual que acompaña nuestras circunstancias. En cuanto a los libros, el panorama era otro. Allí donde estaba nuestra riqueza, estaba el reto de llevar nuestra deliberación a buen término. Como Jurado Juvenil sostuvimos una misión de lectura inspirados por la visión de nuestro querido Banco del Libro: llegar a todos los espacios. Esta vez el espacio éramos nosotros mismos, en nuestro intercambio para poder evaluar. Y lo logramos. Fuimos puentes de lectura y transporte del material: exploramos vías de reunión a través de redes sociales, intercambiando ideas y opiniones. Todo ello ilustró, como aventura preciosa, nuestro paso por la evaluación de “Los mejores 2020”. Más que nunca ha sido un libro la más idónea de las compañías. A ratos un bálsamo, a ratos una medicina agridulce para mostrarnos cómo entender tiempos raros de adversidad compartida. Si bien no todos han sido los ganadores, los postulados han sido el mejor de los resguardos. Felicitaciones a los ganadores y a todos los postulados. Gracias por ofrecer libros que en tantos sentidos acompañan. Que han apostado a dar formas a lo que es inesperado, inefable, a veces sumamente hermoso y también sumamente difícil, incluso, de enunciar.

Hemos coincidido como jurado en asegurarnos libros muy valientes para nuestra selección. Esta fue una muestra muy particular. En momentos se sentía el pulso del riesgo combinado con la belleza. La deliberación del Jurado Juvenil estuvo siempre rondada por la imagen de la libertad de criterios, de la originalidad de las propuestas. Todo ello indica una gran valoración del lector, al ofrecer libros y miradas inteligentes con tanta calidad y tanto cuidado al elegir temas tan necesarios de abordar hoy en día. Creo que nuestra decisión reúne de alguna forma ese sentimiento que llenó nuestros intercambios, la sorpresa que no es sorpresa de proponer a cada opción, cual fuera, palabras sentidas de cada uno sobre la peculiaridad que cada material ofrecía en cada una de nuestras experiencias lectoras.


A continuación, con todo respeto y cariño, el resultado de nuestra deliberación.


María Fernanda Rincón, Jaime Yáñez y Annabel Petit

Caracas, Junio 2020


ORIGINALES JUVENILES




TRADUCCIONES JUVENILES



MENCIONES ESPECIALES

El Jurado Juvenil otorgó también tres menciones especiales, que gustosamente acordamos a partir de una rica discusión en torno a la fecundidad de imágenes, reconocimiento del baluarte cultural de lo urbano y valor en nuestro colectivo que tienen estas tres obras.

Estas son:


Mención propuesta editorial

Educación Anterior. Una historia incompleta del punk venezolano. Rafael Uzcátegui (comp.) Ilustradores: Lucas García París y Edgar Jiménez. Provea. Caracas, 2019. 

Mención narrativa visual

Mestre Wilson. Marco Chamorro. Editorial GatoMalo. Bogotá, 2018.

Mención rescate editorial

Iván el tonto. Lev Tolstói. Ilustrador: Decur. Traducción: Marta Sánchez-Nieves Fernández. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019.


VEREDICTO JURADO INFANTIL

La muestra de este año ha sido bastante amplia y surtida en cuanto a temas y formatos. La decisión no fue fácil, y debido a la indiscutible calidad de los libros que recibimos este año, el jurado decidió otorgar un mayor número de menciones. No queríamos dejar por fuera sin reconocimiento alguno el destacado trabajo hecho por los autores, ilustradores y editores.


En la muestra de libros originales encontramos temas como: la critica a los prejuicios de la sociedad por medio del humor, la lectura como elemento diferenciador, la escritura y los viajes. Encontramos respuestas a una de las preguntas más recurrentes: ¿Quiénes somos? También la posibilidad de humanizar lo indomable a través del amor y la confianza; el recuerdo de uno de los capítulos más tristes de la historia por medio de una infancia feliz, el poder de la imaginación como salvavidas ante la adversidad, la soledad y la amistad.

