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Actualizado: 26 dic 2025



La expedición del CONICET en las profundidades frente a Mar del Plata, en julio y agosto de 2025, fue un momento revelador: no sólo por la lista de hallazgos, sino por lo que activó en miles de personas alrededor del mundo, mirando la oscuridad del mar como quien vuelve a aprender a preguntar. Al menos nosotros quedamos cautivados por cada nueva especie que se nos desvelaba en esa hondura, gracias a esos momentos brillantes que también puede ofrecernos internet, reuniéndonos como humanidad y expandiendo la idea de la realidad. Era como si esos animales, algunos extraños, nos dieran permiso para observarlos. Se pavonearon ante nosotros y brillaron, siendo, además, símbolo de resistencia. Esa curiosidad, simple, insistente, vital, es también el motor de lo que hacemos en pezlinterna.


Además, es imposible no sentirnos identificados. No sólo por nuestro vínculo simbólico con las profundidades marítimas, sino porque, casualmente, en julio de este año, tuvimos la fortuna de celebrar nuestro 15.º aniversario con algunos de ustedes, en nuestras primeras jornadas Ya nadie lee: mediación, lectura y jóvenes. Habitamos juntos esta conversación en torno a la cultura que se construye en comunidad. Es decir, también pudimos pavonearnos como los bichos raros que somos y, en consecuencia, alimentar esa curiosidad por nuestras exploraciones, búsquedas y selecciones.


Inspirados siempre por las grandes figuras que nos retaron y formaron, y a quienes les debemos parte de nuestro recorrido en este oficio: autoras como Marina Colasanti, que nos dejó este año y a quien echaremos de menos. Recuerdo que, en una entrevista que le hizo Galia Ospina para la Revista Babar, ella dijo que lo real le parecía poco para la hondura de la vida: “Tal vez porque las preguntas más importantes que nos hacemos están siempre más allá de las respuestas. Tal vez porque los humanos somos más amplios que nuestro mundo cotidiano”.


Manteniendo ese espíritu y como cierre del año, el equipo eligió treinta libros y algún que otro desvío hacia el fanzine, la ficción digital o lo audiovisual: no “los mejores”, sino los que nos hicieron ruido, los que brillaron ante nosotros en el fondo del océano editorial o de la producción cultural. Esa constelación no es un premio: es una selección crítica. Esa constelación no es un premio, es una selección crítica. De las lecturas previas a la selección final, resalta la presencia de la investigación científica y la curiosidad material como ejes temáticos, así como el uso de formatos híbridos. Otro tema que persiste es la idea del amor desde la necesidad de una reflexión contemporánea, del mismo modo que las inteligencias artificiales y la felicidad como sistema de control.


Como siempre, nuestro gesto central es destacar doce hallazgos peculiares, elegidos tras compartirlos con grupos de jóvenes y adolescentes. A estos doce destellos les pusimos el rótulo ELBRILLO2025, para ampliar la mirada, celebrar y resaltar otras narrativas.



EL BRILLO 2025:

DOCE HALLAZGOS, DOCE DESTELLOS



Sol Undurraga / Mujer Gallina

Ilustra: Sol Undurraga

EL BRILLO "2025"



Esta reseña se publicó en julio, pero queremos insistir en que volvió el zorro Chuleta. Somos muy felices. Puede que esta reseña sea poco objetiva, pero a veces uno debe permitirse el desacato lector. Pues aunque Zorro Chuleta nos causa una emoción que no se puede traducir en el espacio crítico, también pensamos que eso es un valor a considerar, que su personaje enternece a tal punto, que te coloca en una posición distinta durante su lectura.


Este álbum ilustrado se cuenta en dos tiempos, en la amistad entre el Zorro Chuleta y un conejo; y la historia de amor entre Rayo y Trueno, madre y padre del zorrito. El amor de ambos nació gracias a un concurso animal de bombas de chicles (de sandía) y a un hilo infinito que los une. Lo han creado juntos, masticando durante años. Ahora que Zorro los visita, se da cuenta que ese hilo, interminable y sin sabor, los aleja más de lo que los une. En ese sentido, y repitiendo la fórmula del primer libro, Zorro Chuleta idea tres planes bastante creativos para poder darle una nueva forma a ese chicle. Y es que, como dice su contraportada: ¿Qué gracia tiene un chicle que ya no sabe a nada? Básicamente es un “amiga, date cuenta”, con Rocío Durcal al fondo: “no cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor”.


Es un inesperado, divertido y directo ejercicio simbólico sobre el desgaste de las relaciones amorosas. Un relato original acerca del amor como vínculo: de su irracionalidad, de lo que estamos dispuestos a ofrecer, y de lo que somos incapaces de dejar atrás. No sólo en el amor de pareja, sino también en el concepto de familia, y de las alianzas de los adultos con sus hijos, pues el Zorro Chuleta es quien interviene en aquello su familia es incapaz de nombrar. Llegándose a plantear preguntas del tipo: “¿Cómo se guarda un pedacito de amor?” ¡Puf!


Un texto sencillo, concreto, iluminado por el colorido trabajo de ilustración que, vale acotar, esconde pequeños personajes a lápiz. Son animalitos juerguistas, que forman parte de la composición de la escena sin que lo percate el color. Encontrar a estos seres distraídos, termina de darle una identidad festiva a esta propuesta dándole matices a un tema más bien difícil.





Paul Cox

Ilustraciones: Paul Cox

Traduce: Julia Osuna Aguilar

EL BRILLO "2025"


Este libro se llama Historia del arte, pero debes saber que no se trata de una cronología al uso. No pretende ordenar el canon con reglas de museo. Al contrario, esta historia se narra como un cuento, al que se le agrega una pizca de humor y hallazgos visuales. Paul Cox arma una “historia” en clave de narrativa gráfica, donde lo importante no es la acumulación de datos, sino el modo en que las imágenes piensan: el estilo como estado de ánimo, la forma como solución a un problema, el cuadro como escena, el uso de las líneas o de las cuadrículas como punto de apoyo.


Su protagonista, Luco Pax, tiene un conflicto dramático vital: el síndrome del lienzo en blanco. A esto se suma, posteriormente, un conflicto amoroso mucho más complejo, pues ama a la hija del rey, que está encerrada en la torre que da justo frente a su ventana. En ese acorralamiento artístico y personal, el libro se permite el disparate lúcido de darle un pincel mágico que lo conduce a un desplazamiento por referencias, épocas y maneras de mirar y, por lo tanto, a la radical originalidad de este relato. A través del humor absurdo, de la ironía acerca de la representación del poder, y haciendo uso de referencias clásicas como el “mítico” traje del rey, la estructura del relato va dando tumbos en una aventura abierta en interpretaciones.


El verdadero acierto de Cox es que no explica el arte: lo hace pasar por el cuerpo del lector con ritmo de aventura. Te deja con una sensación rara de familiaridad, como si ciertas obras o movimientos fueran, en el fondo, formas distintas de resolver el mismo conflicto: ¿qué hago con el mundo?, ¿cómo lo pongo en una superficie?, ¿cómo le doy forma al amor?






Autopublicación, 2025

EL BRILLO "2025"


G22 D22 es un fotolibro que parte de la ciudad. Nace en los buses de Bogotá y se construye desde la idea del tránsito. Las fotos se enlazan unas a otras y se despliegan en un recorrido sobre el papel Es un libro de imágenes para detenerse a observar estos registros de manos de personas foráneas que van en el bus: un recorrido de ida y vuelta, con planos detalle de lo que sostienen, aprietan o liberan. Es un ejercicio estético y artesanal, cuya poética propone mirar desde el movimiento, aceptando que el paisaje urbano no es postal, sino roce.


El título, con esa lógica de coordenada o ruta, sugiere una manera de orientarse que no es turística, sino más bien afectiva, cotidiana, casi de supervivencia. Y ahí el libro se vuelve interesante no solo por las imágenes que contiene, sino por la idea de edición como coreografía: cómo se “ordena” el movimiento sin domesticarlo; cómo se imprime la calle sin quitarle el ruido; cómo una secuencia puede convertirse en memoria. Más que un acordeón, el papel juega con sutiles cambios de dirección, como lo hace el transporte público. En ese sentido, G22 D22 no parece querer ofrecer una historia, sino abrir un método: mirar mejor lo que atraviesas todos los días y descubrir que el trayecto, cuando se atiende al detalle, también puede ser un lugar.





Elena Losada

Ilustra: Amanda Mijangos

Ekaré, 2025

EL BRILLO "2025"


Imaginen a una mujer: vecina, madre, abuela, tía, hermana, amiga, compañera de trabajo. En este caso, una mujer alta y robusta, que se repite exhaustivamente la típica frase de “ojalá pudiera multiplicarme”. Y, de repente, boom, se le cumple el deseo. Lo que hoy es una, mañana serán dos; pasado, otras dos más; y, al final de la semana, muchísimas: pequeñas, iguales, diligentes, obedientes con lo que deben atender afuera.