En la muestra de traducciones encontramos temas como: la vejez y sus misterios; las tradiciones y la defensa de una vida digna. La vida, la familia, la traición y la muerte. También sentimientos expresados de manera sencilla y hermosa. Y en otras oportunidades, de manera jocosa.


Los libros de esta selección representan las inquietudes de la sociedad de nuestro tiempo. Libros que reflejan la necesidad de resaltar lo mejor de la humanidad, aquellas características que nos permiten vivir en armonía, respetando y tomando en cuenta siempre al otro, recordándonos que somos parte de un todo y de un devenir, principio y fin.


Valerie Weilheim, María Beatriz Medina y Michéle Carezis.

Caracas, junio de 2020



ORIGINALES INFANTILES



TRADUCCIONES INFANTILES



MENCIONES ESPECIALES

Mención acierto editorial

La caimana. María Eugenia Manrique. Ilustrador: Ramón Paris. Ediciones Ekaré. Barcelona, 2019.

Mención entrañable (original)

La carta de la señora González. Sergio Lairla. Ilustradora: Ana G. Lartitegui. Editorial A buen paso. Barcelona, 2019

Mención propuesta editorial

Pitchipoï. Jacqueline Goldberg. Ilustrador: Juan David Quintero Arenas. Tragaluz Editores. Medellín, 2019

Mención especial para mediadores

Contar. Pep Bruno. Ilustrador: Andrés Antinori. Editorial A buen paso. Barcelona, 2019

Mención Concepto innovador

Sentimientos encontrados. Gustavo Puerta Leisse. Ilustradora: Elena Odriozola. Ediciones Modernas El Embudo. Madrid, 2019

Mención Narrativa Visual

Migrantes. Issa Watanabe. Libros del Zorro Rojo. Barcelona, 2019.


Mención especial fuera de fecha

El regalo de los reyes magos. O. Henry. Ilustradora: Lisbeth Zwerger.Traducción: Juan Ramón Azaola. Editorial Cuatro Azules. Madrid, 2016

Mención entrañable (traducción)

Mi abuelo pirata. Laia Massons. Ilustradora: Zuzanna Celej. Traducción: Isabel Llasat. Akiara Books. Barcelona, 2019

Mención rescate editorial

Esperamos a un bebé. John Burningham. Ilustradora: Helen Oxenbury. Traducción: Susana Tornero Brugués. Editorial Juventud. Barcelona, 2019


Mención novela gráfica infantil

Señor gato. Blexbolex. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019



VEREDICTO JURADO LIBROS INFORMATIVOS


Una de las iniciativas de los últimos años en Los Mejores, ha sido ir abriendo un espacio para los libros informativos. Esto responde a la alta producción de materiales informativos dirigidos a niños y jóvenes en la actualidad, sino también a una evaluación mucho más especializada. Aquí les comparto el veredicto:



“La evolución ha sido uno de los avances más importantes del pensamiento biológico moderno. El término alude a la interconexión de todos los organismos vivos,

a los cambios graduales que se producen dentro de cada especie y a su diversificación con el paso de los milenios: un proceso gracias al cual nos hemos convertido en lo que vemos cuando nos vemos al espejo.”

Ella Frances Sanders

Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo.

Libros del zorro rojo, 2019

La evolución no se restringe al mundo de lo vivo. En el universo de la literatura, los libros, junto a la palabra, cómo decirla y la manera de representar el pensamiento y su diversidad, también evolucionan: Co-evolucionan con el lector, bajo presiones selectivas. Adaptándose, diversificándose.


Producto de esta co- evolución hemos visto cómo los libros informativos se han hecho espacio entre “Los mejores libros para niños y jóvenes”. Hemos sido testigos de cómo han ido definiendo su “nicho”. El año pasado optaron por un escalafón especial, la Mención Humboldt y en este 2020, justo cuando el Premio cumple 40 años, alcanzan su propia categoría dentro de la premiación. Logro que nos satisface como lectores e investigadores, porque en un mundo catalogado de “Infoxicado”, pudieron haberse creído vulnerables o en vías de extinción.