De eso va este potente álbum ilustrado, de una mujer que se transforma en muchas otras (iguales) para poder cumplir a tiempo todas sus responsabilidades. Eso sí, contado con una profunda delicadeza tanto en lo textual como en lo visual. Porque, aunque el libro va de romperse, el texto lo hace bajo el manto de un divertido cuento de corte tradicional, mientras que la imagen invita a unir piezas, paisajes, texturas y colores, dándole una sensación de inmensidad al retrato de su personaje. En ella se albergan la lluvia, la noche y el día, los eclipses, o el campo abierto, libre para recorrerlo; todo representado en su ropa, en su cuerpo.


Aquí la fantasía no es escapismo, sino espejo. La sobrecarga, las tareas, el cansancio y esa idea de que si una se organiza mejor “da”, se convierten en una escena concreta donde el desdoblamiento no arregla el problema, solo lo expone. Lo interesante es que el libro no se queda en la ocurrencia; pone a dialogar a esas mujeres idénticas como si fueran versiones emocionales (la que resuelve, la que se irrita, la que se culpa, la que por fin se escucha) y, en esa conversación, aparece la pregunta por lo que se espera de una mujer funcional. Como si, de repente, apareciera la voz de Virginia Woolf en Una habitación propia, diciendo: “Debería imploraros que recordéis vuestras responsabilidades, la responsabilidad de ser más elevadas, más espirituales; debería recordaros que muchas cosas dependen de vosotras y la influencia que podéis ejercer sobre el porvenir”.


Leemos con la esperanza de que esta mujer alta y robusta no solo se responsabilice de sí misma, sino que logre atender sus necesidades antes que las del resto, para que pueda liberar toda la inmensidad que alberga dentro de sí. Y finalmente, respirar.




Jiří Dvořák

Ilustra: Daniela Olejníková

Traduce: Dani Ordóñez

EL BRILLO "2025"



Los hongos están cansados de que otras especies cuenten su historia. Por eso, en un acto de reivindicación absoluta, redactan fanzines de carácter informativo, donde se reúnen entrevistas, investigaciones, mitología, recetas y otras curiosidades sobre el mundo de las setas. Este libro reúne el primer año de ejercicios disidentes en nombre de una ciencia más veraz.


Basta leer esta excusa ficcional para querer explorar este noticiero completo del mundo de los hongos, pero aún hay otros elementos que acompañan la propuesta: la clara diferenciación interna entre los distintos números publicados; las ilustraciones de tonos psicodélicos, que no solo sirven como apoyo de información científica, sino también como pequeñas viñetas de humor cuando la información lo requiere. Es un libro informativo que juega constantemente con la idea de lo fronterizo. Así como los hongos, es un libro que nace al margen. No deja de ser una enciclopedia seria, con fuentes, referencias e incluso un largo glosario de términos; pero, a su vez, se alimenta de esa frontera, expandiéndose por todos los rincones que los géneros del libro le permiten. ¿Es literatura? ¿Es un relato de ficción? ¿Es simplemente divulgativo? ¿Es un fanzine? ¿Es un libro ilustrado?


Hongos es un reto, sin etiquetas, para las personas jóvenes que comienzan a leer de forma autónoma. Su tono reivindicativo, pero a la vez entusiasta, de curiosidad contagiosa y asombro, permite que lo microscópico sea un paisaje en donde observar a los hongos como una red colaborativa, descomposición fértil, inteligencia sin cerebro: una manera distinta de pensar la vida en común. En 2025 ganó el premio BLIP al Mejor concepto en la primera edición de la Bienal del Libro Infantil y Pensamiento.


El libro te cambia la mirada cotidiana: sales y, de pronto, la humedad en una pared, una hoja en descomposición o un tronco viejo dejan de ser “basura natural” para volverse escenario de un trabajo silencioso.





Panic, 2025

EL BRILLO "2025"



Juego de aventuras costumbrista en primera persona, en donde quien juega se pone en la piel de Julián, un niño de ocho años profundamente obsesionado con el balón de fútbol. Tanto él como la pelota son como dos planetas dependientes que orbitan en una misma galaxia: la ciudad de Quito, en Ecuador. Julián juega fútbol durante los recreos, en su consola de videojuegos, en la calle con los amigos, en las plazas públicas, en las canchas; y es que su forma de dialogar con el mundo es controlando la pelota y driblando a su alrededor.


Está ambientado entre 2001 y 2002, durante la clasificación de Ecuador a la Copa Mundial de la FIFA, pero también en el año en que se cuece un cambio de gobierno, liderado por candidatos poco convencionales en los sistemas partidistas del país, y una crisis socioeconómica a causa de la forzada dolarización con la que intentaban ajustar la inflación. Y todos esos acontecimientos son importantes, porque el juego no solo va de la forma en que Julián juega ante el mundo, sino de cómo ese deambular por las calles lo lleva a escuchar conversaciones adultas a medias: personas molestas, cansadas, enamorados, noticias de fondo, a la fanaticada. Es una construcción fragmentada del clima social y emocional de una ciudad. Eres un niño que juega en medio de una compleja crisis real.


El gran acierto está en la estética: el uso de imágenes documentales de la ciudad como escenarios, pero como si fueran daguerrotipos saturados, con tonos de colores prácticamente oníricos; y los personajes y objetos para interactuar, construidos de forma más convencional, en blanco y negro, para hacer más intuitivas las relaciones dentro del juego. Su narrativa, construida a base de fragmentos de vida, recuerdos e incluso un futuro adolescente del mismo Julián, no solo apela a la nostalgia fácil, sino a la reconstrucción de la memoria histórica de un ciudadano común y corriente. En este caso, la autobiografía de uno de sus creadores, Julián Cordero.


Y aunque, sobre este juego, Jaime Yáñez prepara un texto más a profundidad para analizarlo (y que publicaremos en las próximas semanas), nos quedamos con una pregunta latente: ¿qué momentos nacionales forman parte de nuestro desarrollo sin que lo sepamos?






Walter Binder

Ilustraciones: Irene Singer

Diego Pun, 2025

EL BRILLO "2025"




Antes de reseñar este libro, es importante entender que hace falta una actitud diferente por parte de la persona lectora que vaya a encararlo. No es un libro de historias o soluciones, ni tampoco un libro informativo, sino un diario de viaje imaginario que se rescata, con todas las dudas que acarrea una investigación en curso. Y es que, al explorar un diario de viaje ajeno, se tiene que activar la curiosidad lectora. No sirve de nada entrar, hurgar y abandonar, sin soltar las expectativas de ese algo que se puede revelar. Porque, en un diario de este tipo, el lector encuentra pequeños hallazgos en viejas cartas, notas a mano, dibujos, fotografías o restos de aquellos elementos que se investigan: en este caso, hojas o flores.


El diario perteneció a la doctora Brenda Twiler, una apasionada botánica argentina que viaja tras la flor del lirolay en el valle de Catamarca, durante el año 1927. Esta flor, según la leyenda, es capaz de curar la ceguera. Sin embargo, no hay pruebas reales de que exista. La Dra. Twiler se obsesiona con un imposible, por lo que esta investigación se equilibra entre la rigurosidad de la ciencia y las imprecisiones de un relato social. Este cuaderno de campo se construye desde la profunda esperanza que la doctora deposita en esa palabra iniciática con la que imaginó al lirolay. Es el centro de todo en este libro.


Por eso es importante la materialidad en este ejercicio de lectura. Por un lado, el diario mantiene constante un registro de notas, observaciones, avances y contradicciones; y, por el otro, la leyenda del lirolay está en el centro, como un pequeño cuaderno anexado a este diario, como diciendo que no hay un conocimiento puro sin una historia haciendo fuerza por la espalda. En ese sentido, ¿qué persigue la doctora cuando persigue algo así? ¿La cura, la gloria, la prueba, la fe? En varias versiones del mito, el lirolay promete devolver la vista. Y entonces el libro te pone a leer sobre la vista cuando lo que realmente está en juego es la mirada: no “ver” como función biológica, sino ver como forma de estar en el mundo.


No en vano el libro, como artefacto, registra elementos almacenados a partir de profundidades, fotocopias, cartas escritas a máquina, notas a mano, y una sensación de papel envejecido. Esa estética propia del archivo está creada por una persona que duda.