¿Qué lugar podía quedar en el mundo editorial para el libro informativo cuando disponemos del “dato instantáneo”; de la interacción casi sincrónica con el hecho, con el fenómeno; cuando la virtualización y la simulación ofrecen posibilidades de sumergirse en diversos ambientes y situaciones para vivir experiencias de contacto y de toma de decisiones? Esta pudo haber sido una pregunta. Pero, gracias a autores y a editores que entendieron que los lectores también evolucionan -y que lo hacen en respuesta a un mundo que les exige cada vez más imaginación, reflexión e interiorización en aras de que el crecimiento individual sume al colectivo- es que hoy disfrutamos de esta maravillosa muestra de libros informativos. Libros que desde hace mucho no solo tratan de manera objetiva la realidad, sino que aluden, retan e interpelan estéticamente a la participación y responsabilidad de un lector que se sabe parte de una realidad objetiva en interconexión con la subjetiva: realidades que se influyen y condicionan la una a la otra.


Los libros postulados de esta edición nos recordaron que: “Somos polvo de estrellas (…) que estamos compuestos por la roca, la ola, y la corteza de los árboles, los caracoles y el olor a jardín después de la lluvia” (Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo. Libros del zorro rojo, 2019.); que “somos una gota de agua/que un día cae al mar/como fruto maduro/como una flor que abre todos sus frutos” (La gota de agua: según Raimon Panikkar. Akiara Books, 2018); “que una semilla es una cápsula espacial, un sencillo y sofisticado envase lanzado al mundo que en su interior mantiene un ser vivo” (Semillas: un pequeño gran viaje. A buen paso, 2018). Que hay un cielo nocturno habitado con formas y enigmas, que nos guían y nos inspiran desde siempre (El cielo imaginado A buen paso, 2018); que la Tierra bajo ese cielo, gira sobe sí misma y alrededor del sol y que cada estación que es parte de ese giro, tiene su ciencia (Ciencia para pasar el otoño. Iamiqué, 2019); que la vida en el planeta tiene su historia, y que podemos llevar cuenta de ella, cual naturalistas, desplegándola para extendernos en el tiempo evolutivo (La historia de la vida. Evolución. Océano, 2018). También que desde que aparecimos en el planeta nos dio por contar, por medirlo todo y que hacerlo nos ha permitido entender y construir el mundo que habitamos (Las mediciones no fueron siempre así. Iamiqué, 2019); que desde pequeños la necesidad de contar nos habita y nos construye (Contar. A buen paso, 2019).


Nos recordaron que desde siempre nos hemos inspirado en la naturaleza y en sus formas, llegando por analogía a inventos de todo tipo, imitando incluso a seres que actualmente no nos acompañan (Trilobites. Océano 2017); que la ciencia y el arte coinciden en su obsesión por abstraer y representar el mundo, al espacio, al caos y que muchas veces lo hacen de la misma filosófica manera (Pensar el espacio. Reflejos, superficies y colores. Petra ediciones, 2018). Que si bien la actividad humana ha contribuido a destruir ecosistemas y recursos de nuestra Tierra, a cambiar nuestro clima (Se van los glaciares. Cambio climático en los Andes venezolanos .Fundación Empresas Polar, 2017) muchos no desistiremos del afán por disminuir nuestra huella ecológica, de reconstruir lo que podamos (A la vista. Libre Albedrío, 2017) y de soñar con mejores maneras de habitar el mundo: un hogar dentro del gran hogar (La casa en el bosque. Libros del zorro rojo).


También que en esa mejor manera de estar en la Tierra queremos convivir con otros seres que tienen el mismo derecho a estar (Retratos animales. Libros del Zorro rojo, 2019); porque la buena relación entre los hombres y animales sí es es posible, sobre todo si lo asumimos desde pequeños (¿Lo ves? Norma, 2019); que hay libros que nos invitan a pedalear en el aire, a disfrutar de una carta infinita a través de la obra de quienes han hecho del arte su manera particular de representar el mundo e invitarnos a vivirlo de manera mágica y diferente (La maleta mágica. Ekaré Sur, 2017).


Esperamos que este breve recorrido se convierta en una invitación a leer cada una de las reseñas de los libros postulados. ¡De los ganadores y sus menciones! en nuestro blog porque, como menciona Brenda Bellorín, una de nuestras investigadoras bancolibreras: “aun cuando busquemos ver objetivamente los distintos aspectos de un libro, nuestra subjetividad siempre se cuela… Un mismo libro no sólo puede ser interpretado de manera muy diferente por distintos lectores, sino que puede tener un sentido específico en un contexto determinado” y esto que hoy tiene un significado especial para nosotros como jurado de “Los mejores” seguramente adquirirá también uno especial para cada uno de ustedes. Lo que sí es cierto, es que la decisión, como siempre, ha sido difícil, porque hay demasiado de lo bueno que debe conformar un buen libro, en cada uno de estos.


Freya Rojas y Olga González.

Caracas, junio de 2020



MENCIONES ESPECIALES

Mención 1

Comernos el Sol: Pequeñas reflexiones sobre el Universo. Ella Frances Sanders. Traducción: David Paradela. Libros del zorro rojo. Barcelona, 2019


Mención 2

Trilobites. Maia F. Miret. Ilustrador: Manuel Monroy. Editorial Océano. Barcelona, 2017


ALGO DE HISTORIA · BANCO DEL LIBRO


En 2020, la institución arriba a los sesenta años. Es un número importante que se traduce en resistencia, innovación, muchísimo trabajo y un amor sincero a la lectura como proceso transformador del ciudadano. El Banco del libro es una figura de referencia obligada para todos los que trabajamos en este medio. El siguiente vídeo se realizó en su aniversario cincuenta. No solo se recoge su historia y trascendencia, sino que es contado a través de las personas que se han encargado de dirigirla y mantenerla a flote. Faltaría un anexo que cuente los vertiginosos diez últimos años cargados de retos. Inmersa el cambios históricos importantes en la historia de Venezuela, el impacto de la crisis económica y social; junto a muchas de las lecciones de adaptación y reinvención que nos sigue dando el Banco del libro.


Actualizado: jun 9


Esta semana, la NASA anunció que están investigando la existencia real de un universo paralelo. En ese universo, según explicaciones mucho más detalladas, las cosas funcionarían al revés a la Tierra, es decir, lo negativo es positivo o el tiempo va hacia atrás. Haciendo el ejercicio de esa otra nueva normalidad, una especie de sinapsis me llevó hasta el libro Mvsevm. Publicado en España por la editorial Fulgencio Pimentel el año pasado y que fuera ganador del Premio BolognaRagazzi 2020, importante reconocimiento de la literatura infantil (actualmente también se ha editado en Portugal por la editorial Orfeu Negro, en Italia por Orecchio acerbo y próximamente en otros países como Corea del Sur y China).


Para los que no han visto este libro, es importante resaltar que es una fusión peculiar entre dos artistas plásticos españoles de mucha relevancia. Primero, Javier Sáez Castán, premio nacional de ilustración en España, quien hizo los bocetos y el guión de esta historia. Luego, Manuel Marsol, premiado como ilustrador anteriormente en la Feria de Bolonia, quien se encargó de ilustrarlos. Juntos construyen esta narración gráfica con un trabajo plástico original tanto por el uso de la paleta de colores como las texturas de sus páginas.


Desde que el lector tiene el libro en las manos, sabe por su portada que le contará las anécdotas de un hombre que viaja a través de una carretera. Solo que al abrirlo, el camión que conduce se avería. Justo en un costado de la carretera, el hombre protagonista encuentra una misteriosa casa sobre una colina. Es un Mvsevm. A través de la ventana logra observar algunos cuadros que son exhibidos en esa solitaria galería. Resalta uno en cuyo rótulo se lee "Cathy with parrot" y en el que, efectivamente, hay a una mujer con un loro en su jaula.