Elegir a un personaje ficcional femenino para que inicie esta expedición sola no es casual: se erige ante la necesidad de redefinir la mirada de la ciencia alrededor de lo femenino y de todas aquellas expediciones que no se registraron, no se contaron o que no pudieron ocurrir por ser mujeres. ¿Cómo se guarda un descubrimiento que no se puede demostrar?




Piu Martínez, Cibrán Rico, Suso Vázquez

Ilustra: Luis Seoane

Fabulatorio / Fundación Luis Seoane, 2025

EL BRILLO “2025”


Los abecedarios son formatos absolutamente maleables, siempre dispuestos al juego. En un principio sirven de ayuda para configurar el mundo a través del lenguaje: enseñar letras con las que nombramos determinadas palabras. Sin embargo, un abecedario también depende del lugar de enunciación desde el que se construye su identidad. No se trata solo de nombrar, decir o repetir, sino de observar y leer desde otro sitio. Es su estética la que, deliberadamente, reconfigura una forma determinada de narrar el mundo. En este caso, el abecedario busca asociar palabras en gallego con el arte figurativo de Luis Seoane.


Nacido en Argentina y fallecido en España, este curioso artista pasó su vida (creación, implicación política e investigaciones) alternando entre Buenos Aires y Galicia. Su labor, siempre vinculante, lo llevó a ser reconocido en Galicia como un artista más de esa tierra.


Más que un libro tributo a su labor, es una forma atractiva de recorrer su propuesta artística.

Las letras y las palabras van generando un ritmo, página a página. Y, si bien es un libro pensado para las primeras infancias gallegas, también invita a retar a esa "primera mirada" de la imagen. Funciona para personas, lectoras o no, de cualquier otro lugar, cuya relación con el arte se limita a la convencionalidad: este abecedario sirve como detonante simbólico de las formas en que se puede reconfigurar una idea. Lo hace a través de una técnica en la que la composición, los colores y el diseño son relevantes. Pero además, para aquellos que son más puristas, cada lámina con una obra de Seoane incluye, en la parte de atrás, su referencia. Es un libro autoconsciente de su intención formativa.


De este libro no nos interesa tanto el factor pedagógico —que lo tiene—, pero no queremos detenernos ahí; lo que buscamos es entender su propuesta transgresora. Toma la intención educativa del abecedario para crear un libro de artista accesible para todas las personas, tanto en su valor simbólico como en su materialidad. Hay un compromiso, por parte de la edición, por acercar el arte fuera de las galerías. Se vale del objeto libro para construir una experiencia cercana a lo cotidiano: el uso del espiral, las cartulinas gruesas, los colores estridentes, la tipografía en mayúsculas. Está pensado para el uso diario y constante de los pequeños, pero también para un encuentro insubordinado con la cultura. No importa por dónde lo abras: te confrontarás con una pieza de arte fuera de la formalidad museística. Le quita solemnidad a la idea del arte, volviéndolo un lenguaje próximo, habitable y cercano para quienes se interesen.





Cristina Sardà

EL BRILLO "2025"


El título es directo: una vaca llamada Blossom, el reconocido médico Edward Jenner y James, el hijo del jardinero, son los cimientos fundamentales para un relato que cambiará el rumbo en la historia de la salud y la ciencia. La identidad de esta historia, por lo tanto, es la de un libro informativo. Busca explorar el origen de la vacuna contra la viruela. Sin embargo, por la manera en que estructura la narración y por la estética de la propuesta, el libro se va configurando como un interesante ejercicio híbrido entre lo ficcional y lo divulgativo.


De hecho, la propuesta visual aleja, a quienes leen, de vincular los avances médicos con laboratorios blancos y esterilizados. Por el contrario, el uso del color en el papel, la elección de la tipografía y el diseño y dirección de arte de la misma autora permiten explorar la medicina desde un lugar mucho más humano. El libro no se queda en el mito del “genio solitario” ni en la cronología escolar. Hace algo más interesante: reconstruye conexiones. Te va llevando por una cadena de hechos y decisiones que no avanzan en línea recta, sino a saltos, a tanteos, con esa lógica humana de ir probando, equivocándose y mirando el mundo con obsesión y curiosidad.


En este libro resalta el tono con el que el texto busca crear espacios didácticos: no pretende enseñar ni confrontar. No hay solemnidad, sino un ritmo distendido, placentero en la acción de investigar, y en entender cómo los diversos procesos históricos y los personajes que lo habitaron permiten el avance de la ciencia. No solo a partir de la viruela, sino en un camino expandido sobre el desarrollo de la vacuna como protección para el ser humano.