Sabemos, porque la ficción en los libros, películas y series lo enuncia siempre, que iniciar esta exploración es un sinónimo de peligro. Sin embargo, nuestro buen protagonista aprovecha que el museo está abierto -está escrito en la puerta- y decide entrar para pedir ayuda.


Ocurre como en la película Psicosis (1959) de Alfred Hitchcock. Solo que en vez de encontrar animales disecados en la misteriosa casa de Norman Bates, el lector y el protagonista, verán varios cuadros expuestos. Está el de la mujer con su loro, ojos, bosques, objetos, un colorido tigre de ojos azules como los del personaje y, finalmente, encuentra un cuadro que se titula "Self portrait", que traduce "auto retrato". En ese cuadro vemos la tercera página del libro. Es decir, observaremos al camión fuera de la casa, como si esa pintura fuera una ventana.


Ahora bien, detengámonos de nuevo. No solo el personaje parece estar en una realidad alternativa, el lector también estará confundido. Si cierra el libro y empieza de nuevo, va a descubrir un detalle importante. La portada es el marco de un cuadro, y el objeto libro es realmente un lienzo por delante y por detrás. Si se enfoca en lo que se representa dentro del marco, verá a un hombre de espaldas, conduciendo, y a través del cristal del camión encontrará la casa, algo de humo que sale del motor averiado y los ojos del conductor a través del retrovisor. El personaje protagónico rompe la cuarta pared y observa al lector a los ojos. Lo invita a entrar dentro de esa obra pictórica. Además, el marco de este cuadro tiene un rótulo en el que se lee: Mvsevm. ¿Es libro? ¿es arte?


Según palabras del mismo Javier Saez Castán, una de las inspiraciones para la creación del libro proviene del cine de los años cuarenta, en el que resalta la película La dama del cuadro (1944) dirigida por Fritz Lang. En esta historia, un profesor de psicología se enamora de una mujer atractiva, seductora y peligrosa. Misteriosamente, muy parecida a la mujer del cuadro. Basta comparar el siguiente fotograma con la ilustración anterior, para ver que efectivamente en este cine existe parte de la inspiración de este intrigante libro.

A pesar de esas referencias cinematográficas, Mvsevm también es una pequeña pieza de arte narrativo. No tiene edades de prescripción, pues su deleite puede beber de la premisa fantástica o de la cantidad de referentes que amplían las posibles lecturas. En ambos casos, no deja de ser una lectura compleja y divertida para cualquiera de sus lectores.


La ilustración no lo es todo en este ejercicio visual. Por un lado, el uso de textos es apenas incidental y dialoga en sutil código de humor con la imagen, mutando según cambia la representación de la obra. Por el otro, la tensa y peligrosa historia carga de vínculos propios y externos, llevando al lector a perderse en un suspenso que como diría el pintor Edward Hopper: "Si pudieras resumirlo en palabras, no habría ninguna razón para pintar."


Cito a Hopper no en vano, sino porque la carga de la historia se relaciona precisamente con su arte, lleno de silencios, soledades, acciones suspendidas. Además que el personaje del libro es una réplica del autorretrato que el pintor estadounidense se hizo entre 1925 y 1930.





Esta no es la única casualidad, existe un detalle que pasa casi desapercibido desde la portada. En los códigos de seguridad de la maleta que tiene el conductor como copiloto, podemos leer dos números: 1882 - 1967.

Edward Hopper nació en 1882 y murió en 1967. Es decir que este protagonista lleva su vida en esta maleta. Con esta primera pista el lector entiende que entra en un mapa del tesoro lleno de posibilidades. Pero Hopper como personaje no. Él, que fue célebre por recrear el realismo estadounidense, está apunto de adentrarse en un universo paralelo distinto al suyo. Se perderá en el museo, la cabeza y el arte del pintor del pensamiento abstracto René Magritte quien ¿casualmente? muere en el mismo año: 1967


Magritte dijo alguna vez "todo lo que vemos esconde otra cosa, siempre queremos ver lo que está escondido detrás de lo que vemos". Mvsevm, como artefacto gráfico, juega con esas posibilidades. Hopper, el personaje, se enfrenta al encanto absurdo del surrealismo (aunque a Magritte no le gustaba que lo condicionaran con esa corriente). Su destino es aprender a ver con otros ojos el arte, así como también huir de los peligros que le induce la mirada del artista. Como en la alegoría de la caverna de Platón, el hombre imagina cosas a partir de las sombras, los reflejos y las representaciones. Esas fantasías también pueden ser certezas.


Narrativamente, algunas pocas ilustraciones contienen una carga cinematográfica en cuanto a planos, referentes y secuencias; pero casi todas están relacionadas estrechamente a una reflexión sobre la percepción del arte. Esto no es un condicionante para la lectura. Sin esos referentes, el lector incauto logra otro retador ejercicio: perderse animosamente en ese laberinto que propone cada cuadro, cada pasillo, para salir de esa jaula.


Para ciertos lectores, este libro puede ser una jaula, una obra cerrada, un cuadro que observar; pero también es una aventura arriesgada, poderosa y explosiva. Se puede leer tantas veces con finales tan alternativos, que a veces me convenzo de que deberíamos enviarlo como prueba a la NASA. Incluso, a riesgo de pecar de cursi, creo que esta historia es apenas el preludio de una historia de encuentros que es hoy es referente. Hopper quizás no solo retrataba soledades, sino que nos regalaba silencios para imaginar... como Magritte.



ALGUNAS DE LAS REFERENCIAS EN EL LIBRO


Los ojos


En 1928 Magritte culminó una de sus obras más representativas: El espejo falso.


El espectador ve en el ojo la idea de libertad, el cielo abierto e infinito. Sin embargo, ese ojo también es un objeto que le devuelve la mirada al que lo ve (como Hopper desde el retrovisor del auto en la portada del libro). Según el psicoanálisis, esto refleja la confusión de identidad, el observador no sabe si está dentro, fuera, observando o siendo observado.


No es casual que ese mismo cuadro aparezca apenas el personaje entra a la casa. Ese mismo ojo seguirá observándolo, siguiéndolo, como un gran hermano.


Otro detalle importante, tanto el pomo de la puerta como el ojo mágico (la mirilla), crean un par de ojos que además se parecen a los suyos y a los del tigre.




El ave (el loro)


En 1936, Magritte termina su cuadro La clarividencia. En él reflexiona nuevamente sobre la representación en el arte. A partir de la observación del huevo, el artista no imita sino que pinta una paloma. ¿Es aquello una certeza ontológica o el arte es capaz de refutar al objeto en su forma?, ¿el arte es lo que vemos, creemos o imaginamos?


En palabras del mismo Magritte: "Estamos familiarizados con el pájaro en la jaula. Nuestro interés se despierta si lo sustituimos por un pescado o un zapato. Pero, si esas imágenes son curiosas, también son desagraciadamente accidentales y aleatorias.” En este caso, no solo se trata de que el loro sea el ave saliendo de la jaula, del cuadro que lo representa, sino también que el personaje protagónico, ese Hopper que está dentro de la galería, es una especie de pescado o zapato dentro de una jaula que no le corresponde: la obra de Magritte.


Existe una foto histórica que muestra al artista pintándose así mismo, el artista dentro de la obra, como una muñeca rusa. El ave en libertad del cuadro (o su futura representación en el cuadro del cuadro), es el detonante de las acciones en el la aventura dentro de Mvsevm.





La ventana rota


Cuando Magritte pintó La clefs des champs / La llave del campo en 1936 quiso insistir en su ejercicio de las asociaciones absurdas. Los cristales reflejan exactamente el mismo paisaje que se ve desde la ventana rota, como si el cristal estuviera pintado o fuera un espejo del exterior. Más que un espejo, un repetidor del afuera. De esta manera, vuelve a su dilema de la representación de la realidad en el arte.