Resaltan figuras como Lady Mary Wortley Montagu, Jemima Blackburn y Beatrix Potter, mujeres cuyos aportes a la investigación fueron fundamentales: ya sea por insistir en la importancia de la observación científica, y en cómo el arte, en consecuencia, podría registrar y generar conocimiento; o por decisiones de índole social (en el caso de Lady Mary) que permitieron construir un territorio cultural para futuras investigaciones sobre los procesos de infección.


Un libro en el que la cadena de decisiones humanas genera observación, desarrollo y pistas para investigaciones de carácter social. La autora sabe cómo construir esta narrativa en un relato absorbente e interesante.




Gene Luen Yang

Ilustra: LeUyen Pham

Traduce: Rubén Lardín

Astiberri, 2025

EL BRILLO "2025"


Durante la infancia, Valentina adoraba celebrar el Día de los Enamorados. No es casual que su nombre sea similar al del santo al que se le atribuye esa fecha. La celebración consistía en hacer tarjetas de felicitación para su padre o sus compañeros de clase: ella gestionaba, con excesiva alegría, esa necesidad de dar amor. Quizás ese sea el motivo por el que un rozagante Cupido (al que solo ve ella) asume la misión de acompañarla en esa demostración incesante de afecto.


Pero, a los catorce años, se encadena una serie de desalentadoras noticias sobre su pasado y su presente, lo que la conduce a una profunda desilusión: su madre no está muerta; la abandonó. Y su padre le mintió todos esos años para protegerla. A esto se suma una abuela profundamente religiosa, que termina por separarla de la ilusión con un presagio cósmico-generacional: “nuestra familia desafortunada para el amor”.


En consecuencia, Cupido se desintegra para transformarse en el tenebroso fantasma de San Valentín, el original y antiguo obispo de Roma, quien le reclama a Valentina su corazón a cambio de no sufrir como lo hicieron sus padres. La única forma de liberarse es encontrar, en un año, al amor verdadero. Y sí, esta novela gráfica puede parecer solo una historia de amor convencional, construida sobre una propuesta narrativa perfectamente adaptable a una telenovela. Engancha: hay giros dramáticos, secretos familiares, insólitas casualidades, encuentros amorosos que aumentan la tensión. Pero no es la única capa sobre la que se cuenta esta historia. No se trata solo del amor como fin último, sino de entender cómo determinados gestos construyen al amor como una forma de cuidado. La pregunta que atraviesa esta etapa juvenil de Valentina es: ¿en quién confío si la primera historia de amor, la familiar, se me acaba de romper?


Esta novela gráfica, ganadora de tres premios Eisner (mejor nueva novela gráfica, mejor publicación adolescente y mejor guion), explora varios de los criterios con los que la crítica cultural y escritora bell hooks desarrolla su tesis sobre el amor en el siglo XXI: “Fue la decepción y una sensación generalizada de infelicidad lo que me llevó a reflexionar a fondo sobre lo que significa el amor en nuestra cultura”. En parte, se acerca al miedo que las nuevas generaciones tienen al sufrimiento y a la “inversión emocional” a la hora de entregarse al amor, anulando toda posibilidad de felicidad. Pareciera que no son capaces de sostener una intimidad sin riesgos: los productos populares de consumo acerca del amor refuerzan esos mensajes, al igual que los ecosistemas familiares fracturados por una idea tradicional del amor, ajena a la libertad y al cuidado. Sin embargo, no es que la novela sea una tesis teórica sobre el amor contemporáneo; de hecho, el gran logro del guion es que no abandona su esencia adolescente mientras explora este sentimiento a nivel cultural, social y religioso.


Valentina, de origen vietnamita pero nacida en Estados Unidos, dialoga constantemente con la identidad cultural de su familia (y la suya propia), así como con la construcción de un entorno religioso ajeno a sus convicciones. Las preguntas que se desarrollan en este proceso de desilusión se vinculan con cómo una generación desencantada es capaz de encontrar excusas diversas para entregar su corazón al silencio, con tal de no sufrir. La apuesta final es sanar una herida que pertenece a su genealogía para poder redimensionar la idea del amor como posibilidad.