Antes de hacer este cuadro, Magritte le escribió a Bretón "Lo esencial era eliminar la diferencia entre lo que se ve desde afuera y lo que se ve desde dentro". Si lo pensamos bien, es un poco lo que ocurre con este personaje protagónico, que trata de ver hacia afuera desde un adentro desconocido. Sin darse cuenta que podía ser exactamente igual.


Eso sí, la referencia es apenas en la ventana rota como si fuera un cuadro. En el caso de la ilustración no hay vidrios que reflejen el exterior. Se dice que la influencia de Magritte en esta etapa, más que del surrealismo, era de Lewis Carroll y Alicia en el país de las maravillas: "Lo sería si lo fuera. Pero si no es no es. Pero si lo fuera podría serlo."







Le plafond (los objetos)


Con Las palabras y las imágenes en 1929, Magritte puso en contraste objetos pintados con palabras que no los definen. Les confería un significado distinto. Magritte sigue dialogando con sus preocupaciones propias de artista en cuanto a la representación.


En este caso la vela que se repite tanto en el cuadro como en la ilustración, tiene un nombre: Le plafond que significa El techo. Eso quiere decir que, ¿un objeto es por lo que representa o por cómo se le nombra?. Ese tipo de asociación muestra la función que cumple los objetos dentro del arte. Por ejemplo este libro Mvsevm, ¿es libro porque lo nombramos así o es un cuadro por cómo se representa?


Como dice Magritte: "Hay objetos que pueden prescindir de su nombre" o "Un objeto entra en contacto con su representación, un objeto entra en contacto con su nombre. A veces un objeto y su nombre se encuentran." Eso pasa, a nivel inconsciente, con algún otro objeto que sin nombre recobra su forma útil en el libro. Les toca a ustedes investigarlo.



Nighthawks / Noctámbulos (1942)


Al final del libro, el protagonista debe tomar decisiones prácticamente de supervivencia. Es probable que también se exponga de manera simbólica a la huida de este tipo de arte que propone Magritte. Es decir, Hopper decide llamar las cosas por su nombre, aunque sobre el camión rojo terminen estando restos de esa aventura simbólica que vivió. En este caso, ¿los museos siguen significando algo en la actualidad?, ¿son los museos también una jaula?


En cuanto a mi lectura, quiero proponer un mundo alternativo a sus personajes, una lectura personal del libro. Quizás no sean referencias reales (probablemente las anteriores tampoco lo sean), pero este juego de espejos, identidades y encierros me obligan a reflexionar sobre este encuentro. Cuando empieza el libro, ocurren una serie de planos que nos muestran a un personaje protagónico siempre de espalda, así como le gustaba a Magritte pintar a los hombres en muchas de sus obras. Sin embargo, bastó una primera mirada detrás de la ventana para que se diera el encuentro entre Cathy, la chica del cuadro y este Hopper viajero.


Al huir, el arte de Magritte queda atrás, siempre detrás, y adelante solo queda un encuentro con una obra magnífica de Hopper. Esta, cuyos personajes comparamos más abajo. Esta obra que nace después de Pearl Harbor y habla del desasosiego de los jóvenes en la ciudad.

Más allá de que ambos personajes se me parezcan, quiero creer que en el libro se genera una posibilidad de encuentro entre los dos. Este cuadro sigue siendo un encierro. La barra no tiene salida, el bar no tiene puertas, y están ellos allí, nuevamente, encerrados en una obra de arte, así como en el museo o como lo están en este cuadro/libro. Esta es su otro universo paralelo, en donde tiempo y la vida transcurrirá según el espectador/lector que les dé vida.











Epílogo: La casa


Finalmente, la más arbitraria de las comparaciones está en la casa.


Como de universos alternativos y diversas lecturas se trata, podemos dejar opciones para que cada cual decida por una casa de su preferencia. No descartemos que a lo mejor Manuel Marsol no se inspiró sino en su propia idea arquitectónica.