La intención no es didáctica. Al contrario, se mezclan el humor, la amistad, los secretos, las cartas, la vergüenza y la contradicción con un sistema simbólico rodeado de espíritus, promesas, bailes tradicionales, celebraciones y un calendario que le empieza a jugar en contra. No porque el amor sea la respuesta: esto no va de clásicas princesas Disney, sino de que darse permiso para el amor y para el sufrimiento también es una forma de reconfigurar la vida y el futuro. El dolor es parte del paisaje afectivo.


Valentina no se vuelve cínica; se vuelve más lúcida. Se entrena con contradicciones, con conversaciones difíciles, con perdones imperfectos y con esa decisión rara de seguir siendo tierna sin ser ingenua. En definitiva, es una novela gráfica sobre el amor (de esas en las que los lectores también se ruborizan y dan griticos), bastante entretenida de leer.





Jimena González, Gizeh Jiménez, Sara Uribe, Sandra Sánchez, Lázaro Izael, Citlalli Ixchel, Elvis Guerra, Elizabeth Rivera, Lia García (La Novia Sirena), Alioth, Sabina Orozco, Lucía Rueda, Iveth Luna Flores, Eui Chin Talamantes, Alex Toledo, emaLúa gcanchola, Odette Alonso, yol segura, Romina Jauregui, Priscila Palomares, Nancy Niñofeo.

Selección y prólogo: Gizeh Jiménez & Priscila Palomares

EL BRILLO “2025”



Perra Mala 666 es un título que, en sí mismo, mezcla distintos calificativos asociados a la maldad, a lo diabólico, a lo impúdico de lo femenino. Perra (el meme de “yo también soy perra y muerdo”); Mala (como Lilith, la primera mujer creada con “inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro”, según la interpretación de un midrash judío del siglo X); 666 (el número de la bestia). Es un título construido para causar alarma, tanto en quien escucha como en quien lee. No promete ni quiere ser un lugar cómodo ni delicado: se anuncia como una forma de estar, desde esas etiquetas con las que suele señalarse lo que las personas no son capaces de nombrar. Esta antología es un registro comunitario de poemas (y realidades alternas) que no se enfocan en su “calidad” como piezas canónicas, sino en su capacidad de sonar estridentes, inquietantes, imperativas.


Este libro representa más de siete años de voces disidentes en distintas ciudades de México, en donde se han dado encuentro personas jóvenes con adultes, migrantes con natives, habitantes de la ciudad con los de la ruralidad. Es un poemario que no sólo reúne sino que convoca, como labor de pequeño archivo, algunas voces que han usado el micrófono abierto para enunciarse desde la poesía. Gizeh Jiménez, la persona encargada de iniciar, mantener y sostener este proyecto, “busca poner en el centro las voces de las personas trans y disidencias sexogenéricas”. Ella arma esta relevante selección en formato libro para acercar esas pequeñas obras a todes quienes aún no les han escuchado.


La compilación mezcla voces reconocidas con poetas novates. No hay un proceso de edición, sino de acompañamiento. Se respeta la oralidad como un acto político, pues no se pretende domesticar la temperatura de una palabra: una confesión, una huella dicha al micrófono. Se nota que este libro no nació para agradar a un canon, sino para inventar un lugar: uno donde escribir no sea permiso, sino derecho; donde la poesía no sea un club, sino una puerta. Es un libro para leer en voz alta.


Y ahí está su verdadera fuerza: Perra Mala 666 no funciona como vitrina, funciona como coro. Un coro de experiencias: el cuerpo como territorio, el deseo como idioma, la violencia como marca social, la identidad como algo vivo y cambiante, la amistad como forma de sostén real. Más que poesía, es una atmósfera en la que quienes leen se adentran, se confrontan, se identifican o se remueven. Hay diversidad de tonos, formas, construcciones, diseños: la palabra es arcilla que se moldea y, de manera irremediable, también conmueve.


Al final, la poesía muta de género a gesto. Existe porque alguien, alguna vez, se puso de pie con su voz para decirle algo al mundo y reorganizarlo alrededor de esa voz. El libro se presenta muy bien editado: una portada rosa, poderosa; biografías identitarias; estructuras cuidadas y detalles de viñetas que, como copistas, agregan información extra a algunas palabras sueltas de los poemas. Poder tener ese material impreso en papel es un gesto de presencia y pertenencia en el mercado cultural, que marca un acento y abre otras posibilidades de movilizar la palabra fuera del cuerpo.


"Acá, del otro lado de la esperanza, estamos dulcemente solas".






BREAK THE BEAT

Juan Sebastián Mosquera Calle

EL BRILLO "2025"


Un cortometraje en el que dialoga la intención documental con una propuesta promocional de un torneo de breakdance en Guayaquil, realizado por la Universidad Casa Grande. Recopila el registro en audio de entrevistas realizadas a sus jóvenes participantes, quienes revelan la función del baile urbano en sus vidas: refugio, identidad y la posibilidad de reescribir la propia historia en una ciudad marcada por lo adverso. Incluso, se extiende a representaciones de otros países de la región, pues el movimiento migratorio también es fundamental en el encuentro de estos bailarines.


Lo que funciona es la combinación entre la energía de la competición (cuerpo al límite, técnica, mirada del otro como juicio) e intimidad: por qué baila cada quien, qué está sosteniendo cuando gira, qué se está salvando en el movimiento. La narrativa visual apuesta por el dinamismo sin perder humanidad. No es videoclip: es ritmo con contexto; es el hip-hop como estética de comunidad y disciplina.


El cortometraje detona la posibilidad de una exploración mucho más profunda sobre cómo el cuerpo deja de ser blanco de violencia o cansancio para convertirse en herramienta de expresión y pertenencia.





EL BRILLO 2025:

OTRAS RECOMENDACIONES DEL EQUIPO


Cada fila podría funcionar perfectamente para una franja de edad. Si partimos de más de diez años, la siguiente sería doce, catorce y dieciséis. Pero sabemos que, para que un libro calce en esa edad de recomendación, hay que conocer a la persona que lee. Es probable que alguna de las sugerencias para mayores le venga perfecta a un grupo más pequeño: ambicioso, dispuesto a romper esquemas. Neal Shusterman, por ejemplo, suele tener ese efecto. O que libros como Corazón de maíz o Hansel y Gretel se recomienden para lectores más pequeños, pues depende también del desarrollo lector de las infancias que transitan a la adolescencia.


Parece obvio tener que insistir en esto, pero no podemos dar por sentada la realidad de quienes leen. No hace falta encerrarlos en jaulas clasificadas. La idea es esta: si vas a mediar con ellas, ellos y elles, ¿qué preguntas estás dispuesta a responder en el proceso? En fin: que no se fíen ciegamente. Las narrativas que recomendamos lo que hacen es elevar el nivel de exigencia o recolocar las fronteras de los temas que se manejan, cuya cercanía suele estar más ligada a una determinada edad. Que confíen en su criterio; para eso está la buena literatura y todo lo que se construye alrededor de ella. Si confiamos en la autonomía de los lectores jóvenes, ¿por qué no confiar también en nuestra intuición como personas que median?


Lean, vean, exploren y disfruten, cada libro contiene su propia reseña:





ABRAZO A UN DESTELLO CONSTANTE:


Para despedirnos, este año hemos visto cómo proyectos editoriales o libreros han cerrado sus puertas o cambiado de formato. En los tiempos que corren, de tanta incertidumbre, es lícito buscar otras alternativas. Para nosotros, también es un gesto de valor saber cuándo hay que parar, reflexionar y cambiar de rumbo. Sin embargo, hay una decisión de cierre que nos tiene de capa caída. Porque no sólo son aliados, sino amigos; y un hallazgo que no ha dejado de brillar en los últimos diez años: Libros Mr. Fox, librería colombiana que hemos visto crecer en todas sus facetas y sucursales. Siempre desde la admiración y el cariño, porque han arriesgado, crecido, avanzado, reinventado, como una especie mutante capacitada para este arduo recorrido cultural. Su imparable creatividad e ingenio los ha llevado a ser referentes en el gremio. Martha, Alejandro y Lucas siempre han estado cerca de nosotros, formando parte activa del ecosistema de nuestro proyecto, y ahora que cierran la madriguera nos queda un sabor amargo, pero también la iluminada certeza de que esa astucia zorra los llevará a nuevos bosques libres donde poder encontrarnos en el futuro. Aún quedan propuestas en su tintero, así que visiten sus redes sociales. Esto, más que un lamento, es un brindis decembrino, con el brazo bien en alto, para homenajear el buen hacer de la buena gente.


Y, como gesto pop, les dejamos esta canción empoderada que fue insistente e incisiva durante todo el año, porque para brillar hace falta más que un baile:








 
 
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Cultura, libros, infancia y adolescencia

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ilustración de las jornadas @Miguel Pang

ilustración a la izquierda @Juan Camilo Mayorga

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