Primero, el museo en la cima de la colina recuerda vagamente al cuadro de Edward Hopper: Casa junto a la vía del tren pintado en 1925. En ella, el solitario pintor muestra el absurdo rural de Estados Unidos, con mansiones prácticamente desoladas y abandonadas por los avances industriales. Por eso la vía del tren pasa justo al lado. Es una imagen triste, desoladora.


Está, en segundo lugar, la obra La habitación de la señora sundheim que hizo Magritte en 1962, misteriosa con la casa dentro de la habitación.


Luego está la mansión de la película Psicosis en 1959 (en esta realidad en la que vivimos, Hitchcock se inspiró en la obra de Hopper para hacer esa mítica casa del cine).


De penúltimo está Le maision de Magritte, pintada en 1947, que nos muestra una casa con una vida distinta dentro. Se delata como si contuviera un escenario.


Por último, puede ser el Edward Hopper House Museum & Study Center, una casa histórica que queda en New York y donde pasó sus últimos años el artista.










LA HABITACIÓN SECRETA

Si llegaste a cruzar todas las casas, es porque eres un lector de personalidad curiosa. Has visto en la puerta el anuncio "Come in, we're new open" y entraste como si fueras el protagonista. Buscas más referencias dentro de este post. Esta última interpretación se la debemos a sus autores.


Javier Sáez Castán comentó en algunas entrevistas y presentaciones que William Blake fue una determinante fuente de inspiración para pensar parte de la obra/libro. El poema The Tyger que pertenece a la colección de poemas ilustrados Songs of innocence and of experiencie (1789) es fundamental para comprender la carga poética y simbólica que implica los momentos finales del libro. Además que el tigre de Marsol parece familiar directa del que ilustró Blake, solo que un poco más encendido.


¿Qué significa el tigre en Mvsevm? Tampoco nuestra intención es destripar el libro, debes buscarlo y encontrar la alternancia entre el poema, la imagen y la historia. Pensemos, eso sí, que para Blake (un visionario de su época) el artista es un espíritu en libertad con la capacidad de alumbrar los enigmas que albergan en su interior, de esa forma es capaz de reinterpretar la realidad a partir de una obra simbólica que el espectador o lector debe interpretar. Si leíste el libro, entenderás que nos hemos dado un poderoso viaje.


El tigre


¡Tigre! ¡Tigre! Ardiente resplandor

en las selvas de la noche;

¿qué inmortal mano o qué ojo

pudo enmarcar tu temida simetría?


¿En qué lejanos abismos o en qué cielos

ardía el fuego de tus ojos?

¿A qué alas osaba aspirar,

qué mano osó coger el fuego?


¿Y qué hombros, y qué arte

pudieron retorcer los nervios de tu corazón?

Y cuando tu corazón comenzó a latir,

¿qué temible mano?, ¿y qué temidos pies?


¿Cuál fue el martillo?, ¿cuál la cadena?

¿En qué fragua cayó tu cerebro?

¿Cuál fue el yunque? ¿Qué temible abrazo

osó sujetar sus terrores mortales?


Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas,

y regaron el cielo con sus lágrimas,

¿acaso sonrió al ver su obra?

¿Acaso quien creó el Cordero te creó a ti?


¡Tigre! ¡Tigre! Ardiente resplandor

en las selvas de la noche;

¿qué inmortal mano o qué ojo

pudo enmarcar tu temida simetría?*


*William Blake.Canciones de inocencia y de experiencia, traducción de José Luis Caramés y Santiago González Corugedo. Madrid: Cátedra, 1987.


¿Insistes?


Si todos estas referencias no te dicen nada, o quieres explorar la lectura de manera libre de los prejuicios del arte. Hazlo. Esta obra no va a defraudarte. Incluso puedes acompañar la lectura con la exploración musical que hizo el artista Manuel Marsol y compartió en esta lista de Spotify. Dialogarás con ese proceso de inspiración y creación personal del ilustrador.



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